La zona norte se conviritió en el epicentro de un campo de batalla. Los contendores son la generadora Electroandina y la compañía productora de fertilizantes y químicos SQM. Ambas firmas protagonizan un pleito que llegó al terreno arbitral, conflicto que se suma a otro de similares características y motivaciones que enfrenta a Colbún y Codelco.

Electroandina -ligada al grupo Suez Tractebel- interpuso una demanda arbitral en septiembre contra la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM), ligada a Julio Ponce y a las internacionales Yara y PCS. El objetivo de la acción legal es modificar los contratos de suministro de energía firmados con SQM y que vencen en el año 2013, debido a cambios en las condiciones del mercado que habrían elevado los costos de generación. Aunque la demanda no tiene determinada una cuantía, el acuerdo de abastecimiento entre las partes tiene un valor de US$ 8 millones anuales.

La demanda fue contestada por SQM, firma que, según conocedores del proceso, sostiene que no están dadas las condiciones para modificar los contratos y que no corresponde que Electroandina apele a la «fuerza mayor». Electroandina ahora debe responder esa contestación.

La acción está en manos del árbitro Arturo Irarrázaval, decano de la Escuela de Derecho de la Universidad Católica.
Motivos de la demanda

Electroandina busca el término anticipado, la modificación parcial o la suspensión temporal del contrato de suministro eléctrico suscrito el 12 de febrero de 1999, en virtud de supuestos imprevistos que habrían encarecido o restringido el abastecimiento de gas natural desde Argentina.

Electroandina sostiene que las condiciones del mercado cambiaron y que los contratos de suministro deben reflejar ese nuevo escenario. La eléctrica argumenta que los cortes de gas impactaron fuertemente la situación de la compañía.

En sus estados financieros de septiembre la generadora consigna importantes pérdidas que atribuye a ese factor. En los nueve primeros meses del año, Electroandina prácticamente duplicó sus pérdidas, pasando de un saldo negativo de US,8 millones a septiembre de 2004, a uno de US1,5 millones en igual período de 2005. La variación, dice la firma, es consecuencia de los mayores costos de los combustibles usados en la generación y de un aumento en el precio de la energía comprada en el mercado spot (compras de energía a otros generadores), por la menor disponibilidad del combustible transandino. Por eso, agrega, los costos operacionales del período fueron superiores en un 12,99%, respecto de igual período del año anterior.

Colbún también inició recientemente un arbitraje contra Codelco, con el fin de recuperar las alzas de costos que ha sufrido por la crisis del gas. La eléctrica del grupo Matte demanda millonarias indemnizaciones.

Fuente: la Tercera.