* Minería e industria del vino trabajan en pos de mitigar su huella, rastro que promete convertirse en un problema si nuestro país aumentara sus emisiones producto de, entre otras cosas, la generación a carbón.
El tema está entrando con fuerza en la discusión a nivel mundial, a pesar del fracaso de la Cumbre de Copenhagen (Cop15), escenario que recibió al ministro de Energía de Chile Marcelo Tokman para exponer la realidad de Chile y su contribución para la reducción de emisiones. Y es que en Chile algo se hace, tanto en minería como en la industria del vino.
Menos carbón en producción de cobre
La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), en su informe “Demanda de Energía Eléctrica en la Minería del Cobre y Perspectivas de Seguridad en su Abastecimiento”, sostiene que si la industria del cobre sigue dependiendo de la electricidad generada con carbón para producir su cobre, entonces el panorama se ve literalmente negro. Cochilco sostiene que “a no tan largo plazo, ello puede representar una dificultad para la minería chilena en el concierto internacional, dadas las crecientes preocupaciones por la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y el consiguiente impacto en el cambio climático”, sostiene el organismo estatal.
Es por esta razón que las mineras se están poniendo en campaña para anticiparse a estos cambios. Es así que conocimos las iniciativas de empresas como Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, El Abra y Minera Escondida, quienes formaron un grupo de trabajo para desarrollar conjuntamente proyectos de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) en el norte. Asimismo, BHP Billiton licitará estudios para mitigar su huella de carbono. Actualmente la empresa está realizando una licitación para desarrollar dos curvas de abatimiento por operación: una de eficiencia energética y otra de reducción de GEI y se espera desarrollar las curvas en marzo.
El anteproyecto de emisiones de centrales termoeléctricas es otra iniciativa que apunta en la misma línea de reducir emisiones en pos de hacer más competitiva a la industria.
Paneles solares para producir vinos
El gas natural y los combustibles fósiles en general son muy utilizados en la industria del vino. Sin embargo, hay tecnología para trabajar neutralizando la huella de carbono.
La industria del vino está en campaña. Viña Agustinos fue la primera viña chilena en desarrollar una planta de energía solar para la producción de vinos y que ahora ha incorporado calderas a biomasa y paneles solares para satisfacer su demanda de energía térmica sin utilizar combustibles fósiles.
La ventaja de las calderas a biomasa es que utilizan materia orgánica como fuente de energía, y además pueden utilizar los restos de poda. “Anualmente generamos 3.000 kilos de poda de sarmiento por hectárea plantada. Al ocupar este material en las calderas a biomasa podemos producir con amplio margen toda la energía térmica que requiere la bodega”, explica Jorge Goles, gerente general de VC Family Estates.
La quema de biomasa es considerada carbono neutral, ya que se emite la misma cantidad de CO2 que la materia orgánica requiere durante su crecimiento. En cuanto a los costos, si bien una caldera por biomasa es más cara que una tradicional, esta mayor inversión se recupera al poco tiempo pues los costos operativos son más bajos, considerando el ahorro que significa prescindir de los combustibles fósiles.