La necesidad de articular la participación activa de distintos actores para capturar las oportunidades de desarrollo del mercado en Chile, es uno de los principales desafíos que tiene la producción de hidrógeno, de acuerdo con el análisis del delegado de la Zona Sur de la Asociación Chilena de Hidrógeno, H2 Chile, Rodrigo Díaz.

A su juicio, estos actores “deben representar las diferentes lateralizaciones del modelo de negocio sostenible del hidrógeno, y debemos ser capaces de gerencias más que los Qué; Cómo y Quiénes”.

El especialista comenta a ELECTRICIDAD que debe asumir el rol relevante de Chile en este tema, por lo que “los potenciales actores nacionales que deben asumir roles lateralizados como en la producción, almacenamiento, transporte, uso y exportación, articulando sistémicamente toda la cadena de valor, y relacionarlas coherentemente, aquí hablamos de holismo industrial. Debemos avanzar rápido en los aspectos regulatorios, vínculos público-privado, el I+D nacional desde el “Market pull”, que permita moverse del actual promedio TRL 5 al TRL 9 y MRL .

Alemania

Díaz resalta la experiencia de Alemania en la producción y desarrollo de aplicaciones con hidrógeno, donde “se piensa instalar una red de 100 electrolizadores al 2019 y en torno a 400 al 2023 para atender vehículos con celdas de combustibles”.

“Esto significaría la red de estaciones de hidrógeno más grande del mundo, a través de las carreteras principales. Como datos relevantes, hoy en febrero de 2020 en Alemania existen 82 estaciones de servicio H2 abiertas lo que ha significando un crecimiento de 413% sólo en tres años, y si la meta se cumple a 2023, implicará un crecimiento del 2.400% en un periodo de seis años. También, el estado de Schleswig-Holstein, en el norte de Alemania, anunció planes para electrificar toda su red ferroviaria para 2025, haciendo uso de la tecnología de celdas de combustible para ello”, indica.

“Debemos recordar por ejemplo que el Ministerio de Economía y Trabajo de Alemania estableció, ya el 15 de marzo de 2005, un Grupo de Estrategia del Hidrógeno formado por técnicos científicos y empresariales, así como representantes de los organismos nacionales y federales interesados, que tenían la finalidad de definir metas comunes en las actividades que se desarrollen en la tecnología del hidrógeno dentro de Alemania, así como robustecer la posición alemana en los centros internacionales dedicados a tales cuestiones, subrayando entre otros objetivos, el de la reducción de emisiones de CO2 y el potencial científico alemán para desarrollar un know-how de producción y aprovechamiento del hidrógeno”.

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Además, explica que el impulso de las autoridades para que en 2030 existan entre 3 y 5 GWh de capacidad de electrólisis, “lo que podría dar como resultado que el 20% del hidrógeno consumido en Alemania esté libre de CO2. A esta meta , sumamos que ya han invertido 700 millones de euros en un programa de innovación de hidrógeno para 2026, habrá otros 1.400 millones de euros disponibles para 2026″.

Agrega que el uso del hidrógeno verde, producido con energías renovables, “vuelve más sustentable cualquier proceso de producción de uso intensivo de fuentes contaminantes, con lo que podemos diferenciar por ejemplo una producción commodity a una producción verde, acto de creciente valor para el futuro del mundo”.

“Las empresas chilenas tienen la obligación de contribuir a la solución del cambio climático que acordó Chile con la firma del tratado de París en la COP21 en 2015, y el uso de energía limpia y renovable y productos verdes, es un excelente paso en la dirección correcta. Según la IEA (Agencia Internacional de Energía), Chile tiene el potencial para producir el hidrógeno verde más barato del mundo y este estará a disposición directa de nuestra producción, pero también para exportarla. Es probable que este combustible sea finalmente más económico que el Diésel, en función de los gravámenes que este pueda tener a futuro en relación a las emisiones en su uso”, concluye Díaz.