La cocina es uno de los pasatiempos favoritos de Ricardo Eberle, director jurídico de Empresas Eléctricas A.G. Tanto así que acaba de terminar un huerto urbano en su casa “para poder tener verduras frescas y de calidad”. A nivel profesional, el ejecutivo espera que se coseche la reforma al segmento de la distribución que el Ministerio de Energía trabaja con el sector privado.

En entrevista con Revista ELECTRICIDAD, Eberle señala que en el futuro la tarificación debería permitir establecer señales de precio más simples y estables.

¿Cuáles son los principios regulatorios que se podrían considerar para la reforma a la distribución?

La actual regulación de la distribución fue novedosa y exitosa en su momento, pero no necesariamente permite reflejar adecuadamente los costos de cada empresa, así como tampoco satisface aquellos requerimientos relacionados con la transición energética que impone nuevos y mayores desafíos. La revisión de dichas materias y el establecimiento de incentivos adecuados, que incrementen los niveles actuales de calidad de servicio, son temas que deberían ser considerados.

¿Qué elementos servirían para avanzar hacia un nuevo esquema tarifario?

La incorporación de nuevas tecnologías, la mayor penetración de generación distribuida, almacenamiento y electromovilidad, entre otros, hará que la distribución se enfrente a una realidad completamente distinta a la actual. Frente a este escenario la tarificación, además de permitir la recaudación adecuada de los ingresos necesarios para remunerar la distribución, debería establecer señales de precio que sean simples, estables y que permitan enfrentar este cambio de paradigma, junto con incluir elementos que reflejen adecuadamente aquellas características del consumo (energía y potencia) que son realmente responsables de los costos de la red, además de tener incentivos a la innovación y la calidad de servicio.

¿Qué se debe incorporar para avanzar hacia nuevos modelos de negocio en la distribución?

La incorporación de inteligencia a las redes propone cambios en la gestión de la energía, la comunicación y control de las redes, permitiendo un incremento en la seguridad, fiabilidad, resistencia, estabilidad del sistema y una mayor interacción entre los actores del sistema eléctrico. Las redes inteligentes permitirían avanzar hacia nuevos modelos de negocios, productos y/o servicios que podrían ser provistos por terceros, conectados a la red de distribución o por la misma distribuidora.

¿Cuál es la experiencia internacional en modelos de negocio del sector?

Actualmente varios países se han embarcado en un proceso de revisión y modificación de sus respectivas regulaciones, siendo una de las experiencias más renombradas la llevada a cabo en Inglaterra, a través del modelo regulatorio llamado RIIO, el cual introduce conceptos muy interesantes como incentivos por innovación y outputs. Sin embargo ese modelo aún se encuentra en proceso de implementación.

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Generación distribuida

¿Qué resultados destacan en el gremio en materia de generación distribuida?

A fines de abril de este año se encontraban conectados 2.605 proyectos de generación residencial, con un total de 16 MW. Si bien la cantidad de proyectos conectados ha aumentado significativamente en el último tiempo, aún es necesario realizar adecuaciones a la normativa para agilizar el proceso de conexión. Respecto de los proyectos de Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD), su conexión tiene una serie de complejidades asociadas a la gran cantidad de proyectos que inicia el proceso, pero que no lo finalizan (tasa de conexión es del 2%), es por esto que las modificaciones que se están analizando relacionadas con la Norma Técnica de Conexión de PMGD (NTCO) son muy relevantes.

¿Qué evaluación hace de la regulación respecto a los avances que han mostrado las distribuidoras en materia de resiliencia en caso de emergencias por eventos naturales?

Los eventos naturales han sido cada vez más frecuentes y graves, amenazando en ocasiones, el funcionamiento adecuado de la infraestructura eléctrica. Si bien las empresas han ido mejorando sus respuestas para recuperar lo antes posible el servicio y tolerar mejor las perturbaciones, hay espacios de mejora en la normativa que permitirían contar con mayores recursos tendientes a la mejoría en la calidad de servicio.