La discusión en torno a las demoras en las aprobaciones ambientales de los nuevos proyectos de inversión en Chile no cesa, especialmente si estas pueden llegar a tardar más de dos años y medio, según estadísticas de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

Un estudio de la CChC indicó que una de las razones que explica el retraso en el proceso de evaluación ambiental es que la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) dispone de cada vez menos presupuesto para afrontar una demanda que crece de forma permanente.

El gerente de Estudios de la CChC, Javier Hurtado, comentó que “el presupuesto 2007 de la Conama es de UF 549.000, lo que representa una disminución de 15% respecto de los recursos con que contaba en 2003. Sin embargo, la inversión que ha ingresado al SEIA -Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental- durante los ocho primeros meses de este año es 136% mayor que la de todo 2003”.

Según la Cámara, mientras en 2003 la Conama dispuso de casi US$ 4.000 por cada millón de dólares de inversión presentado al SEIA, en lo que va de 2007 –si es que hubiese gastado todo su presupuesto en los primeros ocho meses– “habría contado con sólo US$ 1.437 por cada millón de dólares de inversión presentado, es decir, 64% menos que lo disponible en 2003. Y considerando el aumento de los plazos de tramitación, claramente esto no responde a una mayor eficiencia del organismo fiscalizador”.

Hurtado señaló que “la conclusión evidente es que los recursos destinados para realizar la evaluación ambiental no están acordes con el dinamismo de la demanda. Por lo tanto, o se aumenta el presupuesto de la entidad o se cambia el sistema a uno más eficiente, con participación de privados”.

Millones en espera

En su estudio, la CChC explica que la Ley de Bases del Medio Ambiente define plazos máximos para que un proyecto obtenga su calificación ambiental: 90 días si presentó una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) o 180 días cuando se trata de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

“Sin embargo, los 932 proyectos que al 31 de agosto de este año se contabilizaban en el SEIA podrían tener que esperar cerca de 200 días (6,5 meses) en promedio, para obtener su calificación ambiental”, indicó la CChC. Estas iniciativas involucran inversiones por US$ 14.577 millones.

El tiempo de espera, agrega el documento, se obtiene considerando dos aspectos: “que durante agosto fueron calificadas 143 iniciativas y que el ritmo de ingreso de éstas al Sistema se mantiene constante, lo que –en todo caso– es poco probable, ya que tiende a incrementarse con el paso de los meses”.

El análisis sostiene que de los 932 proyectos que se encontraban al 31 de agosto en espera de su calificación ambiental, “565 de ellos –de los 866 que presentaron DIA– han permanecido en calificación por más de 90 días. En tanto, de los 66 proyectos con EIA, 37 han estado en calificación por más de 180 días”.

Según la CChC, durante agosto de 2007 fueron presentados al SEIA 119 proyectos, con una inversión total asociada de US$ 3.117 millones, lo que representa un crecimiento de 107% anual. Esta es la segunda mayor inversión total en la historia del SEIA, siendo superada sólo por la presentada en marzo de este año.

De la inversión en agosto, más de la mitad (51,7%) corresponde a proyectos del sector minero, por sobre US$ 1.613 millones. Le siguen líneas de transmisión eléctrica, con más de US$ 990 millones de inversión asociada.

Plazos suben

El informe de la Cámara añade que “los cerca de 200 días de plazo promedio de espera podrían aumentar considerablemente si se ponderan por la inversión asociada a los proyectos, dado que es razonable pensar que mientras mayor es la inversión de un proyecto, más compleja será su calificación. Así, se obtiene un tiempo de espera de 381 días (12,7 meses)”.

La situación se vuelve aun más compleja para las iniciativas que no consideran adecuada la resolución de los Consejos Regionales de Medio Ambiente (Coremas) y recurren al Consejo Directivo de la Conama como instancia de reclamación.

Hurtado señaló que “existen proyectos que, luego de esperar más de un año por la Resolución de Calificación Ambiental y no quedar conformes con ella, han tenido que esperar hasta otro año más para obtener una respuesta sobre su reclamación”.

El gerente de estudios de la CChC indicó que “ese es el caso, por ejemplo, de la ampliación de la planta Inacesa, en Antofagasta. Un proyecto por US$ 17 millones que, luego de esperar 267 días para la resolución ambiental, lleva otros 590 días esperando que se resuelva su reclamación”. Así, el plazo total de calificación ambiental para estas iniciativas –considerando el período de evaluación de parte de las Coremas y luego la revisión de estas reclamaciones– puede llegar a ser superior a los dos años y medio.

Hurtado sostuvo que la Conama debería desligarse de la revisión de las DIA y abocarse a los EIA. “Se le deben dejar los proyectos que son más significativos”, aseguró.

Consultado por los proyectos presentados a la Conama de forma incorrecta, incidiendo aquello en la demora, Hurtado señaló que estos deben ser rechazados rápidamente y no dilatar su estadía en el organismo.
Fuente: Diario Financiero.