Tras prácticamente medio año de negociaciones, el proyecto de GNL (Gas Natural Licuado) que impulsa Enap está pronto a llegar a puerto. Y es que el próximo lunes 23 de enero el pool de consumidores – conformado por Endesa, Metrogas, Colbún, AES Gener y Enap- recibirá finalmente las ofertas a firme de los interesados en traer gas natural licuado a Chile y en construir la planta de regasificación en Quinteros. Sólo ocho días después, el martes 31 de enero, se le comunicará a los participantes quién o quiénes se adjudicaron el proyecto, poniendo fin a meses de especulaciones.

Sin embargo, a sólo un mes del veredicto final, las aguas al interior del pool de consumidores siguen divididas, agrupando por un lado a AES Gener y Colbún, y por el otro a Enap, Endesa y Metrogas. El foco de discusión son los plazos de entrada en operación de la planta y el precio al cual el GNL finalmente llegará a Chile.

Entre varios ejecutivos del sector privado está cada vez más arraigada la idea de que es imposible que la planta de regasificación esté funcionando el año 2008. A su juicio, todo indicaría a que con suerte entraría en operaciones a mediados del 2009, comienzos del 2010.

«En todas partes del mundo construir una planta de este tipo toma en promedio cinco años», dice un ejecutivo del sector, explicando que todo el proceso de obtención de financiamiento y de permisos además de la construcción propiamente tal es compleja. «¿Por qué en Chile iba a ser diferente?», se pregunta el mismo ejecutivo.

Otras voces al interior del pool de consumidores, en tanto, aseguran que la planta de GNL estará sí o sí operando el año 2008 tal como establece el cronograma del proyecto. «Hay ciertas empresas a las cuales no les conviene que recibamos gas natural licuado el año 2008… La operativa del Sistema Interconectado Central establece que si no hay suficiente gas disponible deben entrar a operar las centrales a carbón y diésel, que tienen más alto costo y son más ineficientes, pero que implican mayores ingresos para las empresas gracias a ciertos cambios que introdujo la nueva ley eléctrica… Todo esto a costo de los consumidores chilenos», explica.

GNL a US3 en Estados Unidos

Los precios a los cuales llegaría el GNL a Chile también han sido objeto de fuerte debate, sobre todo considerando que en los últimos meses los precios del gas natural licuado han estado por las nubes, impulsados por los altos valores del petróleo.

En octubre el GNL alcanzó un peak de precio promedio mensual de US3,42 por millón de BTU (unidad de medida energética conocida como British Thermal Unit) en el mercado spot norteamericano. Esta cifra es más del triple de los US por millón de BTU que el Ministerio de Economía y Enap utilizaron al evaluar el proyecto.

Con estos altos niveles de precios, el proyecto de GNL se convertiría en una alternativa considerablemente menos rentable que lo estimado inicialmente, dicen algunas voces en el sector privado.

«Aún cuando no conocemos los precios ofertados, sabemos que son absolutamente inconvenientes para que el GNL sea competitivo respecto de otros combustibles como el carbón», dice Francisco Aguirre, socio director de Electroconsultores. «Queda la esperanza de que a cierto nivel de precios el GNL pueda ser utilizado por quienes ya tienen plantas de ciclo combinado, pero no se incentivará la construcción de nuevas centrales de este tipo. Y Chile necesita urgentemente nuevas fuentes de generación para satisfacer su creciente demanda eléctrica», asegura Aguirre.

Pero uno de los miembros del pool de consumidores replica que actualmente los precios del GNL están altos por razones meramente coyunturales: la fuerte demanda por gas natural que existe en Estados Unidos y los altos precios internacionales que ha alcanzado el petróleo este año. Esta tendencia sin embargo, debiera revertirse en el futuro con la entrada en operaciones de varias plantas de licuifacción alrededor del mundo, las cuales contribuirían a bajar el precio del GNL. «Y Chile, con sus contratos flexibles, a largo plazo e indexados, debiera beneficiarse de este derrumbre», asegura.

En la misma línea, Carlos Cortés, gerente general de la Asociación de Distribuidores de Gas Natural (AGN), advierte que «los precios actuales no son los óptimos para sacar conclusiones de competitividad, ya que están en niveles inusualmente altos. Además, aun cuando pudiesen existir circunstancialmente combustibles más competitivos en términos de precios para la generación eléctrica como el carbón, las refinerías de Enap y las distribuidoras de gas sólo pueden funcionar con gas natural».

