*Por Roberto Valencia, periodista de ELECTRICIDAD.

El uso de la robótica es una nueva técnica de mantenimiento para líneas de transmisión de alta tensión, por lo que es considerada por los especialistas como una alternativa a otros procedimientos más convencionales, como el uso de helicópteros y de drones aéreos, razón por la cual a futuro se estima que colaboren en los niveles de seguridad del Sistema Eléctrico Nacional.

De todos modos, el análisis de los expertos entregado a ELECTRICIDAD, plantea la necesidad de realizar estudios de factibilidad técnica y económica para incorporar este tipo de tecnologías en el segmento de la transmisión.

Tareas

Juan Carlos Araneda, presidente del Comité Chileno del Consejo Internacional de Grandes Redes Eléctricas (Cigré Chile), señala que la principal justificación para recurrir a la robótica en la transmisión son las labores de mantenimiento, tanto predictivo para detectar fallas, como correctivo, que se encarga de resolver los problemas detectados.

“Con el fin de mantener o aumentar la confiabilidad de las líneas de transmisión antiguas, están surgiendo nuevas técnicas de mantenimiento para evaluar y diagnosticar la condición de varios componentes de dichos activos. Las labores de inspección y mantenimiento de las líneas de transmisión ya se benefician de los desarrollos en robótica móvil, que pueden reducir el riesgo potencial para las cuadrillas de mantenimiento (por ejemplo, en trabajos con línea viva), alcanzar tramos de difícil acceso (cruces de ríos, alta montaña, etc.) y agilizar la realización de trabajos disminuyendo los costos involucrados”, sostiene Araneda, quien también es gerente de Planificación de Transmisión del Coordinador Eléctrico Nacional.

Y son múltiples las tareas que puede realizar la técnica de la robótica en transmisión. Alex Alegría, director de Cigré Chile, menciona la clasificación de los tipos de robots de acuerdo a sus usos, recopilada por los grupos de trabajo internacionales de Cigré:

  • “Uso de robots suspendidos en las líneas, cuya función corresponde a la de ser una extensión del liniero en cuanto a visualización y alcance o, bien, para la evaluación de la condición de conductores con núcleo de acero para detectar posibles puntos de corte”.
  • “Uso de vehículos aéreos no tripulados, que permiten la captura de información mediante cámaras y reemplazar la inspección visual pedestre de las líneas, incluso pudiendo reemplazar el uso de helicóptero para estos fines en tramos de difícil acceso”.
  • “Uso de robots terrestres, diseñados para operar en condiciones de línea energizada y realizar tareas que pueden ir más allá de las capacidades humanas (manipulación de conductores energizados, reparación de estructuras, reemplazo de cadenas de aislación, etc.)”.
  • “Robots para usos específicos, diseñados para tareas poco convencionales tales como escalar torres o inspección y limpieza de aisladores”.

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Resguardos

Para Marco Morales, gerente técnico de Rayenco Consultores, el uso de la robótica en líneas de transmisión “es una alternativa muy viable en el futuro, pero primero se debe considerar que en Chile tenemos un sistema de transmisión poco enmallado, con líneas críticas que aún no cumplen con la redundancia deseable, lo que genera un riesgo sistémico alto. Por esta razón se usan drones con cámaras que realizan mantenimiento predictivo y operadores manuales para mantenimientos correctivos”.

Robot modelo LineScout desarrollado por la empresa canadiense Hhydro-Quebec. Foto: Gentileza IREQ.

“Los robots para mantenimiento se utilizan en países con redes más enmalladas, pues permiten aislar fallas y desperfectos del resto de los sistemas interconectados, pudiendo intervenir con la instalación desenergizada. Considerando lo anterior, creo que en el corto plazo estos equipos se tendrán que incorporar a los procesos de las empresas ligadas al área eléctrica chilena, por requerimientos de seguridad a las persona y del sistema eléctrico de potencia, pero primero hay que revisar la factibilidad técnica en nuestro país”, afirma el especialista.

En esto coincide Juan Carlos Araneda: “Por la geografía del país, no siempre es sencillo el acceso a determinadas líneas de transmisión para realizar las tareas de mantenimiento; igualmente, la naturaleza radial del Sistema Eléctrico Nacional otorga especial relevancia a los trabajos con línea energizada que no impactan la disponibilidad del sistema de transmisión. El control del crecimiento de la vegetación ya ha demostrado ser un tema de vital importancia para la operación del sistema y la seguridad de suministro. Todos estos temas pueden ser resueltos mediante el uso de la robótica, por lo que esto llegó para quedarse.”

A su juicio de Morales, es necesario analizar también “las solicitaciones y esfuerzos mecánicos de equipos robóticos sobre los elementos donde operan, como líneas y conductores. También hay que tomar en cuenta que los robots deben cumplir con ciertas condiciones para interactuar con instalaciones energizados y en servicio, si así se requiere, construidos con materiales como epoxiglass (resina con fibra de vidrio) o equivalentes”.

Otro punto no menos importante es la factibilidad comercial en torno a estas tecnologías. Juan Carlos Araneda indica que “la aplicación se ve limitada en la actualidad por su escaso despliegue comercial o su naturaleza de prototipo (de los robots), lo que se traduce en mayores costos respecto a los métodos tradicionales de mantenimiento”.

“Particularmente, la aplicación en el Sistema Eléctrico Nacional se dificulta en la transmisión regulada (Sistemas Nacional y Zonales), en donde existe una fuerte presión por parte del regulador para disminuir los costos de operación y mantenimiento de las redes, aun cuando estas nuevas tecnologías puedan entregar beneficios en el largo plazo. De todas formas, el uso de vehículos aéreos no tripulados (drones) para algunas tareas de inspección visual ha crecido en los últimos años en atención a que representan una opción más eficiente desde el punto de vista económico”, asegura el ejecutivo.

Robot LineScout en terreno para operaciones. Foto: Gentileza IREQ.

Robot LineScout en terreno para operaciones. Foto: Gentileza IREQ.

Araneda menciona que en las reuniones anuales que realizan en las sesiones de Cigré en Francia se han focalizado en “la muestra de drones con distintas prestaciones, que permiten la inspección visual, térmica y de efecto corona, además de la mejora en autonomía que permitiría una mayor eficiencia en las inspecciones de las líneas de transmisión.

Adicionalmente, en las sesiones del Comité de Estudio B2 de Líneas de Transmisión se ha mostrado el desempeño de prototipos de robots que circulan a través de conductores para analizar su condición y la experiencia del uso de drones para la inspección”.

Las perspectivas a futuro para la incorporación de la robótica en el mantenimiento de las líneas son positivas. Alex Alegría concluye que “a medida que estas tecnologías robóticas se vuelvan más maduras, sean ampliamente adoptadas por las empresas eléctricas y sus beneficios sean reconocidos en su medida justa por el regulador, surgirán nuevas necesidades que impulsarán el desarrollo y uso de nuevas tecnologías, toda vez que los drivers del desarrollo de estas seguirán siendo los mismos de hoy: aumento de la seguridad física de las personas, mayor confiabilidad y disponibilidad de los activos y menores costos en las tareas de mantenimiento”.