El fenómeno de «La Niña» pone en peligro la generación hidroeléctrica en el país a partir de 2007, debido a la posible escasez de lluvias que provocaría, según anticipan los expertos.

A pesar de que en la actualidad los principales embalses, Laguna Maule, Colbún y Lago Laja -que abastecen 13 centrales, entre las regiones VII y VIII-, están casi llenos, la falta de lluvias que provocaría «La Niña» durante este año obligaría a gastar esas reservas, dejando al Sistema Interconectado Central (SIC) indefenso durante 2007.

El fenómeno climático, que fue oficialmente anunciado el dos de febrero pasado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), está asociado a un enfriamiento de las aguas superficiales desde el Pacífico ecuatorial, que en Chile provoca una escasez de lluvias.

Para Francisco Aguirre, socio de Electroconsultores, durante 2006 la falta de lluvias sólo afectaría a centrales pequeñas o «de pasada», ya que no cuentan con embalses que puedan almacenar suficiente agua, por lo que terminan en cotas muy bajas luego del período de deshielo, entre enero y marzo. Sin embargo, el agotamiento de las reservas en los grandes embalses, complicará el abastecimiento en 2007, sumado a un aumento en la demanda energética.

El experto indicó que este año podríamos estar frente a «dos tipos de sequía, la hídrica y la del gas», pues si Argentina decide aumentar sus recortes al envío de ese combustible, aceleraría el agotamiento de las reservas y un posible racionamiento.

«Hasta ahora nos hemos salvado por las lluvias», señaló Aguirre, recordando que el año pasado no hubo recortes gracias a las precipitaciones.

En tanto, el subgerente de estudios de Santander Investment, Raimundo Valdés, indicó que las generadoras están en mejores condiciones para afrontar los mayores gastos de una posible sequía, debido al alto «precio nudo» -el valor que pagan las distribuidoras a las generadoras-, que está en 9,29 el kw/h, un 40% más que en 2004.

En 1998, año en que «La Niña» afectó con mayor intensidad, las reservas en los embalses duraron sólo hasta el período de deshielo, y provocó, a mediados de 1999, racionamientos eléctricos en varias regiones del país.

Importancia

En un año normal, los recursos hídricos aportan el 60% de la generación eléctrica.
Fuente: El Mercurio.