A poco menos de tres meses que finalice su labor como ministro de Economía y Energía, Jorge Rodríguez tiene claro que su última cruzada será la defensa del proyecto hidroeléctrico de Aysén, que considera la construcción de cuatro centrales por 2.400 MW por parte de Endesa, en los ríos Pascua y Baker.

Sin tapujos reconoce: “Me quedan dos meses máximo de ministro -salvo que el presidente Lagos ordene otra cosa- pero creo que no hay mucho más tiempo de hacer cosas nuevas, y por lo tanto, Aysén será la última pelea que doy como ministro, pero que quiero seguir dando después como ciudadano común y corriente”.

Este compromiso surge de la convicción que expresa el ministro en cuanto a que los recursos hídricos de la XI Región tienen un valor estratégico para el país, porque contribuyen a la soberanía energética; otorgan seguridad de suministro eléctrico; abaratan los precios de la energía a futuro. Y por último, porque “los 2.400 MW que aportarán estas centrales, si no se hacen en Aysén tendrán que hacerse en otra parte de Chile, sí o sí, de lo contrario, vamos a poner en crisis el crecimiento económico”, afirmó.

Desde el punto de vista ambiental su análisis apunta a que la alternativa energética de las centrales de Aysén son más caras, como las plantas a carbón, gas natural o licuado, petróleo, eólico e incluso nuclear, y “que a priori uno sabe que contaminan, y probablemente, más que el proyecto de Aysén”, sostuvo Rodríguez.

En base a este argumento el secretario de Estado planteó: “¿Dónde está el negocio ambiental si uno reemplaza una fuente que es mejor, desde el punto de vista ambiental por otras que son perores? ¿Dónde está el negocio económico si reemplazamos una fuente más barata por otras más caras? En ninguna parte”, responde.

Al mismo tiempo, arremetió en contra de la defensa ambientalista que hace algunas semanas esgrimió el presidente de la salmonera Aqua Chile, Víctor Hugo Puchi, para oponerse a la construcción de las centrales. “He escuchado a un gran salmonero, que tiene la más grande salmonera de Chile y que es propietario de un fundo que sería intervenido en parte por estos proyectos. He escuchado posiciones de un ambientalismo profundo que no se condice con el hecho de que él tiene una empresa que está contaminando el mar… el fondo marino”, aseveró.

Por esto, señaló que el país debe avanzar en lograr un equilibrio entre lo medioambiental y el tamaño económico de Chile, objetivo en donde la Comisión Nacional del Medioambiente (Conama) tiene como uno de sus temas pendientes: evaluar los proyectos energéticos como un todo y no caso a caso. “Tengo la convicción de que se está equivocando el sistema de evaluación ambiental, al menos en el caso eléctrico, viendo caso a caso los proyectos y si seguimos así vamos a estar cometiendo errores desde el punto de vista nacional”.

Para dejar en claro que su respaldo a las centrales de Aysén no es “intervencionismo” puntualizó que “no hay ninguna incompatibilidad en que el gobierno y el país empujen la realización de proyectos de inversión con la condición de que cumplan con las normas ambientales”, ya que de esta manera se promueve la inversión y con ello, al crecimiento económico del país.

Inversiones en generación

Más que satisfecho finaliza su tarea a cargo del ministerio de Economía el ministro Jorge Rodríguez. “Los desafíos fueron bien abordados”, reconoce al referirse a la solución que dio a las inversiones en transmisión con la Ley Corta I y luego a los recortes de gas en la Ley Corta II.
Y es que el sector eléctrico ya está dando cuenta de los resultados de ambas leyes. “Las inversiones en transmisión están en marcha y para el 2009 tenemos del orden de 1.400 MW que van a ingresar al sistema” afirmó.
La cartera de proyectos que sustentan su proyección considera centrales que están en construcción, como la central Quilleco de Colbún (70 MW), Palmucho de Endesa (32 MW) Coya y Pangal y La Higuera de Pacific Hydro, entre otras, pero también plantas que aún no obtienen los permisos ambientales como las dos plantas a carbón de Aes Gener y Guacolda.
Fuente: El Diario.