Interconexiones internacionales: Hacia un Sistema Eléctrico Regional

En la medida que se generen las confianzas y maduren los mercados que se interconectan, será posible promover una integración eléctrica más profunda.

En 2002, la Unión Europea recomendó que a 2020 cada país tuviera un 10% de ratio de interconexiones internacionales en relación a su potencia instalada. En 2014, ese porcentaje se elevó a un 15% a 2030.

Si Chile se hubiere propuesto el mismo objetivo a 2020, estaríamos muy lejos de alcanzarlo, pues la única interconexión internacional en operación, la línea Los Andes – Salta de AES Gener, representa menos de un 1% de la potencia instalada del Sistema Eléctrico Nacional con la interconexión del SIC con el SING.

Por su parte, el Informe Preliminar Corregido del Proceso de Planificación Energética de Largo Plazo (“PELP”) del Ministerio de Energía (del 7 de noviembre de 2017) considera recién en 2023 la operación de la primera línea de interconexión internacional con Perú, entre la S/E Parinacota en Arica y la S/E Los Héroes en Tacna, con capacidad de 200 MW.

No obstante, dicho informe prevé un escenario más auspicioso a 2028, pues si todos los proyectos con Perú y Argentina se concretan, la ratio de interconexiones internacionales en relación con la potencia instalada proyectada a 2030 superaría el 10%.

Por ello es legítimo preguntarse cuáles son los beneficios de las interconexiones internacionales en los sistemas interconectados que justifican su inclusión en la PELP. Al respecto, existe consenso técnico sobre los siguientes: i) contribución a la seguridad del suministro, especialmente en situaciones de emergencia; ii) estabilidad en la regulación de la frecuencia; iii) mayor aprovechamiento de las energías renovables; y iv) aumento de la eficiencia, pues los intercambios comerciales de energía permiten transportarla desde el sistema más económico al más costoso.

“A los beneficios anteriores se debe sumar que, en la medida que se generen las confianzas y maduren los mercados que se interconectan, será posible promover una integración eléctrica más profunda, al punto de permitir la comercialización a largo plazo de energía y de los demás servicios eléctricos al interior de un mercado regional, permitiendo la complementariedad de las diversas fuentes de generación y, con ello, el aumento de la competencia entre suministradores.”

Hoy, tras la unión de los sistemas eléctricos, tenemos la convicción de que la próxima primera piedra que debemos colocar en el sector eléctrico es la interconexión internacional con Perú, para que en un horizonte no tan lejano seamos parte de un auténtico Sistema Eléctrico Regional.