*Por Daniela Maldonado, editora de ELECTRICIDAD.

Compartir con sus hijas, leer, jardinear y dar paseos en bicicleta, son algunos de los pasatiempos de Carola Venegas Bravo, ingeniera civil industrial de la Universidad del Biobío, quien en 2014 fue nombrada seremi de Energía de la Región del Biobío, cargo en el que obtuvo gran reconocimiento.

Oriunda de San Carlos, Región de Ñuble, Carola comenzó su carrera como ingeniera de proyectos en la Universidad del Biobío entre 2001 y 2003; luego hasta 2011 trabajó en la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción y hasta marzo de 2014 fue directora académica de la sede Concepción – Talcahuano del Inacap.

A partir de marzo de 2018, la magíster en Ingeniería Industrial y diplomada en habilidades directivas, es la gerenta de Asuntos Corporativos y Comunitarios de la empresa Consorcio Eólico, empresa penquista que se dedica al desarrollo de proyectos de energía eólica, especialmente en la zona sur del país.

¿Cuál ha sido su experiencia de trabajo en equipo con mujeres en el sector energético?
Hasta hace poco, había tan pocas mujeres en el sector, que siempre fue un agrado encontrar alguna. En los equipos que he trabajado siempre ha habido mujeres. Todas muy hábiles y capacitadas, que en general destacan en sus funciones. Es en cargos directivos, en la toma de decisiones, o en la relación con terceros, donde he visto pocas mujeres.

¿Cómo ha observado la evolución que ha tenido en el tiempo la inclusión de la mujer en el sector, especialmente en la Región del Biobío?
Es difícil hablar del sector en Biobío. Si bien la Región es intensiva en producción de energía y combustibles, así como en empresas de ingeniería dedicadas a la eficiencia energética u otros, solo Enap Refinería Biobío, Innergy, y otras de servicios (como Consorcio Eólico) o pymes de renovables de autoconsumo, tienen sus operaciones y gerencias en la región. Se podría decir que en términos generales, en Biobío están las plantas y en Santiago las gerencias. De todos modos, no abundan las gerentas generales, ni directoras. Así como hay desafíos en la incorporación femenina, también hay un gran desafío país en la descentralización y en el desarrollo local.

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¿Cuál cree que es la principal traba para que las mujeres accedan a cargos altos y para que aumente la cantidad de mujeres que trabajan en el sector energético?
En la medida que el cuidado familiar sea responsabilidad principalmente de las mujeres, habrá un sesgo para que los altos cargos sean otorgados a los hombres. Si seguimos viendo más a los varones disponibles para pasar tiempo fuera de casa, serán estos los que accedan. Algo similar ocurre con estudiar carreras científicas o de ingeniería.

¿Cómo cree que se puede avanzar concretamente en este tema en el país, en general, y en el sector energético, en particular?
El cambio climático está atrayendo a muchas jóvenes a estudiar carreras relacionadas con las ciencias, ingeniería y medio ambiente, por lo que soy optimista de que Chile puede ser muy vanguardista en este sentido, ya que nuestra sociedad está muy exigente.

¿Qué consejo daría a las mujeres que trabajan en el sector o que les gustaría incorporarse en él para tener una experiencia exitosa?
Que se atrevan a incursionar e involucrarse, así como también a aceptar avanzar en sus carreras, a la exposición, a tomar decisiones y a promover a más mujeres.

Cifras

  • En Consorcio Eólico dos de las cuatro gerencias está ocupada por mujeres.
  • De 23 trabajadores, 12 son mujeres.
  • De acuerdo con la encuesta del Ministerio de Energía de enero de 2018, en empresas del sector, solo el 12% del directorio lo integran mujeres.