El desafío pendiente de la transición energética

Lo ocurrido con la polémica en torno a la instalación de los medidores inteligentes y sobre quién debe pagar el costo de su futura instalación refleja lo delicado que es el tratamiento de la información a la hora de modernizar los diseños regulatorios.

La transición energética sigue avanzando a nivel internacional sobre la base de los ejes de descarbonización, descentralización, digitalización y acceso a la energía, los cuales en Chile han sido incorporados a la política pública, tanto en la Agenda de Energía como en la Ruta Energética 2018-2022, en un proceso caracterizado por el trabajo público-privado.

Lo que se ha realizado en la industria energética nacional en los últimos años confirma este avance, dejando a nuestro país con una no despreciable experiencia en materia regulatoria, particularmente con la Ley de participación de las ERNC, la Ley de Transmisión de 2016 y el perfeccionamiento de las licitaciones de suministros.

La iniciativa más reciente que demuestra este desarrollo ha sido la mesa de trabajo sobre descarbonización, donde el sector público y privado han compartido información respecto a cómo debe orientarse el proceso de cierre de las primeras unidades a carbón por parte de las empresas privadas.

Pero así como se registran importantes modernizaciones en el sector, también quedan temas pendientes, especialmente en el segmento de la distribución, donde este año debería enviarse al Congreso la propuesta del Gobierno para contar con un nuevo marco regulatorio que se encargue de ordenar aspectos tan relevantes como la incorporación de nuevas tecnologías y el aumento en la calidad y seguridad del servicio.

En este sentido, lo ocurrido con la polémica en torno a la instalación de los medidores inteligentes y sobre quién debe pagar el costo de su futura instalación refleja lo delicado que es el tratamiento de la información a la hora de modernizar los diseños regulatorios, en el marco de la transición energética, sobre todo en un sector como el energético, donde predominan los contenidos técnicos.

Es así como el principal desafío de la transición energética es sintonizar los cambios que ocurren en materia tecnológica con las necesidades de la ciudadanía, como usuario final de los servicios que presta la industria, por lo que cada vez se requerirá de mayor transparencia y claridad en la información.

Este reto no solamente es para las autoridades y ejecutivos de las empresas, sino que también es para los especialistas del mercado, académicos y para los mismos ciudadanos.

Justamente, los desafíos de esta transición que vive la industria serán abordados en el XVIII Encuentro Energético ElecGas 2019, que se realizará el 15 de mayo en el Hotel Cumbres de Vitacura.