Los desafíos para avanzar en la resiliencia del sistema eléctrico

Se requiere avanzar aún más en un esfuerzo mancomunado entre el sector público y privado, además de la academia, para aunar los mejores esfuerzos y conocimientos de los expertos en la materia a fin de contar con un diagnostico acabado que nos permita identificar las principales brechas y así poder definir hacia dónde necesitamos avanzar y focalizar los recursos.

En los últimos años hemos sido testigos de un aumento significativo en la ocurrencia e intensidad de eventos catastróficos. Como ejemplo podemos mencionar los megaterremotos de Coquimbo (2015), Iquique (2014) y Cauquenes (2010); los aluviones en el norte de Chile (2017); la nevazón en Santiago (2017), y los megaincendios que destruyeron más de 570.000 hectáreas a lo largo del país (2016-2017).

En cada uno de estos eventos, el suministro de electricidad se ha visto seriamente afectado, debido principalmente a que los sistemas eléctricos han sido diseñados y operados bajo los principios de confiabilidad (enfocada en eventos de bajo impacto y alta probabilidad de ocurrencia) y no desde la perspectiva de resiliencia (eventos de alto impacto y baja probabilidad de ocurrencia). Ante esto, es razonable cuestionarnos ¿Qué estamos haciendo al respecto?

Para responder esta inquietud, lo primero a tener en consideración es que la resiliencia es un área de investigación nueva. De hecho, la primera conceptualización formal fue realizada por C.S. Holling en ecología en 1973. Más aún, hoy en día, en el sector energía, no existe un consenso respecto de su definición, ni tampoco un desarrollo acabado de métricas ni estándares.

Por ello, se están llevado a cabo importantes iniciativas público-privadas para avanzar en esta materia tales como, el informe Resilience of the UK electricity System elaborado por Energy Research Partnership of UK en 2018, que tiene como uno de sus objetivos visualizar como gestionar los niveles de resiliencia en el futuro.

Pero, ¿cómo estamos abordando esta problemática en Chile? Actualmente existen una serie de valiosas iniciativas tales como, el “Desafío infinito” impulsado por el Coordinador Eléctrico Nacional el año 2018; el proyecto “Resilient planning of low-carbon power systems” ganador del Newton Prize 2018, realizado conjuntamente por la Universidad de Chile y la Universidad de Manchester; la creación del Instituto para la Resiliencia ante Desastres (Itrend); y la Plataforma Energía Alerta del Ministerio de Energía. Sin embargo, estas iniciativas aisladas no son suficiente, por lo que se requiere avanzar aún más en un esfuerzo mancomunado entre el sector público y privado, además de la academia, para aunar los mejores esfuerzos y conocimientos de los expertos en la materia a fin de contar con un diagnostico acabado que nos permita identificar las principales brechas y así poder definir hacia dónde necesitamos avanzar y focalizar los recursos