Revista Electricidad Nº229

abril de 2019

15% de empresas inscritas en Ley de Inclusión Laboral son del sector energético

De acuerdo a las cifras de la Dirección del Trabajo, alrededor de 1.916 empresas muestran interés en ofertar empleos a personas con habilidades diversas, donde la energía es una de las industrias que lidera el interés de acogerse a la nueva regulación.

De un total de 1.916 compañías inscritas en la Ley de Inclusión Laboral para Personas en Situación de Discapacidad (vigente desde el año pasado), cerca de un 15% pertenecen al sector energético, específicamente al área de electricidad, gas y agua, según los registros de la Dirección del Trabajo confeccionados a septiembre de 2018.

De acuerdo a este organismo público, son cerca de 150 las compañías vinculadas a la industria de la energía las que se han inscrito para presentar ofertas de trabajo a personas que están cubiertas bajo esta normativa, ubicando a la energía como uno de los cuatro primeros sectores que lideran este proceso junto a la construcción, el transporte y el comercio.

En este escenario, los especialistas coinciden en señalar que las empresas de la industria energética tienen varios desafíos para avanzar en esta materia, considerando las características técnicas que tiene el sector.

Esta Ley exige que el 1% del total de empleados de una empresa, pública o privada, con más de 100 funcionarios, corresponda a personas con alguna discapacidad acreditada por el Registro Nacional de Discapacidad o mediante Pensión de Invalidez.

Adaptación

Para Karina Pérez, directora de Robert Half en Chile, la Ley de Inclusión Laboral tiene un alto potencial inclusivo, puesto que implica un aprendizaje en el que se les da ventajas “a aquellos trabajadores o profesionales que cuentan con algún tipo de discapacidad de mejorar su acceso a un empleo de calidad. Para los ocupaciones de índole técnica y administrativa, abre las puertas a aquellos profesionales que quizás no encontraban el puente adecuado para el trabajo que ellos son capaces de realizar; esta Ley y el interés de las empresas por avanzar en este tema, les abre ahora un mundo nuevo de posibilidades”.

A su juicio, la normativa plantea más de un desafío en las organizaciones. “Por un lado, mejorar la infraestructura de oficinas y de la ciudad para hacer viable a estas personas llegar y vivir en un ambiente que les permita incluirlos en todas las actividades. Por otro lado, el aprendizaje de las personas y compañeros de trabajo que deben también aprender y entender cómo trabajar en el día a día con personas que presentan alguna discapacidad”.

Esto es compartido por Alan Poyanco, manager de la División de Energía de la consultora Michael Page, quien destaca que esta Ley “tiene mayor compatibilidad para los cargos más administrativos, ya que actualmente los edificios están preparados con accesos compatibles para las diferentes discapacidades que puedan haber, pues en terreno es mucho más complicado poder tener una supervisión y control de la seguridad de los técnicos ya que puede poner en riesgo sus propias vidas”.

En esta línea, Macarena Álvarez, directora de Asuntos Comunitarios de Generadoras de Chile, complementa que en el segmento de la generación eléctrica “existen trabajos en construcción que por sus características serán más difíciles de realizar para personas con otras capacidades, pero el ciclo de vida de nuestros proyectos requiere de una serie de perfiles profesionales donde se debe trabajar la inclusión y donde es posible y valioso realizarlo”.

Alan Poyanco indica que el sector eléctrico cuenta con empresas multinacionales “que poseen una experiencia global, donde en Chile es algo que ya están realizando, pero cuesta mucho llegar a un número real de personas con discapacidad, ya que en general existe una preocupación de los trabajadores, así que es importante hoy, con la normativa vigente, generar charlas y educar para que las personas con alguna discapacidad puedan tener apoyo real, además de la posibilidad de seguir trabajando con condiciones adecuadas”.

Si bien Macarena Álvarez reconoce que el principal desafío para el sector se debe a las características de la industria, resalta que “una parte importante de las empresas socias de Generadoras de Chile, al ser empresas multinacionales, cuentan con políticas globales que se rigen por estándares internacionales en la materia, además que las empresas nacionales cuentan con códigos de ética para abordar los desafíos de la diversidad”.

Desde el mundo de la formación académica se concuerda en la necesidad de abrir nuevos enfoques y espacios en el sector. Santiago Marín, director de Área de las escuelas de Ingeniería, Construcción y Recursos Naturales de Duoc UC, afirma que la institución cuenta con “38 alumnos en situación de discapacidad que estudian carreras relacionadas al sector energético, además de convenios con importantes empresas del sector que están preparándose para recibirlos”.

Su diagnóstico es que “la inclusión laboral en el sector de energía se debe incrementar, ya que están egresando potenciales colaboradores que responden a un perfil de excelencia y su situación de discapacidad no limita sus posibilidades de desarrollo laboral”.

“No existe ninguna incompatibilidad de la inclusión laboral de nuestros titulados en el sector energético dado que tenemos carreras muy relacionadas y pertinentes a lo requerido por el sector, en particular las carreras técnicas de Energía Renovables y Electricidad y Automatización que cuentan con ambientes de aprendizaje de primer nivel”, precisa.

Según Marín, la clave para avanzar en esta materia “está en seleccionar el talento y no la discapacidad, tener una perspectiva de competencias y creer en que las personas con discapacidad pueden hacer el trabajo igual que un par, aplicando los ajustes necesarios, brindando el apoyo y realizando un proceso de intermediación laboral de manera responsable”.

Casos

Macarena Álvarez destaca la experiencia de Colbún que en 2018 “realizó una revisión de la descripción de todos los cargos que se necesitaron recontratar o que tienen mayor rotación, para incorporar en ellos el tema de discapacidad, además de talleres y charlas sobre el tema para profesionales de la compañía que están involucrados en los procesos de contratación”.

Además resalta las acciones de Enel Chile para la “inclusión de personas con habilidades diferentes, mediante un convenio que tiene con la Fundación Teletón para promover la participación laboral de jóvenes que se encuentran en situación de discapacidad”.

Al respecto, Liliana Schnaidt, gerente de Personas y Organización de la empresa, señala que esto forma parte de la “política de diversidad e inclusión, donde uno de los pilares es la discapacidad”.

“Nuestras empresas cuentan con personas en situación de discapacidad (motora, visual y auditiva), que se desempeñan como uno más en la organización. Obviamente, se hizo necesario realizar las adaptaciones a las instalaciones y sensibilizar para contar con una cultura de inclusión”, explica la ejecutiva.

“Este año vamos a seguir trabajando en el tema de discapacidad, que fue la dimensión que más movimiento tuvo en 2018, no solamente por la entrada de la Ley de Inclusión Laboral, sino también porque es un tema que nos apasiona por su impacto en la sociedad y que está presente en Enel hace más de una década”, concluye Liliana Schnaidt.