Argentina ¿tiene o no tiene energía? La respuesta es diferente si se pregunta por 2006 o por 2025. Según un estudio de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica), los argentinos necesitarán en la segunda de las fechas 65.800 Mw, casi tres veces la capacidad instalada a principios de 2005.

En términos estrictos, 38.000MW más de los que dispondrá el país en 2010, según los planes en marcha para aumentar la provisión energética.

En efecto, de aquí a 2010 el gobierno argentino ha anunciado que entrarán en producción 1.400MW adicionales por elevación de la cota de la represa de Yacyretá, 1.600MW más provenientes de dos centrales de ciclo combinado y 692 MW que aportará la central nucleoeléctrica Atucha II.

Expansión

El problema es que con un crecimiento del PIB del 9,1% el año pasado y de entre 6 y 7,5% para este año, la sociedad argentina ha empezado a devorar electricidad, gas y petróleo. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) cumplió 37 meses seguidos de crecimiento, el ciclo más largo en 70 años.

El problema es que a este ritmo Argentina se transformará en un importador de energía mucho antes de lo esperado. Para el director del Centro de Estudios ABECEB, Dante Sica, pasa que «con la distorsión de los precios relativos, el consumo de electricidad hace que, en los hogares argentinos, en verano estamos todos en Alaska y en el invierno todos en Jamaica».

Un segundo problema es que «se había construido un modelo con una tasa de crecimiento estable del 3%»; en ese marco, «la necesidad de inversión en el sistema energético era de US.000 millones anuales».

¿No hay peligro de un colapso vía exceso de demanda en este 2006? «No se puede pensar que vaya a haber un crack que afecte a la industria», expresa. En cambio, «sí puede haber algún tipo de racionamiento en días de un invierno muy frío», días en que es posible esperar fuertes recortes en lo que se envía a Chile.

Según él, los anuncios del Gasoducto del Sur por ahora «juegan más como un elemento para ponerle un límite al valor del gas que trata de imponer Bolivia» que como un dato real.

Para Ricardo Andrés de Dicco, investigador del Instituto de Energía e Infraestructura F. Arturo Illia, a la larga será fundamental la construcción del Gasoducto del Sur. El experto dice que las reservas de gas natural certificadas tienen un horizonte de 10,2 años.

Récord

La última semana, Argentina pasó por el período de mayor consumo eléctrico de su historia. El pasado jueves se vivió el peak y en enero el aumento llegó a 4,6% respecto de igual mes del año anterior.

El calor del verano amenaza extenderse para esta semana y entonces habrá problemas para abastecer al mercado chileno. Chile debe prepararse para soluciones antes de las que plantea la planta de gas natural licuado, GNL, prevista para ponerse en marcha, y con apuros, en 2008.
Fuente: El Mercurio.