Menor participación de la hidroelectricidad

Los grandes proyectos hidroeléctricos han desaparecido del catastro que cada mes publica el Ministerio de Energía a partir del Plan de Obras de la Comisión Nacional de Energía (CNE).

Los grandes proyectos hidroeléctricos han desaparecido del catastro que cada mes publica el Ministerio de Energía a partir del Plan de Obras de la Comisión Nacional de Energía (CNE), verificando una tendencia que se ha evidenciado en los últimos años en torno a esta tecnología dentro de la matriz energética local y que apunta al menor ingreso de estas iniciativas hacia el futuro, de acuerdo con las estadísticas de la industria.

El primer antecedente se verifica a partir de los datos de Generadoras de Chile, donde se aprecia que desde junio de 2017 la capacidad total instalada de la hidroelectricidad ascendió a un total de 6.632 MW en el país, cifra que se ha incrementado levemente a 6.763 MW a la misma fecha de este año.

De esta manera, se registran 131 MW adicionales que se han incorporado al sistema eléctrico, en comparación con los 1.430 MW de energía solar fotovoltaica y a los 873 MW de parques eólicos que han ingresado, también desde junio de 2017.

El plan “100 nuevas mini hidro para Chile”, lanzado en 2014 por el ex ministro de Energía, Máximo Pacheco, concentró los esfuerzos en las medianas y pequeñas centrales hidráulicas.

Estas actualmente se alistan a superar los 500 MW de capacidad instalada en operaciones, según los datos de la CNE. Por tanto, se aprecia una tendencia a la baja producto de la mayor entrada de pequeños proyectos de generación solares. En cuanto a las grandes centrales, se mantienen en construcción solo tres proyectos hidroeléctricos: Los Cóndores, de Enel Generación Chile (150 MW); Alto Maipo, de AES Gener (531 MW), e Hidroñuble, de Eléctrica Puntilla (136 MW). Las entradas en operación están previstas para 2020, 2021 y 2022, respectivamente.

Para 2020 también se prevé que Colbún inicie las obras de la central hidroeléctrica San Pedro (170 MW), proyecto cuyo diseño fue adecuado por la empresa y que fue reingresado al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en diciembre del año pasado.

El escenario de menor participación de la hidroelectricidad se relaciona con las condiciones que ha experimentado esta tecnología en los últimos años: hidrología a la baja, la oposición de comunidades y grupos ambientalistas, y la presión que implica el mayor ingreso de las energías renovables variables.

Todos estos antecedentes, según los especialistas, plantean una serie de desafíos para la industria hidroeléctrica. Entre ellos está la flexibilidad para adaptarse al nuevo escenario de competencia tecnológica, donde los aspectos regulatorios debieran ser considerados por la autoridad como una sana convivencia entre los pequeños desarrolladores hidráulicos y solares en torno al precio estabilizado de la energía.