Corfo, junto al Ministerio de Energía y al de Transportes y Telecomunicaciones, dieron a conocer las bases de la convocatoria denominada “Centro para el Desarrollo de la Electromovilidad en Chile”, cuyo plazo de postulación vence el 25 de mayo, mientras que la recepción de preguntas sobre este proceso es hasta el 14 de abril.

Las adjudicaciones serán dadas a conocer en julio, de acuerdo con lo informado por Corfo, desde donde se hizo mención a los once objetivos que el centro debe comprometer.

Esta iniciativa busca seleccionar la mejor propuesta, orientada a contribuir a la aceleración de los procesos de adopción de la electromovilidad, enfocándose en los problemas, requerimientos y soluciones particulares para su desarrollo e implementación.

Las bases de la convocatoria fueron publicadas el viernes 7 de febrero, donde se detalla que el centro deberá conformarse por empresas e instituciones del mundo público y privado que se encuentren en la mayor parte de la cadena de valor de la electromovilidad, considerando también la participación de empresas de menor tamaño y/o start up vinculadas a estos temas.

El proyecto tendrá un plazo de cinco años, y será cofinanciada por la corporación hasta en un 80%, con un tope de hasta US$7 millones, con recursos provenientes del contrato de litio con Albemarle en el Salar de Atacama.

El Centro deberá comprometer los siguientes resultados:

1) Modelo de trabajo del Receptor: se deberá señalar cómo se participará con empresas privadas, start-up, universidades, centros de investigación, desarrollo e innovación y organismos no gubernamentales que promuevan la electromovilidad.

2) Generación de guías, directrices u orientaciones de lineamientos para el desarrollo de estándares acerca de electromovilidad y red nacional de electrolineras interoperables, entre otras materias.

3) Conformación de un portafolio de proyectos de I+D y bienes públicos orientados a la adaptación y/o desarrollo de soluciones tecnológicas para el transporte público (buses y taxis) y privado, incluyendo los procedimientos para cumplir normas de seguridad y los protocolos de ensayo y certificación de resultados, que viabilicen los desarrollos propuestos.

4) Escalamiento de los prototipos desarrollados, en particular en transformación de vehículos a eléctricos, sistemas de distribución de carga, autogeneración de energía eléctrica más limpia y nuevos modelos de negocios.

[LEA TAMBIÉN: Gigante global de litio presenta inédito plan para monitorizar el agua en el Salar de Atacama]

5) Pilotajes de las tecnologías desarrolladas bajo regímenes de operación real, con desempeño demostrado en el entorno al cual apunta la solución, junto a un análisis posterior de efectos sobre el eventual sistema existente (en caso de adaptación) o sobre la cadena de producción.

6) Análisis de los productos o servicios que hayan sido desarrollados exitosamente, mediante propuestas para la definición de la factibilidad, futura inversión y modelo de negocio que lo sustente, siendo capaces de medir y gestionar el impacto económico, social y medio ambiental que los productos o servicios generen.

7) Transferencias tecnológicas y modelo de negocios que permita maximizar la captura de valor para el país, incluyendo la opción de integración y/o fabricación local, de forma parcial o total, mediante inversión privada nacional o extranjera, alianza entre empresas extranjeras con proveedores locales u otras.

8) Identificación de oportunidades de negocio y crecimiento para proveedores existentes y nuevos, incorporándolos en etapas de pilotajes, experimentación, medición de resultados, grupos temáticos y comités de trabajo con el fin de apoyar en la creación, desarrollo y escalabilidad de guías de estándares para la interoperabilidad en electromovilidad.

9) Fortalecimiento de capacidades tecnológicas para el ecosistema de ciencia, tecnología e innovación nacional, mediante la incorporación de capital humano avanzado y el reforzamiento de competencias tecnológicas en variados actores y tomadores de decisión.

10) Modelo de gestión y operación que incorpore los siguientes aspectos: i) gobernanza; ii) gestión de propiedad intelectual y transferencia; iii) sistema de gestión de calidad de la I+D+i generada, con eventuales certificaciones requeridas; iv) matriz de riesgo; y; v) medición del impacto económico, social y medioambiental de los productos y servicios desarrollados.

11) Instancias y material de difusión orientado a informar de forma transparente y contribuir a la aceptación de la tecnología en los distintos grupos de interés, tales como entidades certificadoras, trabajadores, contratistas, etc. Además, se deberán desarrollar talleres que permitan difundir los resultados del proyecto a organismos públicos y privados, de manera de poder ejecutar los resultados que se van obteniendo.