Revista Electricidad Nº218

mayo de 2018

Presente y futuro: El nuevo horizonte del GNL en Chile

Los especialistas y actores del sector destacan el mejor escenario en que se desenvuelve este combustible en el mercado local a partir de la infraestructura disponible y el aumento del consumo de gas natural en el sector industrial y residencial, por lo que las perspectivas a futuro se ven auspiciosas.

Instalaciones del terminal GNL Quintero. Foto: Juan Carlos Recabal-Revista ELECTRICIDAD.

El repunte del Gas Natural Licuado (GNL) en la matriz energética nacional es el principal objetivo que se ha planteado el sector para aumentar la participación de este combustible en el mercado, tanto en la demanda industrial y residencial como en la generación eléctrica, por lo que en el último año los principales actores de la industria destacan a Revista ELECTRICIDAD un aumento en las inversiones en infraestructura a lo largo del país.

En lo inmediato este recurso energético goza de buena salud a nivel local. Según los datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE), a febrero pasado, la participación del gas natural en la matriz energética nacional llegó al 20%, equivalente a una capacidad instalada de 4.480 MW, cifra que aumentará cuando se ponga en marcha el único proyecto en construcción con GNL: la central de cogeneración Aconcagua, de Enap, que cuenta con una capacidad de 77 MW.

Disponibilidad

La importación de GNL que, según las estadísticas del Servicio Nacional de Aduanas, llega a nuestro país procedente de Trinidad y Tobago, Estados Unidos y Guinea Ecuatorial, ha mostrado un incremento en el último año, lo cual se verifica en la recepción de los terminales de regasificación que operan en Mejillones y Quintero.

Alfonso Salinas, gerente de Sostenibilidad de GNL Quintero, señala que durante el año pasado se recibieron 50 embarcaciones con este combustible, “que nos permitieron despachar más de 3.600 millones de metros cúbicos estándar (Sm3) de gas natural vía gasoducto, un 1,3% más que el año 2016, entregados a los diferentes usuarios del Terminal, que lo consumen, comercializan o distribuyen tanto al sector residencial, como para industrias y generación eléctrica”.

El ejecutivo afirma que la misma tendencia se evidenció en la carga de camiones cisterna para el transporte de GNL, donde se entregaron 483.000 m3 del combustible, lo que representó un 7,7% más que el año anterior “debido a la conexión de nuevas ciudades e industrias a lo largo de Chile al gasoducto virtual abastecido por camiones”.

La mayor disponibilidad, a juicio de la autoridad reguladora, se condice con el ordenamiento que se generó en el sector con la reforma a la distribución promulgada en 2017. Carolina Zelaya, secretaria ejecutiva (s) de la CNE sostiene que, a partir del nuevo marco regulatorio, “las empresas distribuidoras han pedido concesiones en diez regiones del país, en siete de las cuales no existía la distribución de servicio público de gas de red, por una extensión de aproximadamente 1.000 kilómetros, con una inversión estimada de US$300 millones, entregando el servicio a unos 100.000 nuevos clientes”.

Zelaya destaca que las inversiones para extender las redes de gas natural se han concentrado en las ciudades de Copiapó, Osorno y de Puerto Montt, a las que se suman las concesiones de Coquimbo, Los Andes y Talca. “Las mismas empresas han anunciado planes de expansión por cerca de US$1.000 millones que cubrirán prácticamente todas las regiones del país”, agrega la ejecutiva.

El nuevo escenario de mayor oferta y demanda también es valorado por Rafael González, gerente de desarrollo de GNL Chile: “Hoy más empresas están comercializando gas natural y llegando a nuevas regiones del país. Esta mayor demanda ha hecho que nuestro terminal tenga tasas de uso del orden del 100% en invierno, y que sea uno de los de mayor utilización del mundo”.

El ejecutivo afirma que la capacidad de regasificación del terminal GNL de Quintero podría pasar de sus actuales 15 millones de Sm3 de gas natural al día a 20 millones de Sm3 diarios, “lo que tendría una inversión aproximada de entre US$250 y US$300 millones, lo cual podría desarrollarse en los próximos años si existe demanda en el mercado, ya sea de nuevos proyectos de generación eléctrica o el crecimiento del sector de distribución de gas”.

Distribución

El aumento de la infraestructura, de acuerdo a los especialistas, plantea la oportunidad de aumentar la participación del combustible en la matriz energética local, no solamente para la generación eléctrica, sino que también para el consumo industrial, comercial y residencial.

Es así como Carlos Cortés, director ejecutivo de la Asociación de Empresas de Gas Natural (AGN), resalta que el impulso del gas natural en el país va de la mano con la reciente ampliación de empresas asociadas al gremio, “las que hoy representan a los diferentes eslabones de la industria en Chile, desde la importación del producto, su regasificación, transporte, comercialización y distribución tanto a nivel mayorista como minorista”.

El ejecutivo menciona que el desafío del sector es continuar aumentando la presencia del gas natural en todos los segmentos donde su uso es posible, como generación eléctrica, consumo industrial, residencial, comercial y vehicular, para lo cual “es necesario reducir algunas barreras que actualmente entraban ese objetivo”.

