Reforma a la distribución en tierra derecha

Donde más se requiere la atención y el consenso entre el regulador y el sector privado será en los cambios que se planean realizar en el régimen tarifario del segmento y en el nuevo modelo de negocios que plantea la reforma.

El cambio en el modelo de la distribución eléctrica es uno de los principales proyectos de Ley que el Ministerio de Energía ingresará este año al Congreso, en una reforma esperada por la industria para adecuar la regulación a los cambios tecnológicos que están apareciendo con mayor fuerza a nivel internacional y que inciden en la operación del sistema eléctrico, incluyendo las redes de distribución.

Durante el año pasado se realizó el diagnóstico de la reforma para este segmento, etapa que se caracterizó por la participación de diversos actores en los talleres participativos, provenientes de gremios del sector energético, organizaciones de la sociedad civil y el mundo académico.

Este trabajo se condensó en un informe elaborado por el Ministerio de Energía, la Comisión Nacional de Energía y la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, el cual es un insumo clave para las siguientes etapas de la reforma, el cual es acompañado por un estudio realizado por el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería, para la elaboración de una propuesta de modificación regulatoria, para ser socializados entre los actores de la industria.

En este escenario, a fines de enero se realizó un seminario sobre la nueva distribución eléctrica, que contó con una masiva presencia, demostrando la prioridad que tiene este tema, donde se abordaron los principales cambios que se podrían incluir en la reforma, especialmente en el sistema de tarifas, la incorporación de nuevos actores para aumentar la competencia en el segmento y los desafíos en la gestión de las redes eléctricas ante la llegada de nuevas tecnologías.

Lo que resta en este proceso es avanzar en las propuestas de concepto y de detalle, para posteriormente terminar en una propuesta final que espera estar lista en el tercer trimestre de este año, por lo que los próximos pasos serán fundamentales para la industria eléctrica, pues ya se han definido los temas en que se propondrán nuevas regulaciones, como la generación distribuida, la electromovilidad, el uso de redes inteligentes y el almacenamiento de energía a nivel residencial, los cuales son relevantes para el necesario recambio tecnológico.

Donde más se requiere la atención y el consenso entre el regulador y el sector privado será en los cambios que se planean realizar en el régimen tarifario de la distribución y en el nuevo modelo de negocios que plantea la reforma, por lo que es de esperar que haya un trabajo adecuado entre la formulación de las políticas públicas y las inversiones que realizan las empresas del sector.