Gran expectación causó en su momento el anuncio que en Atacama se desarrollarían tres importantes proyectos de generación de energía limpia a través de la instalación de parques eólicos, uno al noroeste de Chañaral y dos entre Caldera y Copiapó, los que llegarían para solucionar en parte los problemas energéticos que enfrenta el país.

La idea de la empresa Acciona Energía Chile S.A., que presentó los proyectos, era aprovechar el gran potencial eólico de las planicies costeras de Atacama para satisfacer la creciente demanda energética.

En este sentido, con una inversión de más de US$ 117 millones y una capacidad de generación de 84 MW de energía eléctrica, el Parque Eólico «Señora Rosario», fue aprobado por la Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) de Atacama, sin embargo se encuentra voluntariamente paralizado desde 2006.

En tanto, los otros dos proyectos, «Señora Gabriela» y «San Blas», que juntos suman más de US$ 250 millones, aún aparecen «en calificación» en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), debido a que tuvieron una observación que tiene que relación con el tratamiento de aguas servidas del baño del cuidador dentro de la caseta de cada uno de estos parques, por lo que solicitaron suspender la evaluación, hecho del que prácticamente se está por cumplir un año.

De acuerdo a lo expresado por el director regional de la Conama de Atacama, Osvaldo Ávila, «dado que tenían que salvar esa observación ellos solicitaron suspender la evaluación ambiental de las dos declaraciones y, sorprendentemente, suspendieron por más de un año el proceso, que se vence ahora el 30 de junio».

Ávila indicó que hasta ahora no han recibido noticias al respecto, si van a reingresar o no el proyecto, pero que cuando se les preguntó si iban a construir en forma inmediata estos parques, «la empresa planteó que estaban a la espera que el parlamento y el Estado de Chile pudieran generar las condiciones en términos de modificaciones a la ley eléctrica, de tal manera que hubiera incentivos a la generación de energía eléctrica, lo que les hacía viable estas inversiones, que son cuantiosas. Si bien durante la operación los costos son muy bajos, la inversión inicial es muy alta, eso se puede apreciar en los costos asociados en cada proyecto, por lo tanto requieren de incentivo tributario», dijo Ávila.

Vence el plazo

La empresa Acciona Chile S.A. debe presentar antes del 30 de junio la adenda, si no una carta donde pida una nueva prórroga -el sistema permite que los proyectos puedan estar suspendidos un tiempo indefinido en el sistema, si el titular lo estima pertinente-, porque puede fundamentar su petición en que está recopilando información para hacerse cargo de las observaciones, aunque, a juicio de Osvaldo Ávila, «éstas son muy leves, menores, al final queda de responsabilidad del titular si reingresa la adenda o el proyecto queda congelado con sus cartas». En el último de los casos la tercera opción que tiene la empresa es desistir del proceso de evaluación.

Vale consignar que la empresa Acciona Chile indicó, escuetamente, que aún se encuentran realizando los estudios del caso.
Fuente: Diario Atacama