Subestación eléctrica en la zona centro sur del sistema. Foto: Gentileza Transelec.

Cuatro aspectos de seguridad para subestaciones eléctricas

A raíz del estallido social, donde el año pasado se registraron ataques a instalaciones del sector, la SEC publicó un oficio a las empresas para que tomen medidas de resguardo. Académicos destacan el mayor rol de la ciberseguridad en esta materia.

El proyecto de ley sobre resguardo de la infraestructura crítica del país, a raíz del estallido social de octubre del año pasado, dentro del sector energético ha puesto sobre la mesa las medidas de seguridad para sus instalaciones, como centrales de generación, líneas de transmisión, subestaciones eléctricas, redes de distribución y terminales gasíferos y de hidrocarburos.

La iniciativa legal actualmente es tramitada en el Congreso y contempla que las instalaciones de servicios eléctricos y de combustibles están bajo la definición de infraestructura crítica, por lo que propone su cuidado por parte de las Fuerza Armadas, en caso de que así lo determine el Presidente de la República.

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Oficio

En el marco del estallido social a fines del año pasado se registraron casos de ataque incendiarios a una subestación de CGE en Copiapó y a la central termoeléctrica de Tocopilla, perteneciente a Engie, por lo que la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) envió el oficio circular 21747, instruyendo a las empresas del sector a que adopten “todas las medidas pertinentes que, en su condición de propietarias y/o operadores de tales instalaciones, les corresponde asumir en función de la obligación de preservar la seguridad y continuidad del suministro”.

Entre las medidas señaladas por el organismo fiscalizador están la inclusión de “actividades de permanentes monitoreo, patrullaje y vigilancia de dichas instalaciones, sin perjuicio de otras que la prudencia aconseje”.

De acuerdo con lo que indica el documento público, la petición de medidas adicionales, como el auxilio de la fuerza pública, en caso de que se vea amenazada la infraestructura energética, deberá ser informada a las direcciones regionales de la SEC.

Posteriormente, el organismo envió el oficio circular 22103, donde se indica que las instrucciones de la SEC a las empresas propietarias o controladoras del sector buscan “maximizar los esfuerzos para ejecutar cabalmente los deberes de mantenimiento y cuidado sobre las instalaciones que tienen las empresas eléctricas, en los términos que la normativa en vigor impone”.

“En consecuencia, el ámbito de la aplicación de las instrucciones que se han impartido se enmarca estrictamente en la preceptiva prevista en el ordenamiento vigente, de manera que, en caso alguno, puede entenderse que se ha pretendido que los operadores y/o propietarios de instalaciones eléctricas excedan el ámbito de sus deberes y obligaciones”, se señala en el documento.

Especialistas

Claudio Roa, académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Concepción, identifica cuatro aspectos que se deben considerar en la seguridad de una subestación o cualquier sistema crítico.

“La primera de ellas es la seguridad técnica que tiene que ver con el diseño de los sistemas de protecciones de equipos y personas ante fallas del sistema. La segunda está relacionada con la seguridad medioambiental que mitiga los aspectos negativos sobre las instalaciones debido a fenómenos de la naturaleza. La tercera está relacionada con la seguridad perimetral para contener la intrusión de personas. Finalmente, la seguridad cibernética que contiene los accesos digitales no autorizados a sistemas críticos que podrían alterar el adecuado funcionamiento de la seguridad técnica”, precisa el especialista.

“Si la seguridad es medioambiental, es necesario mantener las instalaciones con los debidos cortafuegos tanto para inundaciones como incendios. En lo relacionado con la seguridad física, se deben tener equipos de respuesta rápido para rearmar aquellas instalaciones intervenidas. La contención de la intrusión de personas no autorizadas debiese estar coordinada con aquellos organismos estatales dedicados, por lo que la supervisión visual y auditiva es esencial en estos casos”, añade.

Ciberseguridad

Para Humberto Verdejo, director del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Santiago, el desarrollo de la seguridad en la infraestructura eléctrica pasan por aumentar la incorporación de tecnologías vinculadas a la ciberseguridad.

A su juicio, son relevantes las tecnologías de comunicación coordinadas entre autoridades, empresas y órganos de seguridad pública. “Después de lo ocurrido en Chile con el estallido social, en el marco del proyecto de ley de infraestructura crítica, ¿Cuán relevante es la ciberseguridad para las empresas eléctricas?”, se pregunta la autoridad académica.

Y subraya: “Los esfuerzos en ciberseguridad que se han realizado para asegurar el suministro de servicios básicos no son consecuencia del estallido social. Es lógico que, en un contexto tan complejo y delicado para el país, esta temática tome mayor importancia en la discusión sobre aseguramiento de suministro. El gobierno, empresas y el coordinador eléctrico nacional han hecho grandes esfuerzos en esta temática desde 2018. Sin embargo, debido a la situación social y política existente, siempre se esperan los mayores esfuerzos para asegurar el adecuado funcionamiento de nuestro sistema eléctrico”.

Según Claudio Roa, la ciberseguridad es clave, poniendo como ejemplo que, en el caso un acceso no autorizado, “puede hacer actuar falsamente sistemas de protecciones de equipos mayores de la infraestructura crítica, provocando desbalances sistémicos que podría finalmente desencadenar en colapsos del sistema eléctrico”.

En su opinión, el concepto de seguridad en las instalaciones eléctricas no ha cambiado a raíz del estallido social, pues explica que el riesgo de tener infraestructura crítica sin supervisión presencial “se estimó bajo en su momento y, por lo tanto, se ha creado ahora una sensación de inseguridad”.

“Efectivamente, la sociedad ha mostrado un bajo apego a estas instalaciones que en gran medida afectan a su desarrollo. La tarea es volver a hacer que la sociedad entienda que existen ciertos bienes que deben ser socialmente resguardados ya que su funcionamiento facilita y mejora la calidad de vida de las personas. La tarea de las autoridades y expertos en estos temas, es trabajar para que el desarrollo y mantención de estos sistemas críticos se realice a valores que el ciudadano estime razonables”, concluye el académico.

De acuerdo con Humberto Verdejo, el resguardo de la seguridad en el sector “se ha fortalecido, pero no ha existido un punto de inflexión respecto a lo que ya se venía haciendo desde 2018. Resulta lógico y razonable esperar que los esfuerzos realizados se mantengan en el tiempo, de tal manera de lograr cautelar la seguridad y continuidad del suministro de los servicios básicos”.