El gran volumen de inversiones de las compañías mineras presionará fuertemente la demanda de insumos críticos, entre ellos el agua y la energía, los que a su vez enfrentarán serios desafíos para su desarrollo durante los próximos años. Esa fue una de las principales conclusiones del seminario “Los insumos críticos frente al desarrollo de proyectos mineros en Chile”, encuentro organizado por el Grupo Editorial Editec y que se desarrolló ayer en el marco de Expomin 2012.
En esta instancia se entregaron cifras alentadoras respecto al futuro de la minería en Chile. Vicente Pérez, investigador de la Dirección de Estudios de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) señaló que se estima que el portfolio de inversiones en minería para esta década será por un monto de US$91.500 millones. De este total, el 77% irá a minería del cobre, mientras que 19% será destinado a la minería de oro y plata. Así, a 2020 se producirán 8,5 millones de toneladas de cobre anuales en Chile, 56% más que lo que se produjo en 2010, representando el 30% de la demanda mundial para esa fecha.
Sin embargo, hay preocupación en la industria por la situación del agua y la energía para la minería. En ese sentido, Pérez destacó que a 2020 la minería consumirá 30 millones de MWh de electricidad, 80% más que en 2010, energía que actualmente tiene precios muy elevados. En el caso del agua, el investigador informó que la minería del cobre utiliza 12 metros cúbicos del recurso por segundo en la actualidad, pero que este rendimiento se elevará en gran medida por el ingreso de los nuevos proyectos que las mineras tienen en carpeta. Por ello, llamó a diversificar las fuentes de obtención del recurso hídrico y a potenciar aún más la reutilización del agua en las faenas mineras.
Finalmente, Pérez apuntó como el problema principal en materia de insumos críticos la mayor demanda que habrá en el futuro por personal calificado. “Todos los que hacemos minería tenemos un compromiso de acercar la minería a los chilenos; no esperemos que la gente vaya a la minería, es la minería la que tiene que abrirse y hacer perceptible los beneficios que trae para el país”, reflexionó Pérez.
Por su parte, Nelson Pizarro, gerente general de SCM Lumina Copper Chile, apuntó mayormente en su exposición, ante más de 80 personas, al tema del recurso hídrico. El ejecutivo especificó que el crecimiento de la población mundial y de los ingresos per cápita provocará una mayor demanda de agua, lo que se traducirá en un déficit de 40% del recurso para 2050.
En el caso de Chile, Pizarro destacó que el país es “bendecido” con la disponibilidad de agua, pero que es deficitario en la zona norte, tendencia que se profundizará con el cambio climático. Si bien destacó que las mineras chilenas tienen solamente el 7% de los derechos consuntivos de agua en el país, y que se ha reducido en 36% la utilización del recurso hídrico en los procesos de concentrados y a la mitad en el caso de la minería hidrometalúrgica en la última década, planteó que el consumo seguirá creciendo por la expansión del sector. Por ello Pizarro enumeró algunas soluciones: mayor monitoreo del consumo, filtrado de relaves, profundizar el espesaje extremo, como ya lo están haciendo algunas mineras, y apuntar a la desalación de agua de mar. Precisamente de esto respecto a esto último, advirtió de todas maneras, este proceso trae aparejado un mayor consumo energético, otro desafío importante para la industria.
El gerente general de la Asociación Gremial de Generadoras de Chile, René Muga, fue el encargado de explicar el porqué de la importancia de la energía para el sector minero. Al respecto señaló que la industria que representa tiene como doble desafío acercarse al mundo minero y también a la ciudadanía, aportando con estadísticas relevantes, como que la minería consume un tercio de la electricidad que se produce en Chile y que llegará a demandar 35.000 GWh a fines de esta década, 44% más que en la actualidad. El ejecutivo advirtió que no hay proyectos de generación en construcción relevantes para abastecer la demanda que se avecina del sector minero, por lo que apuntó como prioritario acelerar los procesos de tramitación de proyectos energéticos. Muga explicó también que con una mayor concreción en los proyectos de generación se podría obtener otro beneficio, además de abastecer la demanda, el cual es contar con energía más barata para la minería y para el país. “La CADE (Comisión Asesora para el Desarrollo Eléctrico) señala en su informe que un año de retraso en los proyectos (eléctricos) genera aproximadamente un 20% de aumento en los costos”, graficó Muga.
La segunda parte de Insumos Críticos se llevó a cabo en torno a una mesa redonda, donde se analizaron otros desafíos para la industria minera. En ese contexto, la presidenta de Casa de la Paz Ximena Abogabir, llamó a las empresas del sector minero a replantearse la manera en que se relacionan con las comunidades, que están exigiendo compartir poder con los tomadores de decisiones y las empresas. Por su parte, Gerardo Barrenechea, director de Estudios de Empresas Eléctricas AG, gremail que reúne a las compañías de distribución y transmisión eléctrica, abogó por desarrollar un plan de generación para el país para superar la situación de crisis actual, así como otro para gestionar la demanda eléctrica. Llamó a desarrollar las redes inteligentes bidireccionales con monitoreo en tiempo real, y expresó que es importante que las mineras se vean a sí mismas como parte de un sistema interconectado, para actuar en conjunto, planteando soluciones desde una mirada sistémica. Por su parte, Juanita Galaz, gerenta general de Minería y Medio Ambiente Limitada, puso énfasis en que hay un insumo que no fue analizado en las exposiciones anteriores, que es el tiempo que se necesita para obtener licencias para operar por parte de las mineras. En ese sentido planteó que en Chile tenemos ineficiencias en los tiempos de tramitación, y criticó también que las regulaciones están en contraposición a la discrecionalidad de las autoridades que toman las decisiones. “Necesitamos como insumo crítico generar instancias de comunicación entre las mineras y las autoridades y agilizar las tramitaciones”, concluyó Galaz.
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