“En 2017 solo el 16% de la generación eléctrica fue en base a gas natural, porcentaje inferior al del promedio de los países de la Ocde, donde el aporte superó el 25%, mientras que a nivel del consumo industrial, el gas natural solo representa un 9% de la energía utilizada en este sector a nivel nacional, y en el sector residencial se llega al 12%. Y en el sector transporte, la participación del gas natural es muy baja, pues se limita a 84 buses en Punta Arenas y unos 8.500 vehículos, entre taxis y flotas comerciales, en Santiago y Punta Arenas también”, sostiene Cortés.

Rosa Herrera, consultora y académica de la Universidad de Concepción, coincide en la necesidad de dar a conocer al gas natural como un energético, cuyo uso va más allá de la generación eléctrica. “El precio del gas natural es más estable y barato que el petróleo, por lo que su foco no solo debe estar en la energía eléctrica, sino que en el consumo industrial”, afirma.

Esto es compartido por Álvaro Ríos socio director de Gas Energy Latin América: “En Chile el gas natural está aumentando su competencia frente al Gas Licuado de Petróleo (GLP) y el diésel en el mercado, con empresas que hacen desarrollo, como Enap y Lipigas”.

“La participación del gas seguirá subiendo porque el mundo va a tener en los próximos seis años excedentes de GNL, por lo que se va a dar aún más la sustitución de carbón, GLP, diésel y otros derivados por el gas natural. Además, Estados Unidos probablemente construirá más terminales, así que en la medida que la demanda suba tendremos precios de GNL más competitivos, lo que es auspicioso para el consumo industrial en el mercado chileno, a través de la distribución con plantas satelitales suministradas con camiones”, precisa Ríos, quien también fue ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia.

Carolina Zelaya concuerda con estas perspectivas: “Gran parte de la expansión del sector se materializará mediante plantas satelitales de regasificación que abastecerán la red de distribución, por lo que el desafío para los distribuidores es establecer contratos de aprovisionamiento de gas que resulten competitivos y beneficiosos para sus clientes, lo que debiese dinamizar el mercado secundario de reventa de gas importado a través de los terminales de GNL de Mejillones y Quintero”.

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Rafael González destaca la modernización tecnológica del terminal GNL Quintero desde donde se distribuye el gas natural hacia las ciudades del país, pues la infraestructura “permite que buques especialmente acondicionados, trasladen a Chile el gas natural, desde distintos lugares del mundo y bajo una temperatura criogénica de 160° bajo cero”.

“Una vez que el GNL llega al terminal, se pone a temperatura ambiente para volver a su estado gaseoso, y eso ha permitido abastecer a la zona central del país a través de gasoductos y las redes de distribución. Sin embargo, para llegar a zonas tan alejadas como Puerto Montt, es necesario trasladar en camiones el gas natural de forma licuada, donde llegan a las plantas satélites de regasificación, que permiten luego su distribución en redes. Esta tecnología por ejemplo ha permitido que nuevas ciudades del país e industrias alejadas de las redes de gas puedan contar con gas natural”, plantea el gerente de Desarrollo de GNL Chile.

El factor ERNC

El otro espacio para continuar con la penetración de este combustible en el mercado local es el desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC). Carlos Cortés menciona, en este sentido, el reporte World Energy Outlook 2017, en que “a nivel mundial existe consenso entre los especialistas respecto a que el gas natural jugará un papel clave en el futuro energético por su rol complementario de las fuentes renovables intermitentes en la generación eléctrica”.

Según el director ejecutivo de AGN, “las centrales de ciclo combinado a gas natural ofrecen un arranque y una conexión muy rápidos, ventaja que permite compensar los momentos de baja producción de energía eléctrica de las fuentes renovables variables. Destaca particularmente su ágil respuesta versus las centrales a carbón, las que pueden tardar más de 12 horas en alcanzar la carga máxima”.

Álvaro Ríos señala que en esta línea es necesario que el gas natural encuentre un mayor espacio en el norte del país, para complementarse con las centrales ERNC que operan en la zona, “donde se ve espacio para suministrar gas a la minería y al sur de Perú”, agregando que este impulso contribuye al proceso de descarbonización que se ha anunciado en la industria en las últimas semanas.

Similar análisis tiene Rafael González: “El cierre de plantas de generación a carbón y el desplazamiento del diésel en países desarrollados, nos indican que el mundo va hacia las tecnologías menos contaminantes y más flexibles en su operación. El gas natural viene a ser un apoyo y complemento sustancial en esa tarea, sustituyendo combustibles más contaminantes y complementando a las energías renovables en electricidad. Las reservas probadas mundiales alcanzan los 65 años, por lo tanto, creemos que el futuro del gas natural seguirá en constante crecimiento y ocupando un lugar importante en la matriz energética de los países”.

Alfonso Salinas concluye que la irrupción de las ERNC en la matriz energética local “abre una oportunidad para el mercado del gas natural, que se presenta como un buen complemento para este tipo de generación, principalmente por su competitividad, velocidad de respuesta, flexibilidad y bajas emisiones”.

