*Por Alejandra Vidal, periodista de ELECTRICIDAD.

El segmento de la distribución eléctrica pasó una prueba de fuego el año pasado tras los eventos climáticos de lluvia y nevazones que dejaron alrededor de 400 mil clientes sin servicio eléctrico por más de 100 horas, planteando el desafío de avanzar en la resiliencia de las líneas.

En este contexto, una de las propuestas realizadas por especialistas planteaba la necesidad de utilizar cables protegidos, en vez de cables desnudos, sobre todo para líneas de media tensión.

Rosa Serrano, directora de Estudios y Regulación de la Asociación de Empresas Eléctricas A.G., explica que el uso de cables protegidos presenta una serie de ventajas, como mejorar la continuidad del suministro, “ya que el cable protegido da un cierto grado de aislación adicional al incorporar entre una y tres capas exteriores de material dieléctrico, con lo que se logra evitar el contacto directo entre un elemento y la línea energizada, o bien entre los mismos cables (cortocircuitos). Con esto, el nivel de aislación está relacionado con las capas de material dieléctrico que posea”.

La disminución de incidentes debido a las intervenciones accidentales en la red, como por ejemplo cortes de cable por hilo de volantín, también es un elemento positivo a destacar de los cables protegidos, a lo que Rosa Serrano agrega que desde el punto de vista de la configuración, el cable protegido permite otras disposiciones del tendido, en particular la compacta, que es la que forma un triángulo con sus brazos, separadores y cable de soporte de acero, pero también se puede usar en una disposición muy similar a la tradicional. La configuración compacta tiene la ventaja de requerir muy poco espacio.

La utilización de cables protegidos también ayuda a disminuir los niveles de hurto de electricidad, ya que dificulta las conexiones ilegales y al ser por lo general de aluminio, resultan menos atractivos para el robo de conductor.

 Foto: Gentileza CGE Distribución.

En cuanto a los materiales que se utilizan para este tipo de cables, Enrique Steffens, jefe de normas técnicas de Chilquinta, explica que las cubiertas de los cables protegidos están fabricadas con elementos como el XLPE (Polietileno Reticulado Extruido) y HDPE (Polietileno Extruido de Alta Densidad), elementos que son resistentes a la abrasión, temperatura, retardantes de la llama, no propagadores de ella, resistentes a rayos UV y, en general, resistentes a condiciones ambientales adversas.

“El cable protegido está diseñado y construido para prolongar la vida útil, cuidando en su interior el material metálico del conductor en sí mismo (aluminio o cobre), en tanto que el conductor desnudo está expuesto a condiciones climáticas y de medio ambiente en el cual puede resistir menos tiempo por efectos de corrosión natural”, sintetiza Francisco Messen, subgerente de operación y mantenimiento de Enel Distribución.

Enrique Steffens explica que los cables protegidos en redes aéreas de media tensión tienen una cubierta que no es aislante, pero que otorga una alta impedancia que evita fallas entre fases y fallas de fase a tierra, las cuales se causan por contactos indeseados con objetos ajenos a las redes que pueden entrar en contacto accidental con esta. Así, al incorporar los cables protegidos, se puede obtener un servicio eléctrico con mejores índices de continuidad.

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Francisco Messen complementa señalando que si bien ambos tipos de cables cumplen la misma función, la diferencia radica en que los conductores protegidos evitan las fallas por contacto de fases que se generan por viento, contacto de ramas u otro evento sobre la red, lo que con un conductor desnudo derivaría en una interrupción de servicio. Lo anterior, porque el conductor protegido posee una cubierta de material dieléctrico con filtro UV que evita el cortocircuito durante el tiempo en que se recupera la normalidad física de la red.

“Desde el punto de vista constructivo, la red de distribución con cable protegido se instala, preferentemente, en un esquema compacto denominado “Space Cab”, donde los tres conductores de fase se fijan y se mantienen separados por soportes aislantes, o espaciadores, que cuelgan de un cable de acero portante, instalado sobre ferreterías en la parte superior de los postes. El cable de acero cumple un doble propósito mecánico. Por un lado, sostener a los conductores y, además, proteger los conductores de caídas de ramas sobre la red o frente a postes que resulten dañados en un evento como, por ejemplo, un choque”, detalla Francisco Messen.

Cables con protección. Gentileza: Empresas Eléctricas A.G.

Valores y usos

Rosa Serrano asegura que la utilización de cables protegidos puede llegar a ser entre un 20% y un 50% más caro que la opción desnuda. La diferencia dependerá fuertemente del número de capas y también de la disposición que se utilice.

La más cara es la disposición compacta, ya que requiere de brazos especiales, como el cable de acero, los separadores y materiales para sellar los puntos de unión, entre otros.

“Pese a que este tipo de desarrollos es más caro, la utilización de cables protegidos es cada vez más común en la industria, por lo que se podría decir que casi el 100% de los proyectos se está llevando a cabo con este tipo de cables”, asegura Rosa Serrano.

Francisco Messen complementa detallando que “en el caso de Enel Distribución, su implementación forma parte de unas de las líneas de acción que compone el plan de inversiones de la compañía, para cumplir con las exigencias de la Norma Técnica de Seguridad y Calidad de Servicio, que entró en vigencia a fines del año pasado”.