Revista Electricidad Nº232

julio de 2019

Biomasa: potencial al alza

La descarbonización en el consumo energético de la matriz es uno de los factores que mencionan los especialistas y actores de esta industria a ELECTRICIDAD frente a lo que se viene para esta fuente energética en el país, donde las expectativas también están cifradas en la nueva regulación de biocombustibles que alista la autoridad.

Una opción clave en el proceso de descarbonización de la matriz energética nacional puede cumplir la biomasa, lo que va más allá de la generación eléctrica, pues también la presencia de esta tecnología tiene una potencia no despreciable en la demanda industrial y residencial, donde el uso de la cogeneración cobra un rol estratégico.

Este es el diagnóstico de los actores y especialistas consultados por ELECTRICIDAD, quienes coinciden en la necesidad de avanzar en un marco regulatorio que incentive el uso de la biomasa en el ámbito residencial, reconociéndola como un biocombustible sólido en un mercado con mayores estándares de calidad, como se indica en el proyecto de ley que el Ministerio de Energía enviará al Congreso este año.

Participación

Rodrigo O’Ryan, presidente de la Asociación Chilena de Biomasa (Achbiom) señala que este combustible es una fuente de origen orgánico, vegetal o animal, con cuyos subproductos se puede generar energía térmica o cogenerar para la obtención de energía eléctrica y térmica, representando casi el 25% de la matriz primaria del país.

“Desde de la matriz primaria, un 25% de la energía provista por la biomasa se va al sector industrial, representando el 18% de la energía consumida por este sector, mientras que en el ámbito comercial, público y residencial representa el 22%, equivalente al 27,2% de la energía consumida por este sector”, precisa el ejecutivo.

Según O’Ryan, “en el uso domiciliario, la biomasa corresponde principalmente a leña, con cerca de 96% de participación y el resto corresponde al formato pellet, que viene creciendo sostenidamente, esperando que al 2025 su consumo aumente en 300%”.

Rodrigo O’Ryan, presidente de la Asociación Chilena de Biomasa (Achbiom). Foto: Gentileza Achbiom.Rodrigo O’Ryan, presidente de la Asociación Chilena de Biomasa (Achbiom). Foto: Gentileza Achbiom.

Además de este consumo industrial y a pequeña escala que registra esta fuente energética, el restante 53% de su participación se concentra en la generación, donde actualmente cuenta con 501 MW de capacidad instalada en el Sistema Eléctrico Nacional, de acuerdo con los datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE).

El representante de la asociación gremial destaca además el alto factor de planta de la generación con biomasa, que alcanza niveles del 90%, por lo que indica que esta fuente tiene atributos que otorgan seguridad y estabilidad a la operación del sistema eléctrico, por lo que afirma que se puede complementar con las energías renovables variables, como la solar fotovoltaica y eólica.

El reporte ERNC de la CNE señala que existen 6 MW de potencia instalada en proyectos de biomasa que están en periodo de pruebas, mientras que en construcción se encuentran otros 6 MW, además de contar con 1.087 MW que tienen aprobada su Resolución de Calificación Ambiental, y 12 MW en iniciativas que se ubican en la etapa de calificación.

La inyección al sistema eléctrico de la biomasa, de acuerdo a Ernesto Huber, gerente de Operaciones del Coordinador Eléctrico Nacional, anota una participación promedio “del orden del 2,9%, si se considera su producción real entre enero de 2018 y abril de 2019, además de las proyecciones a diciembre de este año”.

El ejecutivo destaca que la puesta en marcha del proyecto “Modernización y Ampliación de Planta Arauco (Mapa)”, previsto para 2020, aumentará la participación de la biomasa en la generación total del sistema “del orden de 3,5% promedio anual”.

Ernesto Huber, gerente de Operación del Coordinador Eléctrico Nacional. Foto: Archivo ELECTRICIDAD.Ernesto Huber, gerente de Operaciones del Coordinador Eléctrico Nacional. Foto: Archivo ELECTRICIDAD.

Para Darío Morales, director de Estudios de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera A.G.), la generación con biomasa en el sistema eléctrico “se da generalmente junto con otros procesos industriales donde esta tecnología participa, por lo que desde esa perspectiva es importante destacar la versatilidad en su uso, pues sirve para producir energía eléctrica, pero al mismo tiempo para producir calor y es una potente herramienta de cogeneración haciendo un tremendo aporte a la eficiencia energética”.

Darío Morales, director de Estudios de Acera A.G. Foto: Gentileza Acera A.G.Darío Morales, director de Estudios de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera A.G.). Foto: Gentileza Acera A.G.

