En los últimos doce meses, la parafina ha subido 34%. Sólo desde enero acumula un alza de 28,2%, sin contar el 7,2% en que volverá a aumentar su precio a contar de mañana jueves.

La parafina es el combustible que más fuertes alzas ha sufrido en los últimos meses. Sin embargo, esta situación no le ha hecho perder el cetro de la opción más económica para calefaccionar los hogares.

De acuerdo con un análisis hecho por Economía y Negocios, generar el calor equivalente a un KW/h cuesta, en promedio, 8,5, lejos de los 8 de hace un año.

Sin embargo, la misma unidad cuesta 1 con electricidad (32 con tarifa de sobreconsumo) y 8 con gas licuado, que muestran alzas menores que el combustible «rey de los aumentos», que es el kerosene doméstico o parafina.

La leña -combustible que no se usa en Santiago, pero sí, y mucho, hacia el sur- tiene precios mucho más bajos, pero se transa en mercados más informales y, además, las normas de emisión no permiten su uso masivo en las ciudades.

Clave: aislamiento

Según Álvaro Escobar, director de la carrera de Construcción de DuocUC, aparecen otras opciones para el futuro, como las placas calefactoras, que operan a través de radiación térmica, pero que aún no son de uso masivo.

Un factor clave, explica, es la aislación de las casas. «Es un factor importantísimo. La temperatura se mantiene siempre que se evite la pérdida de calor», dice.

Fuente: El Mercurio.