Recibirá US,2 millones de Japón. La Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL) recibirá en los próximos días US,2 millones como emisora de los denominados «bonos de carbono», por producir energía limpia y renovable en el parque eólico Antonio Morán, uno de los más importantes de América del Sur. Esta primera transacción se realizó a partir de un acuerdo firmado entre la SCPL y la Fundación Japan Carbon Finance (JCF), con el objetivo de compensar las emisiones de CO2 mediante la generación de energía aprovechando el viento de la Patagonia, en reemplazo de la generación térmica. «En las próximas horas se definirá en las Naciones Unidas la entrega de los certificados de reducción a una empresa de Japón, lo que dará paso al ingreso de los fondos», confirmó Claudio Jurdana, miembro del Consejo de Administración de la SCPL. La SCPL administra un parque eólico de 26 molinos de viento que provee energía a alrededor de 20.000 hogares comodorenses, a través de un sistema mixto que combina este recurso con la energía convencional. No obstante, en esta primera operación se incluirá la generación de sólo 16 molinos eólicos, ya que «los anteriores fueron instalados antes del año 2000 y, por lo tanto, son anteriores a la firma del Protocolo de Kyoto, que es el que da origen a la venta de los bonos», explicaron en la Cooperativa. En esa ciudad de Japón se dispuso imponer un esfuerzo a los países industrializados a partir del incremento en las emisiones de CO2 y de otros cinco gases nocivos, en considerable ascenso en las últimas décadas. El protocolo alude al uso del petróleo y otras energías fósiles, cuya combustión en producción industrial, calefacción y vehículos es responsable del 80% del gas carbónico. Pero Kyoto dio nacimiento, además, a un nuevo mercado financiero a través de los «bonos verdes» y la posibilidad de que los países industrializados reduzcan el daño provocado en la atmósfera financiando proyectos de reducción de emisiones o secuestro de carbono en países en desarrollo.

«Producción limpia»

Este detalle no escapó a la Japan Carbon Finance (JCF), una fundación japonesa que firmó hace dos años el acuerdo de compra con la cooperativa. JCF es una entidad creada en 2004 por 33 entidades públicas y empresas privadas y tiene el objetivo de promover el desarrollo de los proyectos de producción limpia y la adquisición de derechos de emisión. «Nuestra institución ha gestionado este proyecto a través de lo que el Protocolo de Kyoto establece como Mecanismo de Desarrollo Limpio, que posibilita financiar proyectos de reducción de emisiones en países en desarrollo, en este caso la generación de energía eólica. Este hecho genera un potencial aumento de los ingresos a través de la venta de Certificaciones de Emisión de Reducciones de Carbono (CER)», se informó desde la cooperativa. La SCPL instaló sus primeros molinos eólicos en 1994, poco después de la primera Cumbre de Río de Janeiro vinculada a la problemática del cambio climático, que determinó el punto de partida del Protocolo de Kyoto. Desde ese entonces, «en la tercera etapa de ampliación del parque, en 2000, dentro de la ecuación de financiamiento del proyecto consideramos la variable de los bonos de carbono», se explicó desde la Cooperativa. Los molinos eólicos de esta ciudad ahorran 5160 toneladas anuales equivalentes de petróleo y 5,9 M de m3 anuales de gas natural.
Fuente: La Nación, Buenos Aires, Argentina.