La incursión de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) en el mercado de la distribución de combustibles, a través de la compra de las estaciones de Shell en Perú y luego en Ecuador, es la apuesta estratégica que estaría manejando la estatal para blindarse frente a una eventual arremetida de Repsol y Petrobras en Chile, explicaron fuentes de mercado.

Ambas empresas participan en América Latina en la exploración, producción, refinación y comercialización de combustibles. Si en su proceso de desinversión, Shell dejara en manos de cualquiera de estas compañías su filial chilena, Enap corre el riesgo de perder parte del mercado nacional, que abastece actualmente en un 89%.

La pérdida de mercado para Enap podría ser de 21%, que es la porción que maneja Shell a través de sus más de 500 estaciones de servicio a lo largo del país. Este riesgo crece aún más, en caso de que Copec decidiera desprenderse de su filial de combustibles Empresas Copec, con la cual, la petrolera estatal mantiene un acuerdo de compra y venta de combustibles, comentaron las fuentes.

Estos escenarios pondrían en jaque el mercado cautivo que hoy tiene Enap en el país. Por esta razón, no se descarta que la petrolera estatal se juegue sus cartas para quedarse con los activos de Shell en Chile, junto al Grupo Romero u otro socio -tal como intentó hacerlo el año pasado, de la mano de Copec-, e incluso de que apueste por Shell Argentina, donde su interés estaría puesto en el manejo de la refinería que la angloholandesa posee en el país vecino.

Excedentes

Pese a que a mediados de 2004, el gerente general de la petrolera estatal, Enrique Dávila, señaló que su ingreso a Perú al mercado de la distribución minorista -junto al Grupo Romero- tenía como objetivo “asegurar la colocación de excedentes”, la apuesta por Ecuador plantea un nuevo objetivo, según ha explicado Dávila: convertirse en una compañía líder en la costa Pacífico en el área refinación, logística y comercialización.

En este último mercado, en que Enap pasará a controlar el 7% en la distribución de combustibles ecuatorianos, no considera la colocación de excedentes, lo que según fuentes consultadas refuerza aún más su deseo por blindarse de sus competidores regionales.

En todo caso, de la producción de combustibles total de Enap -equivalente a 12 millones de metros cúbicos- cerca del 10% a 15% le queda como excedente para exportar hacia otros países de la región. Sobre este negocio, las voces más críticas plantean que ese volumen de combustible podría colocarse en el mercado local para aumentar la oferta y con ello, disminuir los precios de venta a los consumidores.

LyD: “Enap no puede distribuir en el exterior ”

El abogado de Libertad y Desarrollo, Axel Buchheister, realizó un crítico análisis sobre la operación de Enap en Ecuador. Señaló que la ley que rige las actividades de Enap no le permite incursionar en el mercado de la distribución de combustibles en el exterior.

“La ley prefiere omitir deliberadamente cualquier mención que permita desarrollar la venta y comercialización en el extranjero. Por eso, no puede esta empresa arrogarse potestades que nadie le ha conferido y desarrollar actividades que el Congreso no le ha otorgado”, señaló.

Por eso, cuestionó la inversión de la estatal en Perú y Colombia junto al Grupo Romero, equivalente a US1 millones, ya que esos recursos, dijo, podrían haberse destinado a programas de ayuda social, como salud o educación, “en vez de asumir riesgo con dineros que pertenecen a todos los chilenos”.

Fuente: El Diario.