Mayor generación para la minería

Una serie de proyectos busca ampliar la capacidad instalada y fortalecer la red eléctrica, de manera de atender la creciente demanda de la zona.

Según datos del Centro de Despacho Económico de Carga del Sistema Interconectado del Norte Grande de Chile (CDEC-SING), aproximadamente el 90% de los consumidores del SING corresponde a grandes empresas mineras e industriales, mientras que el resto del consumo está concentrado en las compañías de distribución que abastecen a los clientes regulados, que representan aproximadamente el 6,1% del total de la población nacional. De esta forma, su crecimiento se ve impactado directamente por el auge que experimenta la actividad minera.

La tendencia al alza que presenta el requerimiento energético en el SING se refleja en el hecho de que en 2012 la demanda bruta media fue de 1.905,9 MW, lo que significó una variación de 5,3% más que el promedio registrado en 2011, que alcanzó 1.810,6 MW. Por otra parte, la generación bruta de 2012 fue de 16.755,66 GWh, lo que implicó una variación de 5,3% respecto a 2011, cuando fue de 15.889,18 GWh.

Cabe indicar que el SING posee una potencia bruta instalada de alrededor de 4.600 MW, aunque sobre el 45% de esa capacidad corresponde a gas natural, por lo que dicha generación se ve condicionada por el acceso a ese combustible. Es así como en 2012 la demanda bruta alcanzada fue cubierta con 82% de carbón (mientras en 2011 fue 69%); 14% de gas natural (mientras en 2011 fue de 26%); 3% de diésel y derivados (mientras en 2011 fue de 4%) y el 1% restante correspondió a cogeneración e hidroelectricidad.

Al alza

Un parámetro para evaluar la mayor demanda que deberá afrontar el SING en el mediano plazo es el estudio “Proyección del consumo de energía eléctrica de la Minería del Cobre en Chile al 2020”, realizado por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). En dicha publicación se proyecta que el consumo máximo de energía a nivel país llegaría a la suma de 51,7 TWh para 2020, en donde el SING demandaría un total de 33,9 TWh y al SIC 17,7 TWh.

En el estudio se menciona además que la proyección del consumo esperado de electricidad en la minería del cobre sería de 39,4 TWh para 2020, siendo las compañías mineras ubicadas en el área del SING las principales demandantes, al consumir 25,7 TWh, con una tasa de crecimiento anual de 7%.

El mayor consumo energético de la minería del cobre se explica en parte por el aumento de la producción, pero también por el envejecimiento de yacimientos y lo que esto trae aparejado: disminución de leyes, mayores distancias en el transporte de minerales y mayor dureza del mismo. A lo anterior hay que sumar el hecho de que la industria minera tiene proyectos de plantas desalinizadoras y sistemas de impulsión de agua de mar, los cuales tendrán un impacto en el consumo de energía eléctrica.

Las proyecciones de Cochilco van en línea con las estimaciones de Alberto Salas, presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), quien señaló, en el marco de la IFT Energy 2013, que “se estima que tanto en el SIC como en el SING se requerirán 2.000 MW adicionales, debido a la demanda energética de proyectos mineros que entrarán en operación durante esta década”.

Desafíos

Según datos del CDEC-SING, entre este año y 2024 la demanda eléctrica en el Norte Grande crecería en cerca de 2.500 MW, de los cuales cerca de 1.800 MW corresponderían a proyectos mineros, surgiendo de esta forma la inquietud respecto a cómo se cubrirá la nueva energía que será requerida, una preocupación que ha llevado a que mineras como BHP Billiton y Codelco hayan optado por incursionar en el negocio de la generación.

En este contexto, Andrés Alonso, gerente de Energía y Recursos Hídricos de Codelco y presidente de la Comisión de Energía y Cambio Climático del Consejo Minero, ha advertido sobre las consecuencias que tendría no disponer de la energía que el sector minero requiere, estimando una caída de hasta un 5% del VAN si un proyecto eléctrico se retrasa un año.

Por otra parte, la postergación de los proyectos mineros está afectando a las propias empresas generadoras, como es el caso de E-CL y su iniciativa Infraestructura Energética, dos unidades de 375 MW de capacidad instalada bruta, la que se ubicará en Mejillones. Lodewijk Verdeyen, gerente general de la eléctrica, manifiesta que “como estamos esperando para firmar contratos de energía con mineras, claramente también vemos postergados nuestros propios planes. Por eso, otra opción es ir a vender energía en el SIC en el Norte Chico a través de la interconexión”.

Sin embargo, disponer de electricidad no es la única preocupación de las mineras. Según datos de Cochilco, la energía eléctrica representó cerca del 14% de los costos operacionales C1 en 2012, con un valor promedio de USsh,27 la libra de cobre, el máximo registrado desde 2000.

Andrés Alonso resalta que el precio de la energía para los proyectos mineros en Chile solo es superado por el valor que se paga en El Congo, advirtiendo que la oferta eléctrica está siendo condicionada por los obstáculos que presentan los nuevos proyectos de generación, impactos que están siendo traspasados al cliente minero.

En este punto, Alonso estima que, considerando las estimaciones de oferta y demanda en el SING, de un valor de US0/MWh vinculado a la generación a carbón, se podría pasar en 2016 a un precio de US00/MWh debido al uso de diésel.

Ante la necesidad de lograr una capacidad de generación sustentable, en términos de costo e impactos medioambientales, Álvaro Merino, gerente del Departamento Técnico de Sonami, señala que “para incrementar la oferta estimo necesario facilitar la entrada de nuevos actores al mercado de la energía y, junto con ello, reducir los tiempos en la obtención de permisos para los proyectos tanto de generación como de transmisión. Adicionalmente, debemos fortalecer los mecanismos que permitan a los inversionistas contar en forma clara, precisa y concreta con la certeza jurídica y económica necesaria para materializar sus proyectos, particularmente para aquellas inversiones que se desarrollan en el largo plazo, como ocurre con la minería y la energía”.

Conclusiones

A partir de la información recopilada por Revista ELECTRICIDAD, es necesario considerar:

• Un estudio de Cochilco estima que en 2020 el consumo máximo de energía del sector minero a nivel país llegaría a la suma de 51,7 TWh, en donde el SING demandaría un total de 33,9 TWh y el SIC 17,7 TWh.

• A partir de estimaciones de oferta y demanda en el SING, de un valor de US0/MWh vinculado a la generación a carbón, se podría pasar en 2016 a un precio de US00/MWh debido al uso de diésel.

• El retraso de los proyectos eléctricos afecta la rentabilidad de las iniciativas mineras, ante lo cual compañías como Codelco y BHP Billiton han optado por desarrollar sus propias centrales.