En un comienzo las empresas en carrera para adjudicarse el proyecto sólo incluían a la francesa Alstom y a la estadounidense Foster Wheleer. Sin embargo, recientemente Guacolda abrió la competencia del proyecto eléctrico de

US00 millones de inversión a un tercer proveedor: Mitsubishi. Ello, luego de que la eléctrica decidiera flexibilizar la tecnología que utilizará para la operación de su tercera unidad. Y es que si bien la generadora
-controlada por AES Gener (50%), Copec (25%) y Von Appen (25%)- aprobó su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) sobre la base de una central de caldera de lecho fluidizado -que permite una combustión limpia del carbón mediante el uso de caliza para su abatimiento-, la semana pasada presentó una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) ante la Comisión Nacional del Medioambiente (Conama) de la III Región para optar además, a un segundo tipo de tecnología. Se trata de centrales que operan bajo la modalidad de caldera de carbón pulverizado, al que se le adicionará un desulfurizador, para igualar los bajos niveles de emisiones que tiene la caldera de lecho fluidizado.

Más competencia

Más allá de los detalles técnicos de cada tecnología, fuentes del sector eléctrico explicaron que la decisión de Guacolda tiene como objetivo ampliar la competencia entre las empresas proveedoras. “Los que fabrican las calderas de lecho fluidizado, que son Alstom y Foster Wheeler, sentirían que no compiten, que lo hacen sólo entre ellos. En cambio, con el ingreso de Mitsubishi se genera una competencia entre los suministradores de equipos de ambas soluciones tecnológicas que permite aspirar a un menor precio por kW instalado”, explicó la fuente.

De acuerdo a las estadísticas que maneja el ministerio de Minería y Energía, el costo de inversión de una central convencional, que opera en base a mezclas de carbón y petcoke –similar a las que actualmente opera Guacolda–, alcanza los US.250 por MW instalado. No obstante, fuentes del sector explicaron que al adicionar el desulfurizador –cuyo objetivo es abatir con caliza las emisiones de dióxido de azufre y que tiene un valor de US$ 20 millones–, el costo total ascendería a unos US$ 1.600 por MW, precio similar al que tiene en el mercado una caldera de lecho fluidizado.

Pese a ser tecnologías diferentes, en su DIA Guacolda especificó que ambas cumplirán el mismo compromiso ambiental: disminuir las actuales emisiones del Complejo Termoeléctrico, aún considerando la instalación de la tercera unidad.

La competencia que viene

La licitación de Guacolda es sólo la primera de al menos cuatro procesos internacionales para la construcción de centrales a carbón, por unos US.600 millones en inversión. Y es que además de Guacolda, las principales generadoras del país tienen en espera la aprobación de estudios de impacto ambiental para levantar este tipo de centrales:

La generadora AES Gener está ad portas de recibir los permisos para la ampliación de la central Ventanas (V Región), de 250 MW y US17 millones de inversión.

Recientemente, el directorio de Endesa Chile aprobó presentar un EIA para construir una nueva unidad en la central Bocamina (VIII Región) de 350 MW de potencia y US60 millones.

El conglomerado franco-belga Suez también tiene en carpeta levantar una planta carbonera en el norte grande de 400 MW y US50 millones de inversión.

A estas iniciativas debería sumarse, en los próximos meses, un EIA de Colbún para una central a carbón de 350 MW y unos US50 millones de inversión.
Fuente: Diario Financiero.