En su programa semanal de radio «Desayuno con el presidente», Lula garantizó que Brasil no sufrirá otro apagón, como el que entre 2001 y 2002 obligó a racionar el consumo de electricidad y tuvo un fuerte impacto negativo en la economía.

«Con los proyectos que estamos llevando a cabo y con lo que ya fue hecho, estamos garantizados por lo menos hasta 2009 ó 2010», dijo Lula.

Al atacar a los gobiernos precedentes, los acusó de haber sido «descuidados» y de no haber invertido lo suficiente en la construcción de nuevas hidroeléctricas ni de líneas de transmisión y distribución de energía.
«Hemos decidido hacer una revolución en la construcción de líneas de transmisión. Sólo en 34 meses tendimos 9.627 kilómetros, eso representa un aumento de 13%, con inversiones de 5.000 millones de reales (unos US.270 millones», agregó.

Anunció que en una nueva subasta serán ofrecidas licitaciones para construir un total de 3.422 kilómetros de nuevas líneas con inversiones por 3.000 millones de reales (unos US.360 millones) para unir los estados de Pará (norte) con Río Grande do Sul (sur).

Las subasta, prevista para el 17 de noviembre, estará abierta a empresas públicas y privadas nacionales y extranjeras y las obras estarán listas en 2007, destacó Lula.

Para entonces «todo el sistema estará interconectado», lo que permitirá hacer transferencias de electricidad entre las diversas regiones del país, evitando así que haya futuros apagones, aseguró.

El presidente destacó que ya está en marcha la construcción de 15 nuevas hidroeléctricas y en diciembre serán iniciadas dos nuevas termoeléctricas para aumentar la generación.

La oferta de electricidad, destacó, es uno de los factores esenciales para mantener el crecimiento económico y atraer inversiones de empresas extranjeras.

La semana pasada el presidente inauguró una nueva línea de transmisión entre Assis, estado de Sao Paulo, y Londrina, estado de Paraná, con 364 kilómetros de extensión y capacidad para 525.000 voltios de tensión.

Fuente: EFE.