“Además, para el sector residencial-comercial se abren oportunidades a partir de la expansión de redes de distribución a nuevas zonas de concesión. Mientras que en el sector transporte también existen espacios de crecimiento, tanto a nivel de flotas comerciales como en proyectos de locomoción colectiva, a través del gas natural vehicular”, comenta el gerente de Sostenibilidad de GNL Quintero, lo que es compartido por Carlos Cortés, director ejecutivo de AGN.

Operador en terminal GNL Quintero. Foto: Juan Carlos Recabal-Revista ELECTRICIDAD.

Operador en terminal GNL Quintero. Foto: Juan Carlos Recabal-Revista ELECTRICIDAD.

Conclusiones

• El gas natural ha aumentado su presencia en el país a través de la mayor infraestructura de almacenamiento de los terminales de GNL, lo que ha permitido profundizar la red de distribución en las ciudades, con mayores inversiones en plantas satelitales de regasificación y redes de suministro para el consumo industrial, comercial y residencial.
• Bajo estas condiciones los actores de la industria esperan aumentar la demanda de este combustible en el sector energético, aprovechando la mayor competitividad del gas natural respecto al GLP y al diésel.
• En generación eléctrica el sector destaca las oportunidades del gas natural para complementarse con las ERNC, lo que podría contribuir al proceso de descarbonización de la matriz energética local.

Recuadro 

Chile acuerda con Argentina liberalizar el comercio de gas y energía eléctrica

En el marco de la visita que hizo el Presidente Sebastián Piñera a Argentina a fines de abril, el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero y el ministro de Energía y Minería del vecino país, Juan José Aranguren, firmaron un acuerdo bilateral para impulsar y liberalizar el comercio de gas natural y energía eléctrica.
Esto fue destacado por el canciller argentino Jorge Faurie: “Estamos trabajando para que en el plazo de este año podamos definir un verdadero esquema de integración energética, no solo de intercambio eléctrico sino también en materia de gas”.

En este contexto, Marcos Pourteau, subsecretario de Recursos Hidrocarburíferos del Ministerio de Energía de Argentina, indicó a Revista ELECTRICIDAD que el objetivo es profundizar la integración con Chile, por lo que “estamos preparándonos para importar gas de Chile en 2018 y empezamos a exportar gas a Chile, a las regiones del Biobío y de Magallanes. Para el intercambio nuestra idea es replicar lo que se ha hecho en los últimos dos años, de importar unos 3,5 millones de metros cúbicos de gas al día durante junio, julio y agosto”, afirmó la autoridad trasandina.

“A medida que se vaya produciendo más gas en Argentina se van ir generando más excedentes que se pueden exportar, por lo que creemos que en el mediano plazo las exportaciones hacia Chile van a aumentar, lo que es beneficioso para ambos pues nosotros incrementamos la producción y Chile lo puede comprar a un valor mucho menor que hoy paga por importarlo en GNL”, agregó Pourteau.

Los intercambios con Argentina han sido funcionales para GNL Quintero. Alfonso Salinas, gerente de Sostenibilidad de la empresa, sostiene que esto −durante el año pasado− “permitió mantener el suministro de gas natural mientras se desarrollaron las labores de mantenimiento programado en el terminal.

Los especialistas coinciden en la perspectiva de aumentar los acuerdos bilaterales. Álvaro Ríos, socio director de Gas Energy Latin América, indica que hacia el futuro “lo que debería pasar es que en el verano debería entrar gas de Argentina a Chile proveniente de los excedentes del yacimiento de Vaca Muerta y en el invierno debería fluir el gas desde Chile para optimizar esas regasificadoras y almacenamiento, en vista de que Chile está suplantando una parte del gas con energías renovables”.

Rosa Herrera, consultora y académica de la Universidad de Concepción, por su parte, señala un escenario en que la exportación de GNL de Argentina a Chile “pueda ser permanente si hay posibilidades de generar demanda, considerando que a los inversionistas les conviene la máxima producción todo el tiempo”.

Recuadro 

Las proyecciones para la distribución en Magallanes

Un 82% de la generación del Sistema Eléctrico de Magallanes se produce con gas natural. En este contexto, en la región estiman un incremento en el crecimiento de este combustible, particularmente en Gasco Magallanes, uno de los actores de la zona.

Sergio Huepe, gerente general de Gasco Magallanes (Unidad de Negocios de Empresas Gasco), señala a este medio que este año proyectan la venta de 412 millones de m3, que se distribuyen en las ciudades de Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir.

El ejecutivo afirma que para el primer semestre de 2019 estiman que las nuevas tarifas para la región “estén decretadas por el Ministerio durante el primer semestre de 2019”.

“Para este año tenemos un presupuesto de US$3,9 millones para inversiones asociadas principalmente a proyectos necesarios para poder seguir garantizando la distribución continua y segura del gas natural en la región. Actualmente tenemos más 1.400 km de redes de distribución entre las tres ciudades y en varios sectores de ellas tenemos también considerado extender las redes matrices que nos permitirán incorporar a nuevos clientes a nuestros servicios”, sentencia Huepe.