Esta semana las distribuidoras eléctricas se anotaron una importante victoria, que no beneficia a los consumidores. La Contraloría General de la República frenó la caída de las tarifas que cobran estas empresas por los servicios eléctricos complementarios, valores definidos previamente en un decreto de la Comisión Nacional de Energía (CNE).

Contrario a la pretensión de la CNE, la Contraloría resolvió acoger los reclamos de las distribuidoras sobre el proceso tarifario y devolvió -el martes 6- el Decreto 252 al Ministerio de Economía, que estableció importantes caídas en los precios a público de 24 servicios asociados al suministro energético. Entre ellos, arriendo de apoyos en postes, cobros por medidores, empalmes, duplicados de boleta, cortes y reposición de servicios y pagos fuera de plazo.

Con esta medida, se bloqueó el anuncio que hizo el secretario ejecutivo de la CNE, Luis Sánchez Castellón, quien hace unos meses adelantó que las cuentas de la luz caerían hasta en 10%, debido a la modificación de los cobros. Según la CNE, las nuevas tarifas debían comenzar a regir antes de noviembre pasado y se extenderían hasta 2008.

Ahora el decreto volverá a manos de la CNE, entidad que tiene dos opciones: mantener las actuales tarifas o recalcularlas. En cualquiera de los dos casos, la demora de la Contraloría en tomar razón del nuevo decreto beneficiará a las distribuidoras, en desmedro de los consumidores. «En algunos casos los valores recalculados por la CNE bajaban a un décimo de lo que hoy cobran las distribuidoras. Como estos precios no son parte de las tarifas reguladas, mientras más se demora la Contraloría en tomar razón de los nuevos valores, más perjudica a los consumidores, porque no operan reatroactivamente», explica el consultor Francisco Aguirre.

En Chilectra se mostraron satisfechos al conocer la resolución de Contraloría, aunque también reconocieron tener cautela, debido a que «ahora vuelve a la CNE y no sabemos qué va a pasar ahí».

El rechazo de las eléctricas

En agosto, Sánchez Castellón anunció que las cuentas de la luz bajarían entre 5% y 10%, dependiendo de la zona del país, debido a la revisión a la baja de 24 servicios asociados a la distribución eléctrica. Así, por ejemplo, según cálculos de la CNE, en la Región Metropolitana los cobros por arriendo del medidor se reducirían 36% y en 55% lo harían los cargos asociados a la instalación o retiro de un medidor; los servicios de corte y reposición de luz disminuirían 8%, mientras que el pago fuera de plazo caería en 5%.

Pero las distribuidoras calificaron como «inoportuno e ilegal» el nuevo proceso de tarificación de los servicios complementarios, porque consideraron que debía efectuarse en conjunto con el proceso tarifario de precios de distribución que concluyó en 2004. Acto seguido, impugnaron las tarifas ante la Contraloría.

Millones en juego

El tema que más complica a las distribuidoras con la nueva tarificación es la caída de los precios de arriendo de los postes de luz para la instalación de tendidos telefónicos. Cálculos privados estiman que por este servicio está en juego un mercado que representa ventas anuales por unos US$ 25 millones para las eléctricas. En el país hay más de dos millones de postes y en muchos de ellos hay hasta 10 conexiones de servicios relacionados con líneas telefónicas, servicios de televisión por cable y banda ancha.

La revisión de la CNE planteaba el cobro de 0,1 UF anual por cada conexión, pero las distribuidoras proponían entre 0,4 y 0,5 UF, y las empresas de telecomunicaciones solicitaron entre 0,017 y 0,20 UF.

Fuente: La Tercera.