Francia solicitó a las compañías que utilizaran menos energía y Gran Bretaña sufrió de ajustados suministros el miércoles, cuando una ola de calor que asola al norte de Europa dificultó la actividad de las estaciones nucleares y aumentó la demanda energética.

Los precios de energía al por mayor, que representan la base de las facturas de los consumidores, estuvieron cerca de los máximos del día previo en Francia, Alemania y Gran Bretaña.

Las temperaturas ascendentes aumentaron las preocupaciones por la seguridad de los suministros energéticos ya que se intensificó el uso de acondicionadores de aire.

La principal proveedora francesa de energía EDF, dijo que se había visto forzada a importar suministros para cubrir la escasez.

El calor obligó a EDF a comprar 2.000 MW de electricidad en el exterior, casi el equivalente a la capacidad de una gran estación nuclear. Los operadores dijeron que creían que EDF había comprado la energía a Alemania.

El presidente y jefe ejecutivo de EDF, Pierre Gadonneix, dijo que la ola de calor acentuó las necesidades de inversión de EDF para asegurar sus suministros.

La compañía planea invertir en Francia en el período 2006-2010 alrededor de 20.000 millones de euros en los sectores de producción, transporte y distribución.

EDF dijo que estaba centrando la producción en reactores situados en la costa, más que en plantas tierra adentro, con el fin de evitar la repetición de los problemas sucedidos durante una ola de calor en el 2003.

«El agua marina se enfría más rápido que el agua fluvial,» dijo una portavoz de EDF, agregando que los ríos Rhone y Garonne estaban siendo vigilados de cerca.

«Durante la ola de calor del 2003 algunas plantas nucleares ubicadas junto al mar habían sido paradas y eso no debería volver a suceder,» señaló.

La empresa de servicios públicos alemana RWE dijo que todas sus plantas de energía nuclear estaban operando el miércoles normalmente a pesar de las altas temperaturas.

Gran Bretaña se vio forzada a apelar a costosas estaciones que funcionan con petróleo para cubrir la demanda ya que la ola de calor coincidió con los cierres por mantenimiento de varias plantas grandes.

La semana pasada el gobierno británico solicitó -en una revisión de la política energética- la construcción de una nueva generación de reactores para asegurar los suministros de energía futuros y mantener bajas las emisiones de gases con efecto invernadero.
Fuente: Reuters.