Ambiciosos planes son los que desplegará el holding CGE (controlado por las familias Marín-Del Real, Hornauer y Pérez Cruz) durante los próximos meses. Tras cerrar el año anterior con una expansión de 13% en sus utilidades, luego de totalizar 5.406,8 millones (US41,6 millones), el conglomerado se apronta a desarrollar proyectos estratégicos.

En tal sentido, el principal grupo energético de capitales chilenos ha impulsado diversas modificaciones durante los últimos meses, a fin de potenciar su importante presencia en los distintos negocios corporativos.

A comienzos de abril, la compañía anunció el alejamiento de Guillermo Matta del puesto de gerente general del holding. Matta, quien se convirtió en la mano derecha del destacado y fallecido empresario Gabriel del Real, deja el cargo después de 41 años de dilatada y exitosa trayectoria en el grupo.

La responsabilidad de ocupar la gerencia de la matriz recayó en Pablo Guarda Barros, ingeniero civil mecánico de la Universidad de Chile, quien se desenvolvía hasta la fecha como gerente de Planificación y Desarrollo Corporativo de la misma empresa, cargo que asumió en 2004.

Guarda pasó a desempeñar una posición clave dentro del grupo. De hecho, será quien además ocupará el cargo de director que Guillermo Matta tenía en la Filial CGE Distribución, según se anunció en la junta de accionistas del pasado jueves.

En tanto, el otro cambio experimentado en el directorio de CGE Distribución fue la entrada de Gonzalo Rodríguez Vives (ingeniero comercial, gerente de Finanzas Corporativas del grupo) por Antonio Bascuñán Valdés.

A su vez, los cambios efectuados gatillaron la modificación del directorio de CGE Transmisión. Allí, Guillermo Matta fue reemplazado por Pablo Guarda. Por su parte, durante la próxima sesión de directorio se elegirá a quienes ejercerán la presidencia y vicepresidencia de esa compañía.

Protagonista

A mediados de septiembre pasado, el grupo sufrió el sensible fallecimiento de Gabriel del Real Correa, que ocupó la presidencia de CGE desde 2000, mientras que integró tal directorio por más de tres décadas.

Tras ello, la responsabilidad de asumir el liderazgo del holding recayó en Jorge Eduardo Marín Correa, de destacada trayectoria corporativa (administrador de empresas de profesión y vicepresidente de CGE Transmisión, Gasco y Energía San Juan, entre sus principales cargos en CGE).

De este modo, tanto Jorge Marín Correa como Pablo Guarda Barros asoman como hombres clave dentro de los planes corporativos.

Y el desafío es ambicioso. En tal sentido, cabe destacar el rendimiento sostenido expresado por CGE durante el último tiempo. Durante su centenario, ocurrido en 2005, logró una utilidad histórica de 5.357 millones; para luego incrementar esa cifra hasta los 5.406,8 millones del año pasado.

Pero, ¿por dónde vendrá la expansión de CGE?

Las opciones son diversas. Durante la semana pasada, una de las principales filiales del grupo, CGE Distribución, expresó intenciones de crecimiento en el plano local.

En efecto, el gerente general de CGE Distribución, Mario Donoso (ingeniero ejecución electricista, diplomado en administración de empresas), señaló que la compañía analiza la opción de crecer en el mercado distribuidor, remecido en marzo tras el anuncio de PPL Corporation respecto a su intención de enajenar sus operaciones reguladas de distribución eléctrica ubicadas en Chile, donde posee el 95,4% en el Grupo Emel.

“Creo que está en los planes de cualquier compañía crecer, tanto desde el punto de vista de la cantidad de clientes como en la cobertura geográfica, sin embargo, este tipo de proyectos lo estamos analizando y evaluando en esa instancia”, señaló.

Pese a ello, clarificó que “aquí hay un proceso y un procedimiento que no depende de nosotros, sino de quienes están enajenando y, por lo tanto, hay que ajustarse a eso”.

La jugada asoma como más que atractiva. Emel posee unos 575.000 clientes repartidos entre el SING y el SIC, por medio de las distribuidoras Emelari, Eliqsa, Elecda, Emelat, Emelectric y Emetal.

Por lo pronto, CGE Distribución anunció que desplegará un plan de inversiones de 5 mil millones, unos US8 millones.

No obstante, el peso de CGE en el sector eléctrico es más extenso, ya que además cuenta con filiales de transmisión y generación, esta última, una de las más recientes operaciones del conglomerado.

Así, durante el año pasado, CGE Generación presentó el proyecto Central Ñuble, unidad hidroeléctrica de pasada que demandará una inversión global de US40 millones.

La arremetida en generación limpia es suministrar energía al Sistema Interconectado Central (SIC) para consumidores industriales, comerciales y residenciales, según se comunicó en los estudios ambientales presentados.

CGE Transmisión, en tanto, posee un sistema de transmisión que cubre desde la III a la X Región, el que considera 2.600 kilómetros de líneas de transmisión, y también 120 subestaciones transformadoras que totalizan 4.000 MVA de potencia instalada.

Con todo, CGE participa a través de filiales y empresas relacionadas presentes en las regiones IV, V, Metropolitana, VI, VII, VIII, IX y XII, además de operaciones en Argentina, en las provincias de San Juan, Tucumán y Jujuy.

Mientras, otra área fundamental de la compañía se encuentra en el sector gasífero. Allí, la empresa posee participación en compañía clave, como Gasco y Metrogas, entre otras.

Diversificación

Sin embargo hay más. Esto, ya que durante el último tiempo, CGE ha impulsado un fuerte proceso de diversificación, impulsado divisiones especialmente dedicadas a áreas de servicio y otras inversiones.

De esta forma, la matriz ha realizado inversiones en una serie de servicios complementarios al campo energético a través de innovación informática, desarrollo de transformadores eléctricos, logística e incluso desplegando sus capitales hasta el sector inmobiliario.

De hecho, el crecimiento y diversificación del grupo es una de sus características más renombradas.

Con todo, la presencia del Grupo CGE en el ámbito empresarial local va más allá de un componente netamente comercial. Esto, porque la compañía es una de las pocas del sector energético que se mantiene en manos de empresarios chilenos, lo que asoma como un orgullo para las familias controladoras
Fuente: Estrategia.