A principios de año, la Presidenta Michelle Bachelet viajó a la capital de la Región de Magallanes y en su visita, la autoridad regional le planteó varias actividades posibles.

Una de las que más llamó la atención a la Mandataria fue el nuevo edificio bioclimático que construye Enap Magallanes en las cercanías de la Avenida Bulnes y, por ello, fue a visitarlo.

Después de eso, en la ciudad se empezó a comentar que ya había sido inaugurado. El fantasma del hospital de Curepto empezó a rondar entre los habitantes de Punta Arenas.

Pero la verdad está muy lejos de los rumores: el edificio nunca fue inaugurado, sólo fue visitado como un ejemplo innovador de arquitectura en una de las zonas de Chile que tienen los mayores consumos de energía (gas natural).

El proyecto, que albergará espacio para 115 personas, sólo comenzará a funcionar a partir de julio de este año, y promete un ahorro energético de un 68% en comparación con otras construcciones.

La obra fue diseñada por los arquitectos Patricio Gross, Cristóbal Gross, Harley Benavente y Alberto Contesse, quienes ganaron la licitación pública y comenzaron a construir a principios de junio del año pasado.

El edificio tiene una superficie de 1.776 m{+2} construidos, una altura de 14 metros y un perímetro exterior de 20 x 60 metros, y está pensado para optimizar la temperatura -en Punta Arenas, en el exterior, es en promedio de 10,8º C en enero y 1,9º C en julio-, la ventilación y la iluminación.

El edificio es una reinterpretación de la tradicional construcción magallánica del invernadero. Se calcula que, gracias al ahorro energético, recuperarán la inversión de la caja vidriada en menos de 20 años.

Fuente: El Mercurio.