El trekking es una de las oportunidades que ha encontrado Asunción Borrás, gerente de Desarrollo de Engie Chile, reemplazando el pasatiempo del buceo que practicaba en México, lo cual –en su opinión− se complica un poco en nuestro país, debido a la temperatura del mar: “¡qué frío!”, señala la ejecutiva, quien en el país azteca es socia fundadora de la Asociación de Mujeres en Energía Renovable de México.

Asunción es licenciada en Derecho y en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y cuenta con un MBA Primer Entrepreneurship por la DePaul University de Chicago.

Su experiencia en el sector energético es amplia: ha trabajado en Chile, Perú, Rumania, Polonia y México, donde se ha desenvuelto con representantes del sector público y privado, además de emprender iniciativas de género.

En 2015 llegó a Engie, comenzando en México, para llegar a Engie Chile en 2017, desde donde actualmente lidera el desarrollo del Parque Eólico Calama, el cual es el primero con esta tecnología que impulsa la empresa en la actual transición energética que se vive en el país.

Asunción participa en la primera edición del programa Women in Energy, que World Energy Council (WEC) ha desarrollado junto con Deloitte, como una de las 28 mujeres profesionales elegidas del sector de energía, cuyo propósito es integrar a la mujer desde una etapa temprana a una red de líderes, generando habilidades y conocimiento que les permita abrirse a mayores y mejores oportunidades en la industria energética.

A su juicio, para avanzar en promoción de la participación femenina en el sector energético, ¿se debe considerar una Ley sobre la materia o se puede avanzar de forma voluntaria?

Lo ideal es que sea voluntario, con compromiso y proactividad por parte del sector privado. Hoy veo que existe la voluntad por generar los espacios para una mayor participación femenina no sólo en nuestro sector, como con iniciativas como Women in Energy, sino que también en otros que son también relevantes para el desarrollo y crecimiento del país. Lo importante es que sea un compromiso de largo plazo, con planes de acción concretos y acompañados de programas de educación, y legislaciones que posibiliten el avance.

¿Cómo cree que se compatibiliza la mayor participación femenina en el sector: por convicciones o por una cultura organizacional de las empresas?

Creo que para aumentar la participación femenina deben concurrir dos factores complementarios: voluntad y acción. Es decir, por un lado, que los que tomen las decisiones estén alineados y apoyen el asunto, siendo embajadores de la inclusión. Por otro lado, que el resto de la organización lleve a cabo las actividades y medidas encaminadas a incorporar y promocionar mujeres. Es algo que va de arriba a abajo y de abajo a arriba. Walk the talk.

Más que un Indicador Clave de Rendimiento (KPI en inglés) de número de mujeres en las empresas, sería interesante contar con una medición/benchmarking que siga la correlación positiva entre los KPI financieros de las empresas y el ratio de participación femenina en las mismas.

¿Qué experiencia destaca de Engie en materia de políticas de promoción femenina?

En Engie existe un fuerte compromiso con la incorporación y promoción de la mujer en el sector profesional, teniendo metas a nivel grupo. En la BU Latam en concreto hay equipos de profesionales empujando medidas para la inclusión y promoción de la mujer en la empresa, por ejemplo, y recientemente se ha firmado la política de inclusión.

¿Cuál es su evaluación respecto al trabajo que viene en la iniciativa Energía+Mujer?

Me parece una iniciativa muy buena, que cumple varios propósitos, como dar visibilidad y empoderar a mujeres del sector e inspirarlas.