Cambiar al menos una ampolleta corriente por una eficiente, apagar o desenchufar luces y artefactos domésticos que no se estén utilizando, sellar puertas y ventanas para evitar que salga el calor de la casa en invierno, son solo algunos de los hábitos que de ser aplicados ayudan a consumir menos energía y ser más eficientes con su uso.

Es por ello que el lunes 5 de marzo, Día Mundial de la Eficiencia Energética, el Programa País Eficiencia Energética del Ministerio de Economía, invita a la ciudadanía a conmemorar esta fecha realizando algunas de estas acciones. Bajo el slogan “Por un Chile Eficiente usa bien la energía”, se repartirán afiches, volantes y cartillas con recomendaciones muy simples para ser eficientes con este recurso.

“Este viene a ser el punta pié inicial de las actividades que el Programa tiene definidas durante el 2007 con el objetivo de crear una cultura de eficiencia energética, de sensibilizar a la ciudadanía para que aprecie el verdadero valor de la energía y que por ende ponga su acento en cuidarla o en usarla adecuadamente. Esto también redunda en un beneficio directo para el bolsillo de millones de chilenos y es un aporte para frenar el calentamiento global de la tierra”, señala Nicola Borregaard, directora ejecutiva del PPEE.

En efecto, la EE tiene otros beneficios asociados como la reducción del deterioro ambiental gracias a la disminución de las emisiones de gases contaminantes como el C02; el aumento de la equidad social ya que cualquier ahorro para los sectores de más reducidos ingresos representa comparativamente casi 4 veces más que para los sectores más pudientes; y la innovación tecnológica en la construcción, en la gestión urbana, en el transporte, en los artefactos y equipamiento de uso generalizado en áreas como minería, industria, comercio y vivienda.

El PPEE, creado el 2005, tiene como objetivo instaurar un Sistema Nacional de Eficiencia Energética a través de la implementación de distintos proyectos que buscan poner a Chile al día en el uso eficiente de la energía. Entre otras medidas, este año entrará en vigencia la norma de certificación y etiquetado de EE de artefactos domésticos. La idea es que las familias chilenas dispongan de información confiable y significativa sobre el consumo de energía de refrigeradores y ampolletas incandescentes.

A partir de la amplia diversidad de experiencias realizadas en los países desarrollados, se ha estimado que una política activa de Eficiencia Energética permite lograr a mediano plazo reducciones globales de consumo energético del orden de 1,5% anuales. Si esas reducciones se proyectan durante diez años se puede estimar un menor consumo de 247 millones de barriles equivalentes de petróleo para el país en su conjunto, que valorizadas a un precio promedio del petróleo de US0 por barril, tales reducciones dan un menor consumo acumulado de US$ 12.350 millones de dólares.
Fuente: Diario Chañarcillo.