Venezuela está en condiciones de despachar unos 230 millones de metros cúbicos de gas diarios, para abastecer a Brasil y Argentina, a través del denominado Gasoducto Sudamericano, concluyeron esta semana en Buenos Aires los técnicos que analizan la factibilidad del proyecto.

“Se estima que Venezuela pondrá en el inicio del caño unos 230 millones de metros cúbicos diarios para satisfacer demandas de Brasil y Argentina”, indicó Fulvio Madaro, miembro del Comité Multilateral para la Integración Energética, del continente sudamericano.

Esta semana técnicos de la Argentina, Brasil y Venezuela, divididos en seis subgrupos, lograron avances importantes en el estudio de prefactibilidad para construir un gasoducto que vinculará a los tres países, uniendo Puerto Ordaz, con Buenos Aires, atravesando el Amazonas brasileño.

La disponibilidad y demandas de gas, el costo de construcción, los plazos, la traza, costo de capital, recuperación de la inversión, cargas fiscales, métodos de financiación, el impacto ambiental y tarifas, estuvieron en esa mesa de debate.

Allí quedó claro que la provisión de gas para Venezuela será poco significativa para su mercado interno, ya que el 75 por ciento de su matriz energética esta basada en la hidroelectricidad.

En cambio, una proyección para los primeros diez años, susceptible de ser modificada a medida que avancen los estudios que se están haciendo, indica que Argentina requerirá entre 50 millones y 60 millones de metros cúbicos diarios, y que Brasil superará los 120 millones.

Los técnicos del país caribeño informaron que Venezuela cuenta con 147 millones de TCI (trillones de pies cubicos) de gas de reservas y se le pedirá ahora que las certifique.

Está claro que el precio del gas lo pondrá Venezuela quien asegura que, según el yacimiento, este cuesta entre US,40 y US,70 el millón de BTU (unidad calórica) en boca de pozo.

Madaro remarcó, “siempre, de acuerdo con estimaciones porque aún no está definido ni cerrado el proyecto, al sumársele el transporte ese gas puede llegar a la Argentina entre los US,37 y US,66”.

Lo que si quedó definida en este primer encuentro es la traza para el territorio argentino, que en los proyectos de Brasil y Venezuela ingresaban desde Uruguay a Buenos Aires, prácticamente sin tocar territorio argentino.

Los técnicos locales plantearon que el ducto ingrese al pais por Bernardo de Irigoyen (Misiones), pase por Eldorado, cruce hasta Posadas y allí se bifurque, una parte, hacia el sur costeando el Río Uruguay hasta Paso de los Libres.

La otra bifurcación pasará, según la propuesta, por el norte de la provincia de Corrientes hasta Resistencia (Chaco), donde se volverá a dividir con un nuevo tramo hasta Santa Fe.

San Jerónimo es el punto de conexión del Gasoducto del Norte (TGN), en esta provincia, que desde allí tira el gas hacia Santa Fe capital. Esta modificación permitirá llevar gas natural a las provincias del nordeste, que hoy no cuentan con ese beneficio.

Sobre este punto Madaro indicó que, si se concretara esa traza, “el caño que iria desde Resistencia (Chaco) hasta San Jerónimo (Santa Fe), tendría un diámetro de 42 pulgadas, porque si luego se acopla Bolivia necesitamos tener la capacidad de tansporte suficiente para ese gas”.
Fuente: La Capital/Télam.