Cogeneración

La cogeneración, que es el proceso de producción simultánea de electricidad y energía térmica a partir del consumo de un energético primario, es la principal apuesta para profundizar la participación de la biomasa en la matriz, especialmente desde el punto de vista de la competitividad.

Enrique Donoso, gerente de Bioenergías Forestales de CMPC Pulp, indica que el negocio de la generación de energía eléctrica con biomasa en Chile “es muy ajustado si no está ligado a otro proceso productivo que requiera calor, por lo que la cogeneración mejora la eficiencia del sistema reduciendo los costos variables de generación, haciéndola competitiva en el mercado eléctrico”.

6. Enrique Donoso, gerente de Bioenergías Forestales de CMPC Pulp. Foto: Gentileza CMPC Pulp.Enrique Donoso, gerente de Bioenergías Forestales de CMPC Pulp. Foto: Gentileza

En esto concuerda Alejandro Pacheco, gerente general de Cogenera: “Los costos de generación con biomasa tienen niveles de US$80 por MWh, pero con la cogeneración se hace más competitivo, pudiendo llegar al orden de US$40 por MWh como costo variable de despacho, pues implica una mayor eficiencia en el proceso de generación, con un aprovechamiento térmico de la energía que hace bajar los costos”.

Según Rodrigo O’Ryan, la tendencia mundial apunta a hacer proyectos a pequeña o mediana escala, con cogeneración a nivel de proyectos distritales y/o institucionales, con potencias sobre 500 kWe y bajo 3 MWe. “Es así como se están desarrollando proyectos que entregan autonomía energética completa, electricidad, calefacción y ACS, en base a biomasa, en complejos como colegios, edificios, malls, industrias, etc.”.

La alternativa de la cogeneración tiene positivas perspectivas a juicio de Cecilia Figueroa, coordinadora del Proyecto “Eficiencia Energética y Cogeneración en sectores Industrial y Comercio” de GIZ Chile, pues destaca el crecimiento de la potencia instalada con proyectos de cogeneración, la cual en 2018 llegó a 1.418 MW, “de los cuales 76% corresponde a cogeneración con biomasa mayoritariamente del sector celulosa y papel”.

Alejandro Pacheco, gerente general de Cogenera. Foto: Gentileza Cogenera.Alejandro Pacheco, gerente general de Cogenera. Foto: Gentileza Cogenera.

La especialista señala que en la zona centro sur tiene una mayor potencial para el desarrollo de la cogeneración con biomasa, debido a la alta disponibilidad de recursos forestales, además de ser una oportunidad “para ciudades con problemas graves de contaminación”.

Descarbonización

En opinión de los especialistas la biomasa es una alternativa viable dentro del proceso de descarbonización y el reemplazo de combustibles fósiles, lo que se inició con el retiro de las primeras dos unidades a carbón en Tocopilla, las cuales forman parte de ocho centrales que se buscan desconectar en los próximos cinco años, que en su conjunto equivalen a 1.047 MW de potencia.

Eso sí, Alejandro Pacheco asevera que el rol de la biomasa en el reemplazo de combustibles fósiles tiene mayores posibilidades para su utilización a nivel de consumo industrial, comercial y residencial, pues “a nivel de generación eléctrica es poco viable reemplazar directamente en las actuales centrales a carbón por un tema de logística de abastecimiento”.

Para Carolina Aguayo, jefa de la Línea de Biocombustibles Sólidos de la Agencia de Sostenibilidad Energética, la biomasa “presenta una de las mejores alternativas para los futuros escenarios de descarbonización, pero se requiere por parte de la industria y servicios relacionados adoptar una estrategia global y eficaz para el desarrollo de este combustible”.

Cecilia Figueroa, coordinadora del Proyecto “Eficiencia Energética y Cogeneración en sectores Industrial y Comercio” de GIZ Chile. Foto: Gentileza GIZ en Chile.Cecilia Figueroa, coordinadora del Proyecto “Eficiencia Energética y Cogeneración en sectores Industrial y Comercio” de GIZ Chile. Foto: Gentileza GIZ en Chile.

En esto coincide Sergio Sáez, jefe de Recursos Naturales y Cambio Climático en EBP Chile, al afirmar que este combustible “es la única alternativa para formar un mix de fuentes energéticas junto con la solar e hídrica. La biomasa es una industria que solo está esperando que haya una regulación clara, y por lo menos de parte de los privados hay mucha voluntad y disposición”.

Lo pendiente

Este potencial también implica un desafío, de acuerdo con los actores del sector. Darío Morales afirma la necesidad de que la industria de la biomasa resuelva los temas relacionados “con la cadena logística de producción y recolección”.

