El nuevo escenario de las importaciones de gas desde Argentina

En plena marcha se encuentran las importaciones de gas natural desde Argentina a Chile, lo que queda de manifiesto con el interés del sector privado nacional para comprar el recurso del país vecino, pues ya van 11 empresas locales que han solicitado permisos para adquirir este combustible, por lo que hay condiciones para estar más optimistas en este tema.

Y es que esta vez el escenario es distinto a lo ocurrido 11 años atrás, cuando desde el país vecino se cortó el suministro de gas natural, debido a que en Argentina se privilegió el consumo interno. Y varias son las razones que están sobre la mesa para el actual optimismo.

La primera es que el decreto firmado por el Gobierno argentino, donde se reconoce la figura de contratos interrumpibles, permite conocer de antemano las condiciones de entrega que podrían darse a futuro.
Otro punto importante es el factor Vaca Muerta, puesto que este yacimiento actualmente marca una diferencia respecto al pasado, pues existe un mayor volumen disponible de gas natural para colocar en el mercado más allá de la frontera argentina, por lo que aquí la gran pregunta está en conocer la inversión que se requiere –y la concreción de esta− para la explotación del gas natural trasandino.

Pero quizás el elemento más relevante es retomar las confianzas, porque tanto en el sector público como en el privado coinciden en que este escenario es distinto al anterior, pues se considera que la actual administración argentina ha hecho esfuerzos para establecer incentivos destinados a la producción de gas natural, junto al desarrollo de infraestructura en el mediano plazo, que sea capaz de satisfacer la demanda al otro lado de la cordillera y así contar con excedentes para la exportación del recurso.

También se debe considerar que Chile en los últimos diez años ha desarrollado terminales gasíferos que cuentan con un excedente de capacidad de regasificación para la demanda del mercado nacional, siendo otro elemento diferenciador que otorga una mayor independencia del combustible proveniente de Argentina.
Es así como hasta el momento se vislumbra un escenario positivo, sin embargo, pueden surgir complejidades que en este momento no se advierten y, por lo tanto, se debe seguir atentamente el desarrollo de este tema.