La Comisión Federal de Electricidad (CFE) analiza el cierre de casi 90 plantas de generación que se han envejeciendo y que están generando energía cara.

De acuerdo con Alfredo Elías Ayub, director de la paraestatal se revisan los costos de operación de las 176 centrales y los beneficios que se obtienen de su participación en el sistema, para compararlos con los costos de inversión, operación y mantenimiento de nuevas tecnologías.

Los estudios realizados para elaborar el Programa de Obras e Inversiones del Sector Eléctrico 2005-2014, revelaron que esas 90 centrales -equivalentes a 10.174 MW- ya están por encima de su vida útil, es decir, 25 años o más.

«Son candidatas a cerrarse porque sus costos rebasan con mucho el valor real de su operación», señala en el documento.

Cita, por ejemplo, que la central térmica Monterrey I (que está en proceso de desmantelamiento y que tenía una antigüedad de 31 a 40 años), tenía una eficiencia de 28,1% y un costo variable de 825,34 pesos por MWh (quemando gas natural a US por millón de BTU).

Las cifras contrastan con el costo de generación de 508,67 pesos por MWh de la central de ciclo combinado Monterrey II (Huilaná, actualmente en servicio y con eficiencia de 45,6%).

Es decir, 1 MWh generado por la central «vieja» que además se dio de baja el año pasado, costaba 316,67 pesos más caro.

El cierre de las plantas, sin embargo, podría generar un problema serio de desempleo, toda vez que las unidades antiguas demandan plantillas de personal hasta tres veces más altas que las nuevas tecnologías, las cuales operan con un grupo reducido de operadores y en una menor superficie. Elías Ayub comentó que incluso se intensificó el Programa de Retiro de Capacidad Instalada para renovar el parque de generación.

«Hoy se dieron las condiciones para ello, sobre todo tomando en cuenta los altos márgenes de reserva previstos en el corto plazo».

En el retiro de capacidad, según el funcionario, se tomaron en cuenta los costos de operación y la vida útil de las unidades generadoras. «En los próximos 10 años se retirarán 5.180 MW (11% de la capacidad térmica instalada en 2004).

«Las consideraciones para definirlas se apoyan principalmente en razones operativas, económicas o por término de vida útil, 30 años para las unidades termoeléctricas convencionales y de turbogás», explicó.

Entre las que ya cerraron bajo este programa están la Central Termoeléctrica Monterrey con 465 MW; la Central San Jerónimo con 75 MW, y las unidades 1, 4, 5 y 10 de la Central Dieseleléctrica Guerrero Negro.
Fuente: El Universal.