Las instalaciones de una subestación de la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA) situadas en una próspera área de desarrollo cercana al canal de Panamá —conocida como El Pedregal— es el lugar escogido por los presidentes centroamericanos para poner este martes la primera piedra para el inicio del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC).

La línea, de 1.830 kilómetros de ancho, desde Panamá hasta Guatemala, busca reforzar e integrar las redes de transmisión eléctrica entre la región y será oficialmente inaugurada en la XXVIII Reunión Ordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

Sobre el proyecto, Federico Colorado, presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), declaró que es “muy bueno”, pero advirtió que “los países centroamericanos no disponen de suficiente energía para vender”.

Durante su juramentación por el presidente de la República, Antonio Saca, como miembro del Consejo de Energía, Colorado señaló el único problema: “Se está armando la infraestructura, pero no hay nada que vender”.

Y sostuvo: “Todos los países son deficitarios en energía y todos estamos viendo cómo hacemos por los altos precios del petróleo, y una red de interconexión para ayudarnos es bueno; pero, insisto, los países no tienen suficiente energía para importarla”.

Como ANEP, agregó, apoyan la obra, aunque advirtió que será subutilizada y tal vez, a futuro, cuando los problemas de energía en cada uno de los países se haya resuelto, pueda servir para verdaderamente intercambiar fluidos energéticos. Por el momento, hay que incrementar la capacidad de generación eléctrica, sugirió.

El primer reto de SIEPAC en un mercado que ha reducido su comercialización intrarregional en más del 50% es garantizar la compraventa de electricidad entre países. Eduardo Rodas Marzano, comisionado presidencial del Plan Puebla Panamá de Guatemala, señaló que aunque el Mercado Regional Eléctrico (MER) posee esas condiciones, el SIEPAC ayudará a una “reducción de los costos de energía, en la medida que aumente el acceso a recursos energéticos, pero también mediante el aumento de la competencia en cada país”.

Apuesta por energía hídrica

Con el SIEPAC, el superintendente de Electricidad, Jorge Nieto, destacó que se “va a tener abierta la posibilidad de parte de los comercializadores de importar energía barata”. Nieto confía en que los precios de los generadores se bajarían al tener más competencia y así garantizarse compras. Nieto también confía en que una vez inicie El Chaparral, El Cimarrón y la planta de carbón de AES en La Unión, el país tendría excedentes para comercializar con otras naciones.

El segundo reto es lograr la firma y posterior ratificación en los congresos de la región del II Protocolo de la Comisión Regional de Interconexión Eléctrica (CRIE) para garantizar la interconexión de la región. Este último da fuerza legal a la CRIE para imponer sanciones a países que restrinjan el paso de electricidad.

Nieto, que asumió ayer la presidencia de la CRIE, señaló que una de sus tareas como regulador será “lograr que los agentes puedan comercializar sin ninguna barrera comercial de ningún tipo, ni barreras de carácter nacional, la energía eléctrica en la región”.

La línea de interconexión tendrá un costo de US20,6 millones y se espera que en el futuro se entrelace con México y Colombia para comercializar energía.

El presidente de la ANEP dijo que dentro del Consejo de Energía apostará por la búsqueda de energía renovable de bajo costo. “Lo que creemos es apostarle al recurso hídrico, sacarle el máximo provecho al río Lempa, y después los combustibles alternativos. Nuestra prioridad es la energía hídrica”, sostuvo.
Fuente: La Prensa Gráfica.