En entrevista con Revista ELECTRICIDAD, Eduardo Bitrán, académico, ex ministro de Obras Públicas y asesor de energía de la presidenta electa Michelle Bachelet, analiza la situación energética que vive el país y adelanta los aspectos sectoriales donde se enfocará el nuevo Gobierno.

¿Cómo visualiza el escenario energético para el próximo Gobierno?

Yo diría que el problema más serio que tenemos hoy día es el déficit de oferta que hay de energía de base para poder enfrentar un proceso de licitación de suministro.

¿Por qué se produce esto?

Este Gobierno generó un problema institucional con un comportamiento bastante errático.

Además, la institucionalidad ambiental que se aprobó en 2009 se ha ido incorporando muy lentamente. Sin duda que hay déficit en la calidad de los proyectos y en la participación; ha habido también eventos ambientales que han generado alarma pública. Todo eso va produciendo un clima complejo.

La institucionalidad que se desarrolló en 2009 bien aprovechada puede generar, sin duda, un cuadro mucho más propicio para que se generen mejores proyectos, para que haya una fiscalización más adecuada e instancias técnicas que diriman las controversias, como son los tribunales ambientales.

Se ha destacado el efecto que tendría la elaboración de un plan de ordenamiento territorial. ¿Cómo se concreta ello?

Los países que han hecho esquemas de ordenamiento territorial comprensivo, algunos de los cuales yo he visitado y conocido sus experiencias, se han demorado más de una década, a veces 15 años, y se hacen desde las regiones además.

Es un proceso largo que requiere un desarrollo institucional que Chile hoy día no tiene. Lo que uno debe buscar es otro tipo de herramientas o instrumentos que permitan generar orientaciones, en el sentido de ver dónde hay valores ambientales o actividades económicas en que el desarrollo de ciertos proyectos puede tener efectos negativos muy significativos.

Si uno usa adecuadamente la herramienta de los estudios ambientales estratégicos que está en la ley de 2009, que no se ha reglamentado, uno podría generar un avance muy sustantivo en una serie de temas que evidentemente requieren un rol de orientación del Estado.

¿Es factible pensar en aprovechar el potencial hidroeléctrico de Aysén?

Esto es un tema que la sociedad chilena no ha resuelto, y es legítimo que si el sentir mayoritario es que no debe haber desarrollo hidroeléctrico en la Patagonia, no lo haya. Pero eso no debe ser fruto de decisiones improvisadas, sino que con opciones estratégicas de largo plazo que el país tiene que plantearse.

El Estado tiene que, y eso está planteado en el programa como un tema muy importante, liderar un proceso de planificación participativa que permita construir alternativas que sean viables desde el punto de vista tecnológico, y que una vez que se han elaborado opciones viables uno pueda plantearse cuáles son las implicancias de esas alternativas desde el punto de vista de los precios de la energía eléctrica en el largo plazo y de los efectos ambientales locales y globales.

¿Cómo se compatibiliza la necesidad urgente de proyectos energéticos y un tiempo de mayor análisis?

Hoy día hay más de 2.000 MW de capacidad a base de GNL que no están siendo utilizados. Tenemos centrales de ciclo combinado que están usando diésel y solo esporádicamente gas natural. Hay tres centrales al menos de ciclo abierto que pueden ser cerrados a ciclo combinado. En la transición lo que nosotros vemos es un aprovechamiento del GNL y la interconexión eléctrica como elemento fundamental para poder aprovechar la disponibilidad de recursos.

La aprobación de la ley de ERNC permite generar los incentivos en un contexto de interconexión, para que parte de la mayor demanda sea satisfecha a través de este tipo de energía, cuyos precios son hoy más bajos que los que eran hace un tiempo. En los próximos cuatro años no se puede hacer magia, ningún proyecto de energía de base se demora eso, toma más tiempo, y por lo tanto lo que tenemos que ver son soluciones durante ese periodo, sin dejar de priorizar el hecho de que al mismo tiempo debemos prepararnos en la próxima década para una gran licitación de bloques de energía para 2020.

¿De dónde se puede sacar la energía para esa licitación?

Disponemos como Gobierno de una agenda de corto plazo, que tiene que ver con el aprovechamiento del gas y de las ERNC; y otra de largo plazo, en la que debemos darle mucha claridad al sector privado y tranquilidad a las comunidades de que se está hablando de un desarrollo sustentable. De esta manera, cuando empiecen a vencer las licitaciones (las que se hicieron en el gobierno anterior) podamos tener proyectos y competidores nuevos o los actuales con nuevas iniciativas. Además todo el proceso ambiental será bastante más fluido, porque va a ser fruto de un trabajo de discusión, de análisis, de diálogo, de participación, de evaluación, un proceso más comprensivo, más global, tanto a nivel de opciones de matriz energética como también a nivel más específico, de determinados ecosistemas que interese cautelar.

Ahí es donde nosotros vemos que la evaluación ambiental estratégica puede cumplir un rol muy importante. En esto hay que trabajar muy rápido con recursos importantes, con gran apoyo técnico, porque son temas extremadamente técnicos y complejos y, por lo tanto, no se pueden improvisar.

¿Está hablando del caso puntual de Barrancones?

Estoy hablando a partir de Barrancones y lo que ocurrió después, es simplemente el comportamiento errático, y de alguna manera creo que hoy día queda claro que tal como funciona el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, esa institucionalidad que tenemos hoy día tiene problemas, como que no haya una instancia, por ejemplo, en que en forma relativamente anticipada el sector público pueda discernir, discutir internamente cuáles son los temas ambientales más fundamentales que determinado proyecto debe cautelar, no hay hoy día ninguna manera ni mecanismo para que en forma anticipada se dé ese diálogo.

Esperar hasta que se haya gastado tiempo y millones de dólares para saber que un proyecto no era adecuado es absurdo.

Para aprovechar la capacidad instalada en GNL, ¿cómo podría obtenerse el combustible de manera más económica?

Yo sí creo que hay un rol del Estado como catalizador, para poder juntar y acumular demanda para entrar en un diálogo de ligas mayores, y en ese sentido tener un abastecimiento de gas con precios de largo plazo. El valor de pozo en Estados Unidos va probablemente a evolucionar a un nivel de US$4-5 por millón de metros cúbicos, y eso debería ser consistente a lo mejor con un precio del gas de US$11 para las empresas que en definitiva van a utilizar este combustible. Hoy día si usted va a plazos más cortos va a obtener gas a US$15, y por lo tanto ahí hay una brecha que no estamos siendo capaces de cerrar por fallas de coordinación.

 

Recuadro

Las propuestas energéticas del nuevo Gobierno

• Perfeccionamiento de la institucionalidad energética.

• Elaboración de un Plan Nacional de Energía, a través de un proceso participativo.

• Desarrollo de un plan de ordenamiento territorial con participación ciudadana.

• Incorporar a Enap en la estrategia energética de Chile, procurando su capitalización y la reforma a su gobierno corporativo.

• Perfeccionamiento de la ley que aborda la participación de las ERNC en las licitaciones de suministro de las distribuidoras.

• Extensión del beneficio tributario para la instalación de sistemas solares térmicos en viviendas.

• Fomento a la geotermia a través de un seguro de riesgo compartido, donde el Estado asuma parte del riesgo de exploración.

• Promover un sistema de compras coordinadas de volúmenes atractivos de GNL para encontrar mejores ofertas de precios.

• Fortalecer y extender el Troncal de Transmisión Eléctrica y los Sistemas Adicionales de Interés Público.

• Impulsar una norma que facilite la implementación de la interconexión de los sistemas SIC y SING, como troncal de transmisión.