Una visión del futuro de la energía que cada día está más cerca

Cada vez será más difícil trazar una planificación detallada para el desarrollo del sector, dada la velocidad de los cambios de las tecnologías específicas. Será relevante fomentar las megatendencias, y apoyar decidida y rápidamente las oportunidades.

Recientemente el Comité Ejecutivo de Escenarios Energéticos tuvo la oportunidad de entregar a la ministra de Energía, Susana Jiménez, el documento: El Futuro de la Energía en Chile. Factores de cambio y tendencias, que recogió el trabajo de un proceso participativo que involucró este año a más de 200 actores multisectoriales y organizaciones de la sociedad civil.

Este ejercicio permitió detectar varias tendencias específicas que hemos denominado como las “cinco Ds”: la disminución de los niveles de intensidad de emisiones de carbono y de contaminantes locales (Descarbonización y Descontaminación), el mayor nivel de Descentralización y la energía Distribuida, y el avance de la Digitalización.

Estas tendencias pueden ser consideradas una oportunidad para un desarrollo sustentable del país, en términos sociales, ambientales y económicos e implican enormes posibilidades para la generación de nuevos negocios y para favorecer una ciudadanía activa, con menor conflicto social, menor contaminación y mayor calidad de vida.

Este trabajo permitió identificar una serie de aspectos regulatorios, culturales, financieros y de capital humano que habilitan estas megatendencias. Algunos de ellos han sido incluidos en la Ruta Energética, como la Ley de Distribución Eléctrica, la modificación de la Ley Orgánica de la SEC, la Ley de Eficiencia Energética y la Ley de Cambio Climático incluida en el Programa de Gobierno 2018-2022. Otros fueron mencionados, como la regulación de servicios complementarios y los instrumentos de precio al carbono, pero el ejercicio de este documento también detectó necesidades adicionales relevantes como la incorporación legal de la figura de comercializador, la necesidad de un marco regulatorio de construcción sustentable, y la integración de criterios ambientales y sociales en las licitaciones de proyectos de transmisión.

El documento coincide en la relevancia de comprender las implicancias del alto nivel de inequidad país en el sector energía tal como lo dice la Ruta Energética del Gobierno. Será importante poner especial atención al almacenamiento, la energía solar y los nuevos modelos de negocio, que implicará analizar en detalle los desafíos regulatorios, financieros, culturales y de creación de capacidades que traen consigo. En el caso del almacenamiento, es crucial avanzar en la Ley de Distribución, desarrollar programas piloto que fomenten experiencias a nivel de distribución y analizar su rol en el sistema energético y su remuneración de servicios complementarios.

Cada vez será más difícil trazar una planificación detallada para el desarrollo del sector, dada la velocidad de los cambios de las tecnologías específicas. Será relevante fomentar las megatendencias, y apoyar decidida y rápidamente las oportunidades. En este sentido, adoptar una estrategia pasiva, consistente meramente en dejar que las diferentes tendencias se desplieguen (o no), no parece ser, a nuestro juicio, la que mayor beneficio traerá al desarrollo del país.