El uso de nuevas tecnologías para la instalación de torres de transmisión en el territorio nacional, con estructuras autosoportadas, y la implementación de un diseño que se adapta a las condiciones de altura sobre el nivel del mar, son algunas de las iniciativas que mencionan a ELECTRICIDAD los principales actores de este segmento, especialmente en los proyectos que han permitido la interconexión de la zona norte con el centro sur del Sistema Eléctrico Nacional.

Junto a estas aplicaciones están otras tecnologías que se pueden incorporar al sistema de transmisión, las cuales deben ser analizadas desde el punto de vista técnico y económico de acuerdo a los tipos de proyectos que se ejecuten, en el marco de la expansión de la transmisión.

Experiencias

Demian Talavera, gerente general de Transmisora Eléctrica del Norte (TEN), cuya propiedad es 50% de Engie y 50% de Red Eléctrica Internacional, destaca que las torres de transmisión del proyecto Mejillones-Cardones, de 500 kV, que permitió la interconexión nacional, son autosoportadas, “donde los dos circuitos se apoyan en la misma torre, siendo este el nuevo estándar de los sistemas de 500 kV desarrollados en Chile en los últimos años”.

El ejecutivo también menciona el uso de las “power donuts”, que es una tecnología adosada a los conductores de las torres, la cual “permite monitorear, en tiempo real, diferentes condiciones del ambiente como temperatura y humedad y del mismo conductor (temperatura, corriente, voltaje, ángulo de la catenaria)”.

“La información se transmite aprovechando parte de la fibra óptica del cable de guardia al Centro de Control de TEN y al Coordinador. Esta información le permite a este último hacer los ajustes necesarios en la operación en tiempo real para maximizar la transmisión del sistema”, añade Talavera.

El otro proyecto que forma parte de la interconexión nacional es la línea Cardones-Polpaico, de 500 kV, que en junio fue conectada al Sistema Eléctrico Nacional y que pasa desde la Región de Atacama hasta la Región Metropolitana.

Eduardo Sáez, gerente de Operación y Mantenimiento de ISA Interchile, propietaria del proyecto, señala que en las torres de la línea se utilizan aisladores fabricados con material polimérico, “lo cual corresponde a nueva tecnología en Chile para las líneas de 500 kV, dado que en alta tensión comúnmente se venían usando aisladores de vidrio o porcelana”.

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“Adicionalmente, para las líneas de transmisión en los países donde ISA tiene presencia se han desarrollado nuevos diseños de torres en 500 kV para condiciones extremas de altura sobre el nivel del mar (alturas hasta 5.000 msnm) y de condiciones meteorológicas con manguitos de hielo hasta 50 mm de diámetro, lo cual ha representado un gran reto no solo en el diseño de las estructuras y de las líneas en general, sino en el proceso de realización de las pruebas de carga para validar dichos diseño de torres”, precisa el ejecutivo.

“Respecto al proceso de montaje de la línea de transmisión, de las 1.728 torres instalada en la línea (de 753 kilómetros de extensión), 81 de estas se montaron con la ayuda de helicópteros. En algunas zonas se tendieron vanos de casi 1.300 metros de separación, lo que es realmente un reto a nivel técnico y requirió del uso de gran cantidad de equipo de halado”, agrega.

Otro uso tecnológico que resalta Eduardo Sáez son los cables conductores, los cuales “se separan en un haz de cuatro conductores por fase, de forma de minimizar el fenómeno de efecto corona y mantener la operación en los límites permitidos por la Organización Mundial de la Salud y las leyes chilenas”.

Proceso de montaje de torres en el sur del país. Foto: Gentileza Transelec.

Otras tecnologías

De acuerdo a Rodrigo Fajardo, ingeniero de Transelec, existen tecnologías particulares “que pueden incorporarse al sistema de transmisión, como son los postes de hormigón centrifugados, estructuras de hormigón pre tensadas, estructuras en fibras de vidrio y otros, donde cada una de las tecnologías deben ser analizadas desde el punto de vista técnico-económico para decidir la mejor opción para materializar un determinado proyecto”.

Marcelo Matus, gerente de transmisión del Grupo Saesa, señala que en los proyectos de transmisión que tiene el holding en el centro del país se han instalado anclas helicoidales en reemplazo de fundaciones tradicionales, las cuales consisten “en un eje central, generalmente de acero de sección circular al que se le agregan alas helicoidales continuas o aisladas que permiten actuar como un tornillo. En el extremo inferior tiene la cabeza de perforación de acero de alta resistencia que hace posible la perforación en distintos tipos y calidades de subsuelo”.

El ejecutivo resalta que a nivel internacional “se está incorporando en los diseños de torres la Inteligencia Artificial (IA), que considera input iniciales como terreno, entorno, cargas (viento, tracción), altura, nivel de tensión, fajas de servidumbre, etc., para darle forma a los diseños de torres. Estas soluciones se están hoy estudiando y se espera que en el largo plazo (de aquí a 10 años), se pueda materializar esta solución en el terreno ya que el proceso de diseño va muy de la mano con la materialidad y constructibilidad de la solución”, concluye Matus.