Obras comienzan en segundo trimestre de 2006

El proyecto del GNL nació por iniciativa de Enap hace un año y medio, como una forma de diversificar la matriz energética chilena y para capear la crisis del gas argentino, dado que en sus refinerías sólo podían utilizar como combustible alternativo el costoso diésel.

Con el respaldo del Presidente Ricardo Lagos, que llamó a Enap a diversificar la matriz energética y mitigar los riesgos de suministro energético, la empresa estatal decidió invitar a las compañías consumidoras de gas para que se sumaran al proyecto. La idea fue inmediatamente aceptada por Endesa, pero fue rechazada por Colbún y AES Gener, mientras que Metrogas se debatía entre apoyar o no la iniciativa.

Con el tiempo, sin embargo, todas estas empresas privadas se sumaron al proyecto, incentivadas por la nueva ley eléctrica. Y así progresivamente la idea de traer gas natural licuado a Chile para abastecer a las centrales del Sistema Interconectado Central fue tomando cuerpo.

La construcción del terminal marítimo y la planta de regasificación en Quinteros implicará una inversión aproximada de US00 millones. De acuerdo al estudio de impacto ambiental del proyecto – que fue aprobado por la Conama de la V Región a fines de noviembre- , las adquisiciones de equipos críticos para levantar las instalaciones comenzarán en el primer trimestre de 2006 y las obras de construcción entre abril y junio del mismo año.

Una vez terminado el proyecto se espera que el puerto sea capaz de recibir barcos con capacidad de hasta 165.000 metros cúbicos de GNL; aunque en realidad se estima que la mayoría de los buques que llegarán a las costas chilenas tendrán una capacidad de tan sólo 140.000 metros cúbicos. El objetivo es que la infraestructura del terminal sea capaz de descargar los navíos a una tasa promedio de 10.000 a 12.000 metros cúbicos por hora, es decir, en 10 a 12 horas el combustible ya estaría en tierra chilena.

El terminal en Quinteros tendrá tres estanques de almacenamiento de GNL de 160.000 metros cúbicos cada uno que podrán entregar aproximadamente 15 millones de metros cúbicos de gas natural al día. Para llegar a la red de gasoductos de la zona central, el proyecto contempla la construcción de un ducto de 2.000 metros de largo que conducirá el gas hasta el ramal Colmo-Quillota del gasoducto San Bernardo-Quillota. La idea es que el terminal y la planta funcionen por cerca de cincuenta años.

Entre los nombres que han sonado fuerte como interesados en construir el terminal y la planta y en importar el gas están Suez Energy, Repsol YPF, British Petroleum, Shell, British Gas y la coreana Kogas. Sin embargo, como es natural, con el transcurso de los meses la lista se ha ido reduciendo.

A fines de enero, se despejará la incertidumbre de quién o quiénes serán los que se adjudiquen el proyecto
finalmente. Ya comenzó la cuenta regresiva.

La historia comenzó en Inglaterra…

La historia del gas natural licuado se remonta al año 1954, cuando Inglaterra, Francia y Estados Unidos comenzaron a diseñar los primeros barcos capaces de transportarlo. Sin embargo, recién diez años más tarde entraron en servicio los primeros navíos especialmente diseñados para el transporte de este hidrocarburo.

En 1961 Inglaterra suscribió un contrato a 15 años plazo con Argelia para el suministro de GNL, gatillando así la construcción de la primera planta de licuefacción del mundo. Al poco tiempo Francia le siguió los pasos, cerrando también un contrato con Argelia.

El primer terminal para la importación de GNL en el nuevo continente fue construido en 1971 en Massachussetts, Estados Unidos. Antes del fin de la década en la costa este del país del norte ya habían otros dos terminales, todos los cuales usaban gas natural licuado del país africano. Hoy, en cambio, el principal proveedor de GNL de Estados Unidos es Trinidad, pero también destacan Nigeria, Qatar, Malasia y Australia.

Además de Chile, actualmente Noruega, Angola y Venezuela están construyendo instalaciones para exportar gas natural licuado

Fuente: La Segunda.