Noruega irá al rescate del proceso de nacionalización de los hidrocarburos de Bolivia, prestando su conocimiento técnico en el manejo de la industria petrolera, y así ayudar al gobierno de Evo Morales a completar una ambiciosa política energética, que debió ser suspendida por falta de recursos económico y experiencia.

El ministro de Desarrollo y Cooperación Internacional de Noruega, Eric Solhein, firmó ayer un acuerdo para un programa de cooperación, centrado en la administración de los recursos de gas y petróleo. Bolivia solicitó la semana pasada a Noruega ayuda para la revisión técnica de la Ley de Hidrocarburos promulgada en 2005 y la elaboración de un modelo de contrato para negociar con las empresas extranjeras con inversiones en el país más pobre de Sudamérica. La estatal brasileña Petrobras, el mayor inversionista extranjero en la industria energética de Bolivia, señaló ayer que no aceptará un aumento en el precio de los contratos. “La novedad en lo que se refiere a Bolivia es que no hay novedad”, señaló el director de Gas y Energía de Petrobras, Ildo Sauer, a periodistas en Rio de Janeiro, según medios bolivianos.

La asesoría de Noruega, reconocida internacionalmente como el país más experimentado en el negocio petrolero, también buscará fortalecer a la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), para que dirija la cadena de producción nacional de los hidrocarburos. También capacitaría a funcionarios de la Superintendencia de Hidrocarburos, el ministerio a cargo del sector y de la estatal YPFB, así como a universidades.

Bolivia también aspira a que Noruega coopere con un inventario de las reservas de gas y petróleo, un programa de manejo de impuestos y ganancias obtenidas por la comercialización de hidrocarburos, otro de control medioambiental y un plan de transparencia y lucha contra la corrupción.
Fuente: Diario Financiero/EFE.