El temporal de lluvia que afecta a la zona centro-sur del país provocó una leve mejoría en los principales embalses, que si bien no alcanzó a borrar el escenario de sequía, sí impactó favorablemente en el mercado bursátil, impulsando las acciones de las empresas eléctricas.

En las dos últimas jornadas, los principales títulos eléctricos han vivido su propia fiesta, acumulando durante este período alzas que superan el 5%. Desde el viernes, día en que se anunció el frente de mal tiempo, los papeles eléctricos comenzaron su escalada. Colbún, Enersis y Endesa subieron ayer 2,31%, 1,6% y 2.45%, respectivamente, acumulando en dos días una ganancia de 5,36%, 6,34% y 6,42%. Para tener una idea de lo que eso significa, en esos dos días el valor de Endesa subió US$ 861 millones, el de Enersis, en US$ 816 millones y el de Colbún en US$ 163millones

En ese mismo lapso el Ipsa –principal indicador de la Bolsa- se ha incrementado en 2,3%.

Si bien algunos analistas califican la subida como una “sobrerreacción”, hay consenso en el mercado en que las lluvias en algo ayudan a paliar el déficit existente.

“La principal razón para la subida de las acciones eléctricas es la lluvia, pero por unos días que llueve no significa que se solucionó el problema eléctrico del país. Aún falta mucho, pero estas lluvias son una buena señal”, explicó el gerente de estudios de Fit Corredores de Bolsa, Rodrigo Andaur, quien agregó que, según los últimos reportes, “el fenómeno de La Niña se estaría retirando”.

Carlos Lagos, analista del BCI, agregó que aún no están las condiciones para calificar la situación hidrológica actual como “holgada” y que habrá que esperar que pase este frente y ver cómo mejoran los embalses.

“Endesa es la que más se beneficia de estas lluvias, porque su matriz es mayoritariamente hídrica, lo mismo pasa con Colbún, pero en menor medida, porque tiene más contratos de suministro de los que puede abastecer, por lo tanto, tiene que salir al mercado a comprar para cubrir sus compromisos”, explicó Lagos.

Todos los analistas concuerdan en que estas alzas no implican que el sector resucite y que habrá que seguir la evolución de las lluvias y la recuperación de los embalses.

Déficit en embalses

Las lluvias provocaron sólo una leve mejoría en el nivel de los embalses, las que no bastaron para alejar el riesgo de racionamiento.

El ministro de Energía, Marcelo Tokman, dijo que “toda lluvia es muy bienvenida. Han sido lluvias bastantes fuertes, pero cuando se comparan las preciptaciones con las del año pasado, estamos en niveles incluso inferiores”. Agregó que “estas lluvias o garantizan nada y no es posible predecir lo que va a ocurrir el resto del año en términos hidrológicos. En 2007 también llovió en esta época y finalmente fue uno de los años más secos. El escenario no ha cambiado”.

El director general de Aguas, Rodrigo Weisner, indicó que “la situación de los principales embalses para generación hidroeléctrica no ha variado de forma significativa”. Dijo que “el principal impacto de las precipitaciones es el aumento de caudal de los ríos, pero en el caso de los embalses, el efecto de las últimas lluvias es marginal, ya que la fuente principal de alimentación de estas obras es el deshielo, presentando sus mayores alzas en la temporada estival”.

Cifras de la DGA revelan que los principales embalses para generación eléctrica, el Laja y el Maule, tuvieron variaciones mínimas.

Para la ex secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía, María Isabel González, “estas lluvias no son importantes para el abastecimiento eléctrico. El nivel de los embalses para generación está tan bajo, que para que se recuperen se necesitan muchas más lluvias. El riesgo de racionamiento se mantiene”.

Fuente: La Tercera.