AES Gener quiere evitar problemas. Sabe que para desarrollar la artillería de proyectos de generación que prepara para los próximos tres años, por nada menos que US$ 2.100 millones, el primer frente que debe cubrir es el tema medioambiental y su relación con la comunidad.

Esta vez no se trata de contratar a los mejores asesores ambientales, ni llevar a cabo acuciosos programas de información y ayuda a la comunidad, sino de un cambio más estructural, que implica crear una gerencia de Medio Ambiente que se haga cargo del tema que hoy se ha transformado en el principal dolor de cabeza de las empresas a la hora de realizar mega proyectos de inversión.

En el ámbito eléctrico sobran las historias de conflictos. El caso Ralco a estas alturas es sólo una anécdota frente a la oposición que hoy tienen las centrales de Aysén, donde no sólo están en juego los intereses de las comunidades aledañas, sino de importantes empresarios de la zona, quienes han cerrado filas en contra del megaproyecto liderado por Endesa y Colbún por el daño que generaría en el entorno y también a sus intereses.

Nueva estructura

Es por esto que en la compañía surge con fuerza la idea de crear una estructura formal que tenga a su cargo el tema medioambiental, tema que se ha instalado a nivel de la cúpula de la administración encabezada por Felipe Cerón, y que también es materia de preocupación por parte de algunos directores de la compañía, quienes ya han manifestado su interés en discutir el tema en profundidad.

«El plan es estudiar esta idea en los próximos directorios. Lo que hoy tenemos es que los gerentes de plantas o los gerentes de cada proyecto se encargan de este asunto, no existe una gerencia de medio ambiente en el holding y este tema es central para nosotros. Aunque hoy estos temas están muy bien cubiertos por los gerentes de planta, veo necesario tener una estructura donde se concentre la información y eso ya lo estamos discutiendo», explicó uno de los directores de la generadora.

Al interior de la firma generadora la preocupación es latente. «Sabemos que no se ha hecho todo lo que se debe en este tema (ambiental)… y hoy se hace cada vez más necesario tener una estructura que vea estos temas sobre todo ahora que la comunidad y las autoridades están cada vez más activas y fiscalizadoras», reconocen.

El caso Alto Maipo

Para AES el tema cobra importancia, justo cuando activa uno de sus proyectos más emblemáticos: Alto Maipo, donde construirá dos centrales de pasada con una inversión aproximada de US$ 600 millones en el Cajón del Maipo, zona altamente turística, donde tempranamente han desplegado toda su artillería para mitigar las eventuales fuentes de cuestionamientos medioambientales y conflictos con la comunidad.

En Alto Maipo existe un equipo de trabajo que ve de cerca estos temas, el que desde marzo está trabajando en terreno con cada uno de los vecinos del lugar, mostrando las fortalezas del proyecto y recogiendo sus impresiones.

El equipo lo encabeza Felipe Cerón y lo acompañan Juan Ricardo Inostroza de la gerencia de Regulación y Planificación de Negocios, Armando Lolas, de la gerencia de Ingeniería y el gerente del proyecto, Carlos Mathiesen, quien maneja las materias ambientales y el desarrollo del proyecto. En terreno, el tema es llevado por asesores externos, entre los que están Niccolo Martelli, quien dirige las reuniones con las comunidades y los vecinos.

Martelli es un entendido en estas materias, trabaja desde hace varios años con AES, y ha participado en la mediación de conflictos con las comunidades de Totihue, Monte Lorenzo y Laguna Verde. En su experiencia también destaca la labor desplegada junto a la Municipalidad de Las Condes en el polémico proyecto de la Plaza Perú, donde le tocó enfrentar una dura oposición de los vecinos.

La estrategia de AES con este proyecto contempla reuniones tempranas con la comunidad, donde a la fecha han cubierto 13 zonas, incluyendo El Manzano, sector que ha objetado el proyecto por el impacto en la calidad de vida y el eventual efecto en los caudales de riego. Pero aún falta un encuentro crucial, esta vez con los vecinos de San Alfonso, los que son recordados por su oposición al paso del gasoducto de GasAndes.

Paralelamente, la compañía ha preparado demostraciones en tercera dimensión donde se muestra el proyecto terminado a los vecinos, un video explicativo, mientras que también trabaja en una labor informativa con la distribución de volantes que a contar de la próxima semana se repartirán a los habitantes del lugar.

Todo ello se ha denominado el «estilo de buena vecindad», donde la idea de AES es mostrarse abierta al diálogo con la comunidad afectada para evitar futuros frentes de conflicto.

En la empresa reconocen que es la primera vez que se realiza un despliegue de esta naturaleza, y en este caso han jugado un rol fundamental varios factores, el primero la experiencia de proyectos anteriores, y luego la magnitud de este proyecto en particular, donde el pilar que promocionan es precisamente la sostenibilidad. En todo caso aclaran que esta estrategia se evaluará caso a caso para los futuros proyectos de inversión.

La voz de la experiencia

En el sector de la generación eléctrica existe una historia en conflictos medioambientales y con la comunidad, de los cuales AES tampoco se ha escapado. Basta mencionar un episodio reciente cuando los agricultores de Llay Llay se opusieron a la instalación de una turbina de respaldo a diesel en la V Región o un poco más atrás, cuando incluso, tuvo que paralizar el proyecto de la central termoeléctrica Totihue, en la VI Región, tras la férrea oposición manifestadas por las empresas viñateras ubicadas en el sector de Requínoa.

En el caso de Endesa y Colbún, los conflictos han sido de mayor escala. Situación que los llevó hace varios años a configurar una estructura interna encargada exclusivamente del manejo ambiental y de relación con la comunidad.

Así, tras el caos generado con al construcción de Ralco, finalmente en el año 2000 Endesa creó una gerencia de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, encabezada por Wilfredo Jara, quien pasó a liderar esa área estableciendo al interior de la compañía una política ambiental, la que replicó en las otras 19 empresas de generación del grupo en Latinoamérica y hoy también es gerente general de Endesa Eco.

En Colbún, también se creó una estructura similar, pero esta vez el rango que se definió fue una jefatura Medioambiental, la que es liderada por Hernán Cuadro, quien llegó a la compañía en 1997 para desarrollar la Central Nehuenco, y previamente trabajó en la fundición Ventanas donde lideró el plan de descontaminación, convirtiéndose en una voz autorizada en este tema.

Los frentes de AES

Pero Alto Maipo no es el único frente a cubrir. Y esta estructura que estudia crear la compañía es para enfrentar los proyectos que han anunciado para los próximos tres años, donde otro emblema es el proyecto de la central termoeléctrica Angamos, en Mejillones, la que está en estado de calificación por parte de las autoridades ambientales, y además está en la mira de agrupaciones ecologista por que contempla el uso de petcoke para su funcionamiento, además se proyecta la instalación de una cuarta turbina en Guacolda, y la construcción de centrales de pasada desde 50MW entre las regiones Metropolitana y Décima.
Fuente: Diario Financiero