La destrucción de una línea de transmisión de energía, propiedad del Instituto Nacional de Electrificación (INDE), obliga a Unión Fenosa a racionar la energía eléctrica en 10 departamentos del norte y oriente del país, medida que cobró vigencia a partir de ayer.

La línea transporta 69.000 kW que salen de la planta de Sanarate a la de distribución de Panaluya, en Río Hondo, Zacapa. Al quedar fuera, un circuito alterno alimenta la electricidad, pero por la menor capacidad que tiene no soporta la demanda que hay por la noche, lo cual obliga a Unión Fenosa a racionar la energía en lapsos de 2 a 3 horas diarias.

“Con el fin de evitar que el daño sea mayor, nos vemos en la necesidad de racionar para darle el servicio a varias comunidades, y evitar que todas se queden sin él”, expresa el encargado de prensa de Unión Fenosa, Héctor Salvatierra.
La suspensión del fluido será en los departamentos de Alta y Baja Verapaz, Petén, Chiquimula, Santa Rosa, Jalapa, El Progreso, Zacapa, Jutiapa e Izabal, señala Mariana Tenas, del INDE.

Causas ignoradas

Las razones de la destrucción de la línea se desconocen. No se ha podido ingresar adonde está instalada, porque es una finca en Sanarate, El Progreso, que es propiedad de los Vargas Rosal, quienes tienen una demanda contra el INDE.
Las autoridades de esta institución señalan que no es posible hacer los trabajos de reparación, pues los dueños del terreno impiden el ingreso de las cuadrillas de mantenimiento.
El diputado por Zacapa, Julio Morales, revela que la familia Vargas Rosal se opone al ingreso de la gente del INDE, porque tiene una disputa judicial en torno al pago de Q15 millones por daños y perjuicios por el derecho de paso de la línea.

Los inconformes demandan la solución del problema para permitir el ingreso de los trabajadores, pues, de lo contrario, han manifestado que no lo permitirán, explica el congresista.

Tiempo indefinido

Las autoridades del INDE ignoran el tiempo que durará la emergencia, porque depende de los propietarios del inmueble la normalización del servicio y no de la distribuidora o de los generadores, aclaran.

“Que esto se arregle rápido no depende de nosotros, sino de los dueños de la finca. Ellos deben otorgar el permiso para trabajar”, señala Tenas.

“Si fuera una estructura de Unión Fenosa ya estarían allí las brigadas, y podríamos decirle será un día, una semana o un mes”, enfatiza Salvatierra, al aclarar que tampoco depende de esa corporación solucionar el problema que afectará a los usuarios.

Advierte, asimismo, que “el racionamiento durará hasta que el INDE repare la falla. Ellos deben arreglar la línea porque les pertenece”.

Los afectados

Morales, quien preside la Comisión de Energía del Congreso, dice que los usuarios del servicio están sufriendo la incapacidad técnica del INDE, el cual debe de aplicar la ley, ya que lo faculta para solicitar una orden de juez competente, y así hacer la reparación. “Es inaudito que miles de personas se queden sin el servicio de electricidad por tiempo indefinido”, enfatiza.

El presidente de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE), José Toledo, manifiesta que en este caso no pueden actuar en favor de los usuarios, porque no es un problema generado por alguno de los actores del mercado energético, sino que es algo particular. “Sólo estamos a la expectativa”, puntualiza el funcionario (lea: En espera).

En espera

El presidente de la CNEE, José Toledo, hace ver que la información extraoficial que tienen es que la línea fue destruida intencionalmente; aunque esto es algo que no se ha corroborado porque no se puede llegar al lugar del hecho.
La situación se agrava debido a un litigio de derecho de paso con la familia Vargas Rosal, propietaria de la finca por donde cruzan las instalaciones, lo cual impide el ingreso debido a la disputa, agrega Toledo.

El INDE ya contrató abogados para agilizar el proceso y dilucidar el problema, ya que esto está perjudicando a numerosos usuarios del servicio de electricidad.
Explica que sólo son espectadores, porque no tienen un papel activo que desempeñar. “Nosotros sólo tenemos que estar a la expectativa, en el sentido de que si hay racionamientos, desde el punto de vista nuestro, hay una causa de fuerza mayor y no podemos sancionar a nadie hasta este momento”.
Fuente: Siglo XXI.