Asumir el aumento de costos por el uso de gas-propano -en casos de falta de suministro como el que se vive hoy- será fundamental para mantener a los clientes hasta que entre en operaciones la planta de Gas Natural Licuado (GNL), asegura el ex ministro de Economía y Energía, Jorge Rodríguez Grossi.

El tema surge en relación con la puesta en marcha de la planta de gas-propano que Metrogas tiene en Maipú, cuya producción es cuatro veces más cara que el gas natural y que será mezclado con el combustible importado desde Argentina para asegurar el abastecimiento a las casas.

«La gente puede moverse de gas natural a gas licuado o a electricidad, incluso a parafina, si ve cambios de precios muy importantes», afirma el ex secretario de Estado, quien dice que si bien a veces es imposible para las empresas operar con costos muy altos sin traspasarlos a precios, el caso de Metrogas es particular.

Esto porque le interesa mantener su red de clientes para cuando se instale definitivamente en Chile el sistema de GNL, el cual se espera que esté listo aproximadamente para el segundo semestre de 2009.

Rodríguez Grossi aseguró que la puesta en marcha del plan es una buena manera de probar que la empresa tiene capacidad de respaldo cuando falta combustible.

«La crisis del gas argentino ha mostrado que tenemos capacidad de salir adelante», afirma el ex ministro del sector energético, citando el caso eléctrico, donde si bien la industria ha debido pasar a un sistema más caro como el diésel, no se ha estancado. Rodríguez destacó también la importancia de la planta de propano que construirá la empresa en Peñalolén, asegurando que su aporte complementario daría una protección total al sector comercial y residencial en la Región Metropolitana.
Fuente: El Mercurio