Los Sistemas de Almacenamiento de Baterías de Energía (Bess, por su sigla en inglés) son la punta de lanza para avanzar en los Servicios Complementarios en el sistema eléctrico local, debido a las características de flexibilidad y rapidez de respuesta que entrega este tipo de tecnología, aseguran los especialistas en el tema a Revista ELECTRICIDAD.

Estos bancos de baterías de ion-litio funcionan por ahora solamente en el norte del país: en Arica con un proyecto de Engie Chile, de 2 MW de potencia instalada, y en la Región de Antofagasta, donde AES Gener tiene un total de 52 MW.

A nivel internacional ambas empresas cuentan con experiencia en almacenamiento de baterías. Engie posee seis bancos de baterías, la mayoría de ellas de ion-litio, que totalizan cerca de 75 MWh de potencia instalada, principalmente en Europa. Por su lado AES Corp tiene 203,5 MW de capacidad instalada en distintas partes del mundo, y otros 110 MW en etapa de desarrollo final utilizando baterías de ion-litio.

Relevancia

Según los especialistas, los bancos de baterías que operan en el país presentan múltiples aportes. Rodrigo Cuadros, gerente Corporativo de Desarrollo de Soluciones de Engie, destaca el aporte de reserva “para el control primario de frecuencia del sistema eléctrico, liberando capacidad de unidades generadoras de Engie”, además de que sirven para probar “la contribución que puede hacer esta tecnología al sistema eléctrico al aportar diferentes tipos de Servicios Complementarios”.

“En ese sentido, estamos trabajando junto al Coordinador Eléctrico Nacional para realizar en conjunto diferentes pruebas, de manera que la tecnología también sea conocida por ellos y esté alineada con los servicios más atractivos y requeridos por el sistema”, afirma el ejecutivo.

Agrega que las baterías tienen un sistema de control de electrónica de potencia pura, “lo que lo hace tener una capacidad de respuesta muy exacta, rápida y flexible, ideal para prestar Servicios Complementarios”.

Cuadros explica que el sistema Bess de Arica es el primer equipo a nivel nacional de esta tecnología “que contará con la capacidad de prestar otra gama de Servicios Complementarios adicionales al aporte de reserva para el control primario de frecuencia y, sin duda, será un ejemplo para los futuros proyectos”.
“Las capacidades técnicas de las baterías contribuirán a entregar nuevas alternativas de respaldo al sistema y a aumentar la confianza hacia esta tecnología, que será una opción ya conocida por el sector”, añade.

La tecnología Bess también es destacada por Gabriel Ortiz, Asset manager de First Solar, una de las empresas que realizó la primera prueba en Latinoamérica, y la segunda en el mundo, para la participación activa en Servicios Complementarios de una central fotovoltaica.

“La tecnología de las baterías Bess, al igual que las centrales fotovoltaicas, tienen la ventaja de ser sistemas totalmente eléctricos y estáticos. Ambos usan el mismo esquema: funcionan con inversores (electrónica de potencia) y un sistema de control que permite dar una respuesta rápida. Es decir, en caso de que haya una perturbación en la red, la batería aporta instantáneamente energía sin sistemas mecánicos o termodinámicos que produzcan alguna limitación”. Adicionalmente, es importante destacar que por esta similitud todo lo que se está aprendiendo actualmente en plantas fotovoltaicas servirá para operar las baterías de gran escala en el futuro”, precisa.

[VEA TAMBIÉN: Claves para entender el almacenamiento de energía]

A su juicio, las baterías Bess tienen un funcionamiento más simple debido a la electrónica de potencia, además de que presentan la particularidad de poder ser instaladas en cualquier parte “ya que vienen en la modalidad de contenedores, siendo distinto al bombeo hidráulico que tiene la limitación de tener que irse a lugares específicos, como la costa o donde hayan embalses, pero la batería tiene la flexibilidad de ponerla donde sea. A esta flexibilidad de ubicación geográfica se le suma la flexibilidad de incorporación horaria, es decir, a diferencia de la energía solar que solo está disponible durante el día, la energía de las baterías puede ser utilizada en cualquier ventana de tiempo (a conveniencia)”.

“Hoy hay un tema de costos, pero en el caso de Chile las baterías Bess son el camino a seguir, con las reservas de litio que existen se produce un círculo virtuoso donde a mayor demanda para producir baterías bajan los costos de producción, se hacen más competitivas y podemos incorporar más a la red”, plantea Ortiz.

Impactos

El aporte a la flexibilidad para la operación del sistema eléctrico es uno de los principales impactos que resaltan los especialistas con el funcionamiento de los bancos de baterías de almacenamiento.
“Hoy los Servicios Complementarios definidos por la regulación son prestados principalmente por centrales térmicas o hidráulicas que, al depender de una máquina motriz con inercias, tienen un límite técnico en la velocidad de respuesta y precisión, lo que no ocurre con una batería Bess”, precisa Rodrigo Cuadros.

Esto es compartido por Joaquín Meléndez, director de Soluciones de Almacenamiento de Energía de AES Gener, pues en su opinión la existencia de estos bancos también “le da la posibilidad al Coordinador Eléctrico Nacional de disponer de estas baterías para entregar una respuesta primaria ante contingencias y reducir el despacho de unidades térmicas dedicadas para cumplir con la reserva primaria definida en sus estudios de seguridad. En hora punta, el Coordinador Eléctrico dispone además de una mayor potencia máxima de despacho en centrales que cuentan con estas baterías (Cochrane y Angamos)”.

A modo de conclusión, el ejecutivo asegura que la experiencia adquirida en la mantención y operación de los bancos de baterías “ha permitido detectar los equipos críticos del sistema y observar su comportamiento en diferentes condiciones tanto sistémicas como geográficas, como por ejemplo, analizar la operación de los dispositivos instalados a nivel del mar, como a gran altura geográfica en un ambiente desértico”.

Por su lado, Rodrigo Cuadros acota que la contribución que entregan estos bancos de baterías Bess hacia el futuro del almacenamiento energético “está en el conocimiento de la tecnología en la práctica por parte de diferentes actores del sector como empresas generadoras, autoridades, y clientes, lo que implica que aumente la confianza en este sistema y comience a penetrar poco a poco en el rubro energético”.