Licitaciones de suministro eléctrico: Un proceso exitoso que no se detiene

Las principales innovaciones que tendrá la próxima Licitación son el diseño de los bloques trimestrales, el mecanismo de adjudicación en dos etapas y el aumento de los montos de las garantías que deben acompañar los proponentes.

Este 11 de octubre se presentarán las ofertas de una tercera licitación de suministro eléctrico para clientes regulados dentro del nuevo marco que estableció la Ley 20.805, que perfeccionó el proceso de subastas de energía en Chile.

A casi tres años de la publicación de la ley, existe consenso en el éxito de sus resultados, con un evidente aumento de la competencia, la incorporación masiva de energía limpia al sistema y una disminución significativa de los precios de la energía que ya se ha empezado a hacer efectiva. De hecho, las innovaciones que introdujimos en la Ley 20.805 han promovido la entrada de nuevos actores al mercado, permitiendo la incorporación de distintos proyectos y tecnologías de generación, y, en consecuencia, han aumentado la competencia en el proceso de licitación, impactando de manera muy favorable sus resultados, lo que nos ha llevado a cumplir sobradamente la meta que nos propusimos en la Agenda de Energía de reducir los precios.

Vale recordar que, tras los cambios regulatorios que efectuamos el año 2015, el primer proceso, que demandó un total de 1.200 GWh/año, tuvo como resultado ofertas de 30 proponentes, todos ERNC, adjudicando en octubre de 2015 a un precio promedio de 79,3 US$/MWh, monto 40% menor que el de la licitación de 2013 (129US$/MWh). En la segunda subasta, adjudicada en agosto de 2016, recibimos 84 ofertas por 85.000 GWh/año, casi siete veces más de la energía licitada y adjudicamos a un precio promedio de 47,6 US$/MWh. La próxima subasta (Licitación 2017/01) considera un bloque de suministro de 2.200 GWh/año en total, para iniciar suministro en enero de 2024 por un periodo de 20 años.

Las principales innovaciones que tendrá la próxima Licitación son el diseño de los bloques trimestrales, el mecanismo de adjudicación en dos etapas y el aumento de los montos de las garantías que deben acompañar los proponentes. Asimismo, el proceso exige a las empresas oferentes un Informe de Calificación de Riesgo con seguimiento y un respaldo físico de la oferta. Estos cambios apuntan a mantener un mercado competitivo y a asegurarnos de la seriedad de las ofertas que se presenten.

Destacable ha sido el rol que ha tenido la Comisión Nacional de Energía en el buen desarrollo de estos procesos. Además de las responsabilidades que le confiere la ley en cuanto a diseñar, coordinar y dirigir estas subastas, hemos efectuado una permanente evaluación de sus resultados, un seguimiento a la implementación de los proyectos asociados a cada oferta adjudicada y en cada nuevo proceso hemos introducido mejoras para asegurar mayor competencia y menores precios para millones de clientes.

En suma, tenemos fundadas razones para afirmar que las licitaciones de suministro eléctrico para clientes regulados, bajo el marco de la nueva ley, constituyen un proceso exitoso, que sigue en marcha y nos permite mirar con optimismo el futuro del sector, como un aporte central para la mayor productividad de nuestra economía.