A juicio de Carolina Aguayo en esta materia “se hace necesario que la utilización a gran escala de biomasa se encuentre dirigida por una institución especializada, donde se establezcan los lugares de intervención con la correspondiente inversión industrial, para poder asegurar su manejo sustentable”.

Enrique Donoso sostiene la necesidad de avanzar en el tema la logística del suministro, “debido a que el mercado de este combustible sigue siendo inelástico al contenido energético de la misma, ya que la mayoría de los proveedores de biomasa buscan vender volumen y no “energía” pues el precio depende significativamente del transporte y manejo del material, por lo que creemos que aún existe espacio para hacer más competitivo el costo variable de las centrales de biomasa, poniendo el foco en la optimización del proceso de logística del combustible”.

Carolina Aguayo, jefa de la Línea de Biocombustibles Sólidos de la Agencia de Sostenibilidad Energética. Foto: Gentileza AgenciaSE.Carolina Aguayo, jefa de la Línea de Biocombustibles Sólidos de la Agencia de Sostenibilidad Energética. Foto: Gentileza AgenciaSE.

También está el aspecto de la competitividad. Sergio Sáez señala que el abastecimiento requiere ser asegurado por nuevos actores, puesto que no podemos seguir dependiendo de grandes conglomerados por siempre, así que la asociatividad es clave y la inversión en modelos productivos integrados cierra esta brecha de manera importante”.

Un último desafío que se aprecia en el sector es la señal de precio. Según Alejandro Pacheco, se debe que revisar “la forma en que se ha definido el sistema marginalista, porque actualmente apunta solamente al costo energético como única variable para la evaluación de la inyección a la red, lo cual es insuficiente, pues la biomasa tiene externalidades positivas que pueden reflejarse en este costo para que sea más competitiva y ser así un respaldo para las energías renovables variables”.

Sergio Sáez, jefe de Recursos Naturales y Cambio Climático en EBP Chile. Foto: Gentileza EBP Chile.Sergio Sáez, jefe de Recursos Naturales y Cambio Climático en EBP Chile. Foto: Gentileza EBP Chile.

Conclusiones

  • La cogeneración ha aumentado la participación de la biomasa dentro de la matriz energética, especialmente en el consumo de la industria, el comercio y a nivel residencial.
  • Esta tecnología es vista como una alternativa para reemplazar el uso de combustibles fósiles, en vista al proceso de descarbonización de la matriz local.
  • Los desafíos para esta fuente energética apuntan a mejorar la logística del recurso, así como perfeccionar la regulación para el uso de biocombustibles, avanzando hacia una mayor formalización del mercado, específicamente de la leña, que representa una quinta parte del mercado de la biomasa.

Recuadro

A la espera de una nueva regulación

En su etapa final de revisión se encuentra el proyecto de ley que elabora el Ministerio de Energía en torno a los biocombustibles. Cristóbal de la Maza, jefe de la División Ambiental y Cambio Climático de esta cartera, afirma que la propuesta legal busca que los biocombustibles sólidos se comercialicen “cumpliendo con requisitos de calidad que permitan un mayor poder calorífico, una mejor combustión y por lo tanto, menores emisiones contaminantes y un ahorro al usuario”, sostiene la autoridad.

A su juicio, la regulación que se está impulsando “busca normar la calidad del combustible, profesionalizar el mercado y lograr contribuir de esta manera a reducir los impactos sobre la salud de las personas, derivadas principalmente del mal uso de leña, la que se consume hoy en día con elevados contenidos de humedad y sin información sobre su poder calorífico”.

“Esta regulación no apunta solo a normar la leña como combustible, sino también otros biocombustibles sólidos como los pellets, las astillas y las briquetas, de manera que sean también una alternativa segura y de bajo impacto ambiental”, agrega de la Maza.

Cristóbal de la Maza, jefe de la División Ambiental y Cambio del Ministerio de Energía. Foto: Rayen Luna- ELECTRICIDAD.

Para Rodrigo O’Ryan, presidente de la Asociación Chilena de Biomasa, la futura regulación es vital para informar a la industria y a la población “sobre los diferentes formatos de los biocombustibles sólidos en base a biomasa (Pellets, astillas, briquetas y leña)”.

“Se debe trabajar junto al Estado en el plano comunicacional y de fiscalización para que el mercado opere formalmente y con altos estándares de calidad, asegurando la sustentabilidad, eficiencia energética y cumplimiento las normas de emisiones de Material Particulado, advierte el ejecutivo.